ENTREVISTA

Tiago PZK, el músico del momento: "Mi vida cambió y aprendí a las patadas"

El cantante habla de la canción sobre violencia doméstica que le dedicó a su madre: "Cuando contás lo que te pasa te puede cambiar la vida".

Tiago PZK.
Tiago PZK incursionó como actor este año al protagonizar la película Cato: una historia del conurbano, a estrenarse pronto. "Tengo un personaje parecido a mí", anticipa.

La música urbana argentina crece a la velocidad de la luz y en los últimos años (pandemia mediante) se convirtió en el semillero de artistas que ya tienen revuelo internacional. Es el caso de Tiago PZK, un freestyler de 19 años que alcanzó la popularidad de la mano del tema Sola. Su canción tiene más de 60 millones de reproducciones en You Tube, guarismos similares a los de estrellas como Mau y Ricky o Lali Espósito.

El joven cantante también incursionó en cine como protagonista del film Cato a estrenarse en breve, y estuvo al frente de una campaña de prevención de violencia de género. En diálogo con Sábado Show, ofrece su visión sobre la industria y el fenómeno del trap rioplatense, y cuenta cómo fue adaptarse al éxito.

-¿Cómo fue alcanzar el éxito en un período en el que no se podían hacer shows presenciales?

-Es todo virtual, pero salgo a la calle y la gente me conoce. Estoy tranquilo pensando bien las cosas, y eso está bueno. Si no hubiera pandemia estaríamos de acá para allá todo el día. Dentro de todo lo malo rescato que podemos pensar bien qué proyecto queremos generar para adelante.

-¿Cómo imaginás tu primer encuentro con el público en un show?


-Ya hay lugares en donde hay shows sin barbijo y ojalá sea pronto así también acá. Yo me estoy preparando para ese momento, y cuando vuelvan los shows quiero dar uno que valga la pena. Estoy ensayando mucho con la banda para ese día.

-¿Cómo manejás el meteórico ascenso a la popularidad?


-Muy bien. La gente tira buena energía y uno siente que está haciendo las cosas bien. Me hacen sentir motivado a meterle todo el trabajo que le meto. Si no estuviera dando frutos, dejaría de hacer lo que estoy haciendo. Lo hago para que a la gente le guste.

-¿Cuál fibra del público sentís que tocaste con tu música para que alcance millones de visitas en You Tube?

-El comienzo de todo fue Sola, que empezó siendo un descargo personal y terminó siendo algo muy grande que la gente recibió muy bien. Es un tema con mucha sensibilidad que habla de algo que me pasa. A partir de eso se me abrió una puerta y empecé a hacer mi camino trabajando duro.

-La canción habla de la situación de violencia de género que sufrió tu madre, ¿muchas personas te hicieron saber que se habían sentido identificadas con esa historia?

-Mucha gente pasaba por esa situación de la que hablé. Que aparezca alguien, lo cante y se exponga tanto hablando de ese tema fue algo que a la gente le chocó. Pero también muchos entendieron que tenían que levantar la voz. Está bueno motivar a que la gente no se quede callada y cuente lo que le pasa. Cuando contás lo que te pasa te puede cambiar la vida. A mí me cambió.

-En esa misma línea protagonizaste una campaña contra la violencia de género, ¿cómo convive ese perfil con la música urbana, que en muchos casos suele ser señalada de misógina?


-Hoy en día está todo muy cambiado. El mensaje en la música es muy distinto porque es otra la forma de pensar. Eso se debe al trabajo de las pibas que se pusieron muy firmes. Hoy las artistas femeninas son las más grandes del país y son las que llevan a Argentina a otro nivel. Esa actitud de no dejarse pisar por nadie ayudó a que en la industria cambien un montón de pensamientos. No está bueno trabajar en una industria machista, y las chicas llegaron para cambiarla. Eso me pone muy orgulloso.

-Pareciera que para triunfar en el mundo de la música también es necesario convertirse en un personaje atractivo de redes sociales, ¿es tan así?

-Las redes son el medio de trabajo de uno, y más en pandemia. Es la clave para mantenerse porque el único lugar por el que te ve la gente es su celular. Y además el público todo el tiempo quiere ver qué estás haciendo, con quién estás. Yo siempre utilicé las redes de manera muy real, sin crearme un personaje, y eso la gente lo acepta y lo valora. La gente me quiere o no me quiere, pero soy yo.

