"A VERY ENGLISH SCANDAL" YA SE DISFRUTA EN AMÉRICA LATINA

Una serie muy inglesa

En tres capítulos se cuenta la historia real de un prominente político inglés -Jeremy Thorpe- que fue acusado por su amante de intentar matarlo, todo lo cual condujo a “El juicio del siglo” (siglo XX). Flema inglesa y mucho sarcasmo para abordar un caso verdaderamente escandaloso.

A very English scandal
Hugh Grant y Ben Whishaw protagonizan la miniserie de la BBC.

Es de esas series que solo podrían ser inglesas. Esa forma de usar el humor para temas, en principio, delicados, solo les sale bien a los nacidos en esas tierras. En este caso hay involucrado un político de renombre al que se lo acusa de haber mandado matar a su amante, otro hombre… Y es un caso real, nada del producto de la imaginación. En definitiva, Un escándalo muy inglés.

El político es Jeremy Thorpe (Hugh Grant), ya fallecido, primer político británico en ser procesado por intento de homicidio. La historia data de finales de la década de 1960, a poco de despenalizarse la homosexualidad en Inglaterra. Thorpe era cabeza del Partido Liberal y el líder más joven de un partido político británico en cien años, buenas razones en esa época para no animarse a confesar públicamente su homosexualidad. Y quizás por ello, también, tenía una doble vida, ya que se casó (más de una vez) y tuvo un hijo. Una fachada necesaria.

Tiempos difíciles para ser gay, pero no para llevar en secreto la vida amorosa que tenía ganas. Y fue en esas andadas que conoció a Norman Scott (Ben Whishaw), un joven inocente, cuidador de caballos, con el que tomó contacto en las afueras de Londres y al que terminó convirtiendo en su amante regular. Escondido en un pequeño apartamento, claro está. Cuando la relación se entró a complicar, porque Norman empezó a presionar a Thorpe y a exigirle mayor atención, es que al político le comenzó a rondar por la cabeza deshacerse de su amante, y el homicidio sonaba como una posibilidad.

La cosa derivó en un juicio final que marcó la historia de la política británica para siempre, aunque seguramente el resultado no fuese el esperado por muchos. Privilegios son privilegios. La prensa de la época lo calificó como “El juicio del siglo” y sí tuvo la fuerza para terminar con la carrera de Thorpe. Se lo acusaba de conspiración criminal e incitación a cometer un asesinato, en el primer caso había otros involucrados en la acusación que también fueron juzgados en el mismo tribunal.

A Very English Scandal, miniserie de tres capítulos de la BBC creada por Russell T. Davies (Dr. Who), adapta el libro A Very English Scandal: Sex, Lies and a Murder Plot at the Heart of the Establishment, de John Preston. Como director se convocó nada menos que a Stephen Frears (Florence Foster Jenkins: La mejor peor de todas, La Reina y Abdul, La Reina, Filomena), y como protagonistas a Hught Grant y Ben Whisahw. Este último terminó alzándose con el Globo de Oro a Mejor Actor Secundario en enero de este año, mientras que Grant y la miniserie fueron candidatos. Grant también aspiró al premio del Sindicato de Actores (SAG).

Grandes actuaciones.

La carrera de Hugh Grant (58 años) se ha ido construyendo mayormente en base a comedias o comedias románticas. Desde Cuatro bodas y un funeral, pasando por El diario de Briget Jones, Un lugar llamado Notting Hill y Realmente amor, hasta la muy inteligente Un gran chico y la más reciente Florence Foster Jenkins: La mejor peor de todas, sus trabajos apelan mucho al humor. Claro que el humor inglés tiene ese no sé qué que lo hace bien diferente del resto.

