Entrevista

Tina Ferreira, diosa de Carnaval

La bailarina y periodista inaugura un ciclo de entrevistas para El País. Además, confirma que este 2017 competirá en el Teatro de Verano luego de 13 años de ausencia en el concurso.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Tina Ferreira

La bailarina, emprendedora, periodista y emblema del candombe nacional inaugura un ciclo de entrevistas para El País. Carnaval con Tina presentará las historias, opiniones y sueños de los principales actores de la principal fiesta popular de Uruguay.

El capítulo estreno se emitirá el 19 de enero en la plataforma digital de El País. A la vez, Tina Ferreira se apronta para su regreso a la competencia: luego de 13 años, no sólo desfilará en las Llamadas, sino que formará parte de la comparsa Alas de Nigeria y se presentará en el Teatro de Verano. Además, habla de su emprendimiento Señor Candombe y de su historia de pasión por el tambor.

—A poco de comenzar el ciclo Carnaval con Tina en El País, ¿cómo podrías definir esa propuesta? —Será un ciclo de entrevistas con "la visión" como tema. Una oportunidad para conocer hacia dónde se dirige nuestro Carnaval, a través de las convicciones, capacidades, sueños, logros, obstáculos… de los hacedores de esta fiesta. Cada uno de ellos, y todos juntos, somos responsables del carnaval que vivimos hoy y del que dejaremos mañana.

—Es algo nuevo en tu carrera, ¿qué te sedujo de la propuesta?

—Mi profesión es periodista y tengo un gran gusto por investigar y por el diálogo. Eso, sumado a que estará coproducido por Señor Candombe y hecho para El País que tiene el mayor alcance. También el equipo es fundamental: resulta muy estimulante trabajar con profesionales como Marcela Mahilos, Washington Dive, Florencia Traibel, Martín Aguirre y Fernán Cisnero.

—¿Qué es el Carnaval para ti? ¿Cómo lo sintetizarías?

—El concepto original de Carnaval está vinculado a la religión católica. Es posible que surgiera de la adoración a Baal, el Dios diabólico de los Cananeos, al que se ofrendaba con carne humana y de animales, además de con prácticas inmorales y placeres sexuales extremos. La palabra Carnaval podría derivar de la referencia "Carne para Baal". Carnaval refiere a tres días de desahogo hasta el hartazgo de fiesta y diversión antes de entrar en la cuaresma, que es el periodo de 40 días de abstinencia para recibir la pascua. En la actualidad y en cada país donde se festeja, tiene características propias. En Uruguay se da el auge de los espectáculos artísticos en competencia: se presentan simultáneamente más de 50 obras solo en Montevideo. Pero por excelencia sintetizaría este formato desde lo cultural como nuestra identidad y como el momento del año en que me reencuentro con muchos afectos, para compartir recuerdos, anécdotas, carcajadas y largas charlas.

Fotos: Daniel Ayala. 
Fotos: Daniel Ayala. 

—¿En qué momento y de qué forma se despertó tu vocación y pasión por el Carnaval y por su música el candombe?

—Mi vocación y pasión por servir a través del candombe y del carnaval se despertó de niña. En mi familia todos nos destacábamos en algo. Mi madre era candombe. El candombe es una simbiosis ética, rítmica y espiritual. Ella solo debía ser para trasmitirnos los valores de esta cultura. Y fue así como descubrí que desde la danza yo podía comunicar, entretener, divertir y sacar por un rato a los demás de su realidad. Siempre me gustó bailar. Con 18 años, cuando José De Lima, el director de la Comparsa Marabunta, me convocó como primera vedette y encabezar su espectáculo durante la temporada de carnaval, la cosa tomó otra dimensión. Conocí lo que era una platea de verdad: grande y objetiva. Pero no me costó nada, me sentí como pez en el agua; era feliz mientras sentía que hacia feliz a los demás y así continúe durante 13 años en cada compañía en la que serví, hasta que en el año 2003 decidí concretar mi visión personal del candombe y así surgió Serpentina, actualmente llamada Señor Candombe.

—¿Quiénes han sido tus referentes en este rubro?

—No, no los tuve.

—¿Vas a desfilar en Llamadas? ¿Con qué comparsa?