-¿Generás un ida y vuelta con tu público a través de estas plataformas?


-Respondo siempre que puedo. Mi vieja me actualiza con todo eso, me manda videos de gente que me tira buena energía de todas partes del mundo y me dice “mandale un saludo”. Ella siempre manejó el club de fans. Yo trato de contestar siempre porque sé que a la gente le hacen muy feliz esas cosas.

-¿Por qué en los últimos años se abrió camino toda una camada de artistas de trap que se volvieron fenómenos internacionales?

-Todo se renueva, sino sería muy aburrido. Tienen que aparecer figuras nuevas, no pueden estar las mismas caras cuatro años seguidos. Igualmente hay que decir que si no fuera por los pibes que arrancaron esto, nosotros no estaríamos acá. Hubo pibes que se animaron y eso generó que pudieran aparecer caras nuevas. Eso le da algo fresco a la escena y alimenta de más estilos y variedad. Ojalá sigan apareciendo más.

Tiago PZK.
“Las pibas llegaron para cambiar la industria de la música urbana”, expresa el cantante argentino que lanzó el hit Cázame junto a María Becerra.

-¿Qué hicieron los artistas argentinos para estar a la par de estrellas internacionales en términos de audiencia?

-No sabría qué decirte. Nosotros hicimos música y somos medio caraduras. La fórmula es animarse. Cuando uno se anima, así como a veces puede salir mal, otras puede salir bien. Los pibes tuvieron la suerte de que saliera bien. La clave del éxito es la constancia y trabajar mucho. Los pibes acá son muy trabajadores y súper profesionales. Por algo hay artistas muy importantes del mundo que están colaborando con artistas emergentes de acá. Ven cómo trabajamos y lo profesionales que somos siendo tan jóvenes.

-Pero uno pensaría que es más difícil hacer una carrera de música urbana en Argentina que en países con más tradición en el género, ¿no es así?

-Claro. En Argentina tenemos cuatro o cinco años de género urbano. Nos sacan mucha diferencia países como Puerto Rico o Estados Unidos. Pero el proceso de crecimiento en Argentina es muy rápido porque vemos y aprendemos rápido de cómo lo hacen los artistas internacionales.

-¿Cómo fue grabar Cázame con María Becerra, la artista del momento?


-Yo la quiero mucho. Es una genia y una amiga. Hace seis meses que empecé a hablar con ella porque soy amigo de su novio. La conocí en persona y nos empezamos a llevar muy bien. Es un ejemplo de profesionalismo. Es joven y sabe lo que quiere. Poder grabar un tema y hacer un video con ella me permitió ver el trabajo con su equipo desde otro lado. Me dejó muchas enseñanzas.

-¿Cómo fue el rodaje de ese videoclip que cuenta con un importante despliegue de producción?


-Fueron 24 horas de rodaje en una isla de Tigre. Me colgaron de todos lados, me caí en el barro y nos comieron los mosquitos. Pero fue una experiencia increíble.

-¿Siempre te gustó este tipo de música o antes preferías escuchar otra cosa?

-Siempre fui del rap. Me gustaba Eminem. También el reguetón de la vieja escuela como Daddy Yankee. Después le empecé a agarrar la onda al trap con Travis Scott. Fueron como los tres pilares que me formaron desde que era chiquito.

-¿De qué forma el éxito cambió tu vida?


-Cuando yo hacía música en mi casa ni pensaba en todo lo que conlleva. No es ir a grabar una canción y ya está. Es dar entrevistas, tener reuniones, saber del negocio, entender cómo se maneja la industria, cuidarse más de lo que uno habla. Hay muchas cosas a las que hay que adaptarse. Mi vida cambió bastante. Aprendí a las patadas pero aprendí mucho. Los artistas que suben tienen que pasar por ese proceso que es complicado. Y no es que sacás un tema, la rompés y estás en Miami gozando. Hay que trabajar el triple. Cada vez hay que trabajar más. Uno de afuera lo ve como algo fácil pero hay mucho trabajo, mucha presión y hay cumplir las expectativas de mucha gente.

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