En A Very English Scandal, Grant confirma que es un gran actor y que puede asumir otro tipo de papeles sin dejar de lado ese sarcasmo tan propio de muchos de sus trabajos. "Después de hacer juntos Florence: La mejor peor de todas (2016), Stephen [Frears] me dijo que tenía algo para mí y me acercó este guion. Si hay algo para decir de Stephen es que tiene el mejor gusto en el mundo y esta historia tenía que ver con mi interés por la política, algo que me consumió en los últimos seis años. Interpretar a Jeremy Thorpe era tan fácil y encantador como siniestro. Era perfecto para mí", señaló el actor en una entrevista previa al estreno de la miniserie de la BBC. La misma significó la vuelta de Grant a la televisión tras veinticinco años de ausencia, lo último que había hecho fue la serie Performance (1993), también de la BBC. Un año después llegaría el éxito de Cuatro bodas y un funeral.

"Cuando recibí el ofrecimiento, no me importó si era una película o una serie, eran el guión y era Stephen. Soy un poco esnob respecto a la TV. Me gusta la idea de un cine glamoroso en pantalla grande, pero hoy todo es digital y se proyecta en pantallas pequeñas. Vivimos en la era Netflix, por lo que acepto que el mundo ha cambiado", agregaba el actor sobre A Very English Scandal.

La otra pata del asunto es Ben Whishaw (38 años), al que hace poco viéramos en El regreso de Mary Poppins y que acá le toca encarnar a Norman Josiffe, luego rebautizado Norman Scott para su incipiente carrera de modelo. El actor británico está igual de bien que Grant en esta historia, pero tuvo más suerte a la hora de los premios, nada más. Ambos son pilares de esta historia magistralmente dirigida y realizada. A Whishaw también se lo recuerda por su interpretación de Hamlet y por su protagónico en la película El perfume, de Tom Tykwer.

Poco se sabe de la vida personal de este actor, que ha declarado que para él “es importante mantener un nivel de anonimato. Como actor, tu trabajo es convencer a la gente de que eres otra persona. Así que si uno está constantemente hablando a la gente acerca de uno mismo, creo que está arrojando piedras sobre su propio tejado”. Mientras que sabemos que Grant tiene su propio “escándalo”, aunque no sea “muy inglés”, basta recordar su incidente en la vía pública con la prostituta Divine Brown en 1995.

Pero son historias que han quedado muy atrás, el hombre siguió adelante con su carrera y se la ha tomado muy en serio. Para interpretar a Thorpe, por ejemplo, bajó de peso, cambió su peinado y se puso lentes de contacto color castaño. "Thorpe se vestía como un hombre de la Inglaterra eduardiana; esa fachada, en apariencia indestructible, era la que dejaría emerger al hombre verdadero", contó sobre el look de su personaje.
"Traté de capturar esa forma profunda de tormento de la que Thorpe era expresión, sin que él mismo tuviera verdadera conciencia de ello. Su sexualidad y su vida amorosa habían estado en la oscuridad desde su adolescencia, por lo que era imposible comprenderlo desde ese exterior definido por el carisma y el encanto", continuó diciendo sobre este trabajo.

Grant y Whishaw ya habían trabajado juntos en Cloud Atlas (2012), película de ciencia ficción de los hermanos Wachowski, donde eran una pareja infeliz, y en la comedia Paddington 2 (2017), como agente y víctima de un plan de asesinato.

En A Very English Scandal son buena parte de la clave para que esta miniserie funcione como una tragicomedia, comedia sarcástica, comedia negra y elegante, thriller político y de denuncia… tales algunas de las definiciones que los críticos le han dado a este producto que realmente vale la pena ver porque tiene un poco de todo eso y en las dosis justas.

Stephen Frears

Con 77 años, el director británico continúa destacándose en una carrera que ha tenido muchos hitos. Fue candidato al Oscar como Mejor Director dos veces: Ambiciones prohibidas (1990) y La Reina (2006), película esta última por la que Helen Mirren ganó el Oscar a Mejor Actriz. En TV, tuvo dos candidaturas al Emmy: El gran combate de Muhammad Ali y Sin retorno.

Dónde verla

En Latinoamérica, la miniserie fue emitida por la señal de cable AMC. Ahora TCC y Nuevo Siglo la ofrecen en streaming.

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