—Sí. En Montevideo con Alas de Nigeria, haré algunos escenarios, el desfile inaugural de Carnaval, el de Llamadas y además el Concurso Oficial en el Teatro, al que regreso después de 13 años. Como siempre estoy encantada con mi equipo personal que es Leonel Aita Musi que me produce y maquilla junto con Bettina Intercoiffure que me peina y Paola Santos en vestuario. Me falta el calzado que sino lo consigo hago como antes y salgo descalza (risas). La propuesta de Nigeria 2017 llamada "Herencia de una Comparsa" cuenta la historia de cuatro hermanos que heredan la comparsa de sus padres: el "Loco Tingui" que es un poeta, un soñador, Juana que es carpintera y construye tambores, Rodolfo que es arquitecto y su vida transcurre entre los planos, arena y cemento y Luisa la abogada, que su único objetivo es llegar a ser jueza. Solo uno de ellos quiere mantener la comparsa y a partir de allí se desata el conflicto.

—¿Cuál es tu posición respecto del concurso de Carnaval?, ¿crees que es saludable para la expresión artística?

—Sí, un buen concurso es aquel que potencia el desarrollo de algo. Nuestro carnaval es hijo de la competencia. Su existencia es fundamental para el desarrollo humano y del arte. Los concursos hacen crecer a las personas y a lo que proviene de ellas. A través de la competencia se tocan las fibras intimas de los concursantes: queda expuesto el ego, la creatividad, la autocrítica, el compromiso, el trabajo en equipo, la planificación, los sueños… en Montevideo los espectáculos de hoy no tienen nada que ver con los de la década del 90. Escenografía, puesta en escena, maquillaje, vestuario… todos los rubros se autoexigen. El concurso es fundamental para el desarrollo del carnaval.

—¿Cómo definirías la propuesta de Señor Candombe, que desarrollas desde hace un tiempo?

—En nuestra organización tomamos la esencia del candombe y la trasmitimos de forma sofisticada y profesional. Nuestras primeras creaciones son espectáculos itinerantes, atractivos, dinámicos e interactivos, creados especialmente para ocasiones gastronómicas, sociales, culturales y empresariales. Desde casamientos o cumpleaños de quince a seminarios, congresos, ferias o fiestas empresariales. En este momento contamos con tres tipos de espectáculos para los diferentes formatos, nos adaptamos y personalizamos el show siempre que el evento lo permita. A mediados de este mes inauguramos nuestro sitio web: www.tinaferreira.com.uy para estar más cerca de la gente.

—¿Cómo se ve el candombe en el exterior, según tu experiencia?

—Como el género musical representativo del Uruguay por excelencia y de una riqueza musical excelente y fusionable con cualquier otro género del mundo. Desde el exterior las manifestaciones de candombe se ven muy vivas, muy coloridas y participativas.

—Además del candombe, ¿qué otras manifestaciones artísticas te seducen? ¿Qué música escuchás en tu casa?

—Me gusta escuchar casi todo tipo de música pero sobre todo me gusta leer

Foto: Daniel Ayala. 
Foto: Daniel Ayala. 

—Tienes una figura envidiable, ¿cuáles son tus secretos para ese estado físico?

—No hay secretos, sí trabajo. La alimentación, el ejercicio, el descanso y la meditación son las cosas que trato de cuidar, porque el espíritu, el cuerpo y la mente se afectan entre sí. Por ejemplo, yo tuve que aprender de nuevo a alimentarme porque de chica me enseñaron muy mal y fue Aldo, de la Clínica Mosca de Mori quien me reeducó en ese aspecto. El ejercicio lo practico habitualmente. Este año comencé un plan de entrenamiento más exigente que debí interrumpir por temas de salud pero que haré con rigurosidad durante el 2017 en Megastrog, con el plan de entrenamiento de Roberto Rodríguez. A meditar me enseño el coach Silvio Raij.... en una palabra, me hice de nuevo.

—¿Cómo te definirías desde lo espiritual? ¿Eres religiosa?

—Religiosa no pero creo en un poder superior. No sabría cómo definirme desde lo espiritual pero me esfuerzo a diario por mantener todas mis áreas sanas. Es una búsqueda constante y también sé que la alcanzo cuando estoy en paz con mi vida y mientras tengo esperanza y consuelo en las buenas y en las no tanto. En mi espíritu encuentro mi fuerza interior, me siento completa, integra. Me nutro teniendo una actitud positiva, ayudando a otros cuando hago voluntariado, cuando soy amable con desconocidos, agradeciendo cada día, me nutro de la naturaleza cuando estoy en contacto con el sol, el agua, el campo, los animales. La salud espiritual es un apoyo para toda mi vida. Todo lo que aporte a mantener la fe en el futuro es bienvenido para mantenerte saludable.

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