CORTOMETRAJE

El tortuoso día de una graciosa

La ansiedad creativa la atormenta y no la deja dormir. Mariana Olivera escribe sin cesar porque la voz de un ángel la aturde. Hace dos años le bajó una idea y no pudo controlar su impulso de llevarla al papel: quería contar un día deprimente en la vida de un comediante.Escribió su primer guión audiovisual pensando en Laura Falero y no le erró. A la actriz le calzaron justas las palabras de la guionista. Laura fue la artista ideal para protagonizar el cortometraje debut de Mariana. La alianza que se gestó para rodar Graciosa fue perfecta.

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Foto: Cecilia Torres

Mariana Olivera escuchó atenta la presentación de Laura Falero en el taller de Angie Oña y su voz le resultó familiar. Era la primera vez que se veían las caras, pero Mariana la había oído hasta el cansancio en el programa Ilustres desconocidas (Urbana FM). "Ella decía que no la escuchaba nadie pero a mí me parecía buenísimo. Conecto mucho con su humor y su ideología".

Ambas coinciden en que su vínculo fue "amor a primera vista". Mariana recuerda haber tenido una "epifanía" en pleno ejercicio de teatro dos años atrás. Vio a Laura Falero enroscarse como un gusano en el piso, llorar, y pensó, qué bueno sería poder generar una historia a partir de este personaje. Observar esa escena disparó su ansiedad creativa, esa que la atormenta y la hace escribir sin parar. Enseguida le bajó una idea y tuvo ganas de recrearla en formato de corto. Quería contar un día entero y deprimente en la vida de un comediante, desde que suena el despertador hasta que se acuesta. La mañana, el mediodía, la tardecita y la noche. Dos escenas para cada momento. "La imaginé siempre levantándose de tal manera, saliendo de su casa, y haciendo distintas actividades hasta cerrar el día".

Mariana dice que escribe porque siente la voz de un ángel que la aturde. Su blog (www.bloggingtherapy.uy/marianaolivera) está repleto de historias breves, pero nunca se había sentado a armar un guión, ni se había planteado la chance de dirigir. La protagonista de esta historia siempre fue Laura. Estaba en la cabeza de Mariana. Y no existía otra opción. Ella sabía que podía rendir a nivel fotográfico y lo comprobó durante el rodaje de Graciosa. "En todo momento confié en esta historia también porque estaba muy asociada a Laura y siempre creí en su potencial actoral. Me acuerdo del primer plano que hicimos en el rodaje y ella puso una cara que era la que yo siempre había esperado, o incluso mejor".

La guionista y directora de Graciosa quería contar la dualidad entre la comedia y el drama y sintió que Laura era la intérprete ideal porque en ella esa sensación estaba a flor de piel. Y no se equivocó.

—(Laura): Yo estaba en medio de una crisis. Empecé a leer el blog de Mariana y me decidí a crear uno propio (laurafalero.tumblr.com) que titulé Graciosa donde contaba el drama del comediante. La idea era hablar de mi búsqueda personal abajo del escenario. Porque eso que después se convierte en comedia antes es desesperante, tortuoso y trágico. La frescura y la manera de narrar de Mariana me animaron a crear mi rincón narrativo. Creo que fue una estimulación mutua.

La primera reunión para empezar a bajar a tierra esta idea ambiciosa de hacer un corto fue dos años atrás en Montevideo Brew House. Comieron rico, tomaron cerveza artesanal y se confesaron sus pesares. Laura le contó a Mariana cómo influyen sus trastornos de ansiedad en su día a día y fue el puntapié para encontrar el leit motiv del proyecto.

—(Mariana): Ambas padecemos ataques de pánico y el corto lo aborda. Ya no es un tema tabú, pero no se habla con la honestidad que haría falta. Las dos venimos de haber sufrido crisis existenciales profundas de las que sobrevivimos, pero tenemos dolores que no se olvidan y son material de trabajo. El corto habla sobre la tristeza, el dolor, el duelo, la pérdida, y la hermosa capacidad de sobreponerse a eso a través del arte, y paradójicamente desde la comedia.

—(Laura): Queríamos mostrar de forma genuina qué significa el pánico y la ansiedad. Las películas te cuentan que la persona toma pastillas, se acuesta. Y no es así. Yo tengo pánico, pero de noche tengo que ir a hacer un show. Abordarlo de forma natural y honesta no era tan fácil. Por eso hablamos mucho de no estereotipar ni estigmatizar.

***

Mariana adoptó un gatito que creyó macho y resultó ser hembra. Ella se esmeró por explicarle a su hijo Vicente esta cuestión de identidad de la nueva mascota, pero él le ahorró trabajo a su madre: "Es varona, mamá", le dijo con simpleza. Apenas Laura escuchó el relato, supo que sería el nombre ideal para su último unipersonal. Y se apoderó de la idea de Vicente. Tiempo después, Mariana se la cobró. Ella dice que no le interesa que los títulos describan las piezas: busca "punch y musicalidad". El espectáculo anterior de Laura se llamaba Graciosa, igual que este corto, pero no hay ninguna referencia a ese show que esté incluida en el material audiovisual. Mariana tomó prestado el nombre porque le encantaba la palabra y se le antojó que Graciosa debía filmarse en blanco y negro. Primero fue un capricho, pero a lo largo de estos dos años tuvo tiempo para encontrarle un por qué.

—(Mariana): Para mí siempre fue en blanco y negro, y en invierno. Hubo un primer intento de rodaje en febrero, quisimos que pareciera invierno, pero fue inviable. La casualidad y la suerte hicieron que finalmente filmáramos en agosto. Mi intuición decía que Graciosa debía contarse en blanco y negro. Pero luego me puse a investigar y encontré que la carencia de color y de arte centra la atención en el universo emocional del personaje y le da más potencia a lo actoral.

Mariana cataloga esta pieza como "auto fricción" porque el personaje frágil y vulnerable está 100% inspirado en Laura. Pero cuando la cámara se encendía y la directora decía, acción, la actriz debía construir e interpretar a otra que, al igual que Laura, es comediante, tiene crisis de pánico, angustias y dolores, pero desde una historia inventada.

—(Laura): Más allá de que construí un personaje, era un yo Laura ficcionado. Es como evocarse constantemente. El personaje vive en un duelo, y cuando empezamos a trabajar sobre este corto yo no estaba atravesando uno, hoy sí, mi padre falleció hace pocos meses. Debí pensar cómo tomar de forma estratégica todo ese material que hay en mi interior, llevarlo a la historia y vivirlo como un duelo.

Ambas son activistas y abanderadas del feminismo. Y si bien en el corto no está explícita la lucha, el "power femenino" dice presente.

—(Mariana): Es el dolor, el universo y la comedia de una mujer. Está planteado desde el lugar de que necesitamos contar historias, ser escuchadas y vistas. Falta ficción que contemple a la mujer. En mis talleres de blogging therapy tengo 30 alumnos y 28 son mujeres. Me pregunto por qué y llego a la conclusión de que nuestro género tiene muchos silencios heredados y que de a poco se está abriendo. Es nuestro momento.

***

La historia de este día dramático en la vida de una comediante apareció rápido en la cabeza de Mariana Olivera, pero tardó un año y medio en bajar a tierra todo ese material. Hubo muchos puntos muertos en medio del proceso porque nunca había escrito en formato de guión, pero cuando se sentó a armarlo fluyó rapidísimo. Laura opina que esos 18 meses sirvieron para que cada una evolucionara en sus profesiones y llegara con mayor madurez al rodaje. Y además se hicieran amigas.

Hace dos meses Mariana conoció a Joaquín Mauad, co director de la película El Sereno junto a Óscar Estevez (2017) y dueño de la productora Anfibia Cine. La conexión creativa entre ellos fue instantánea. Él supo que Mariana tenía la idea de filmar un corto y le pidió el material para leerlo. Ella tenía un "esbozo de guión" en el cuerpo de un correo electrónico, pero estaba narrado en formato de cuento. Joaquín lo leyó, le encantó, se lo pasó a los miembros de Anfibia Cine y ellos se enamoraron de la historia. "Eso se notó cuando rodamos: estaban todos copadísimos. Joaquín me envió el guión de una película que va a filmar el año próximo, lo tomé como referencia y a la semana tenía pronto el guión de Graciosa".

Al mes y medio se filmó este corto dirigido por Mariana Olivera y producido por Anfibia Cine. El fin de semana del 5 y 6 de agosto se rodaron 17 escenas en dos jornadas de trece horas. Graciosa está en la etapa de montaje y durará entre 10 y 12 minutos. El plan es estrenarlo y presentarlo en festivales. Mariana ya arrancó a escribir una segunda historia y también es en formato de corto. 

"Las historias están condenadas a ser breves. A mí me interesa transmitir mensajes contundentes y me imagino creando audiovisuales de diez minutos máximo".

—¿Hubo picos de intensidad durante el rodaje?

—(Mariana): El primer día hubo un par de momentos en que pensé, ¿qué estoy haciendo?, ¿en qué me metí? No estoy capacitada para hacer esto. Yo no domino la técnica, pero Joaquín (Mauad) encaró pila en la dirección actoral. Hubo instancias en que se trancaba todo. Pasó con una escena que yo me la imaginaba de forma muy teatral y no salía. Entonces Juacko (Mauad) cambió radicalmente las cosas y funcionó divino. Si yo tuviera el ego hinchado de dolor podría haber dicho, dirigilo vos. En cambio, le dije, tenés razón, gracias.

—(Laura): Éramos conscientes de que todo lo que nos dijeran iba a aportar al proyecto. Fue la primera vez que yo delegué todo el trabajo que está atrás. Si me hubiese involucrado un poquito en la producción ya no lo hubiera disfrutado tanto. Tomé la decisión de ser la actriz convocada por Mariana y abocarme a eso. Disfruté de actuar frente a cámara y de ser una observadora distante de todo lo que sucedía.

***

Laura tuvo el texto en sus manos dos meses antes de que se filmara el corto y las escenas se fueron configurando en su cabeza sin que se lo propusiera. El guión la inspiró tanto que se animó a componer una melodía usando como referencia Los Nocturnos, de Chopin. Hay una escena del corto donde Laura la toca en el piano. En Graciosa pudo poner todas sus herramientas al servicio de una pieza: actuación, música y comedia.

Para Laura las dos jornadas de rodaje fueron una explosión creativa y sintió que estaba ante una obra de arte. La actriz dice que Graciosa es belleza pura. Es que Mariana concibe "mucha belleza en el drama y la tristeza porque son estados verdaderos. Conecto con eso". La directora ansía que sea un motor para salir de esas sensaciones y no una apología a la amargura.

Laura ama el drama. "Siento que hay un marketing de la felicidad que no es verdadero y nos está haciendo mucho mal. Por eso cuando arranqué el blog me planteé que no fuera en tono de humor, sino que quise escribir lo que me pasa internamente. Son crisis que luego resuelvo y gracias a ellas puedo crear premisas reveladoras e interesantes arriba del escenario. Pero abajo de las tablas hay una persona desesperada intentando encontrar respuestas. Eso es la comedia. Por eso creo que la tristeza es muy bella, y hay que aceptarla y abrazarla".

—¿Qué significa Graciosa en la carrera de ambas?

—(Mariana): Un montón. Abrí una puerta en la dirección y el guión. Veo el cine como una manera de resignificar mis textos. Es mi forma de transmitir mensajes. Me encanta haberme encontrado con Joaquín porque hacemos una buena dupla creativa: él puede filmar y yo guionar. Montevideo es un escenario muy inspirador. Tengo muchas ganas de contar historias locales y sobre todo de mujeres.

—(Laura): Espero que sea el comienzo de un camino como actriz que transito hace tiempo y necesito empezar a experimentar. Después de 35 años sí me creo que tengo las herramientas para poder hacerlo, y siento una necesidad que me sale por los poros ¿Viste cuando una persona está mucho tiempo encerrada investigando? Ahora ya está, quiero salir a decir. Y actuar es decir. El lenguaje cinematográfico es el que más me gusta y sé que lo puedo afrontar con creatividad y talento. No puedo perder más tiempo. Me costó mucho encontrar un equipo y una persona que guione como Mariana. Fue gloriosos que ella me diera sus palabras y yo las pudiera interpretar. Para mí actuar es sanador. Es un vicio. Después de este corto no quiero parar.

Magia en la fluidez.

Mariana Olivera había logrado conseguir una de las locaciones más difíciles y estaba feliz. Tenían todo pronto para filmar una de las escenas más complejas del corto en la estación de nafta y los echaron sin preámbulos minutos antes de empezar. La directora entró en pánico pero Joaquín Mauad, de la productora Anfibia Cine, enseguida propuso una alternativa: la almacén del barrio. "Don Alberto nos salvó la vida. Esa locación era mucho mejor que la estación y en una hora salió la escena".

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