ENTREVISTA

Rafael Goncálvez: "El problema de Canal 5 es que no se ve"

El comunicador y docente tenía todo pronto para el comienzo de la temporada 2020 de su histórico Café versátil, en la pantalla de la RED uruguaya de TV, pero los planes se demoraron por la pandemia.

Rafael Goncálvez. Foto: Darwin Borrelli
Rafael Goncálvez. Foto: Darwin Borrelli

-¿Cómo se está preparando Café versátil 2020?

-Tenemos todo pronto para comenzar en Red Uruguaya de TV, al igual que hicimos el año pasado. Esta situación de pandemia ha demorado un poco el estreno, pero supongo que próximamente estaremos de vuelta. La pantalla de La Red generó algo muy lindo que fue la recuperación de un público del Interior que teníamos desde la época de Canal 5. Porque con a través de ese conglomerado de canales llegamos muy bien a todo el país y a los lugares recónditos. El programa estuvo también en Canal 7 desde 2012.

-¿Cuál es la historia de Café versátil? ¿Cuándo comenzó?


-La historia empezó a finales de los ‘90 cuando junto a Isabel Jorge presentamos varios proyectos a Canal 5. Nosotros veníamos con programas en canales cable de Canelones. Hicimos los primeros programas en vivo por el cable. Con esa experiencia, insistimos ante los consejos directivos del Sodre con varios proyectos: presentamos un programa para niños, una magazine, un programa de música y en casi todos fuimos rebotando. Hasta que llegó el momento de presentar un proyecto de revista, que terminó siendo Café versátil. Y fue aprobado.

-Esa fue tu primera experiencia en Canal 5.

-No, yo comencé con quien para mí es mi maestra, Cristina Morán. Era egresado de la Escuela de la Imagen y la Palabra que ella dirigía. Y tuve el privilegio de ser parte del programa Para pasarlo bien luego de que Cristina eligiera a tres de sus alumnos. Salimos seleccionados Fernando Blanco, Gustavo Harreguy y yo. Ahí estuve casi siete años y luego sí viene Café versátil, que debutó el 3 de enero de 2000 en Canal 5.

-Comenzaron entonces en el gobierno de Jorge Batlle. ¿Qué pasó luego con la llegada del Frente Amplio y de Sonia Breccia en la dirección?


-Con Sonia Breccia trabajamos muy bien y creo que a nivel general, el canal tiene que agradecerle muchas reformas de ese momento, en especial por la independencia económica que se logró. En ese entonces se hizo una capitalización y se renovó la infraestructura y el equipamiento.

-Café versátil siempre fue una coproducción, por lo que pagaba el espacio al canal para estar al aire. ¿Qué pasó en 2008, que se resuelve discontinuar el programa?


-Fue por decisión del director de ese momento, Claudio Invernizzi, cuya impronta en la dirección fue la de deshacer todo lo hecho por Sonia Breccia. Eso ha sido muy típico de Canal 5: el director nuevo viene a barrer con lo hecho por el anterior, incluso dentro del mismo partido. Él ha estado muy vinculado al Frente Amplio por el lado publicitario y había una interna allí de la que fuimos víctimas varios. Si bien nosotros no habíamos empezado con Breccia, sí teníamos un buen vínculo. Así que un buen día y por teléfono, la dirección de Invernizzi nos comunicó que no continuaba nuestro programa.

-¿Cuál es tu visión de la polémica actual en los medios públicos? El actual director, Gerardo Sotelo, ha dicho que quiere trabajar en criterios de ecuanimidad, con la intención de erradicar esa idea de que el canal es manejado antojadizamente, según los colores del gobierno y del director de turno.


-Me parece muy bien porque lo viví en carne propia el manejo arbitrario del canal, en cuanto yo no pertenecía al partido que estaba en el gobierno, como el Frente Amplio. Y eso claramente me perjudicó. En realidad, yo no milito para ningún partido. En los nueve años que estuvimos en Canal 5 tuvimos siete directores y dos presidentes, Jorge Batlle y Tabaré Vázquez. En la primera etapa tuvimos plena libertad. Nosotros, por ejemplo, cubrimos en vivo el casamiento de José Mujica y Lucía Topolansky que fue durante el gobierno de Batlle. Teníamos columnistas de izquierda y de derecha y nunca hubo una llamada. Con Sonia Breccia también tuvimos amplia libertad. Más allá de que ella se ha identificado con la izquierda, es una profesional de fuste y sabe de medios de comunicación.

-¿Invernizzi qué argumento dio para terminar con el ciclo?

-No dio mayores explicaciones. El programa funcionaba perfectamente. No generaba gastos. Al contrario, pagábamos por el espacio y al igual que otras producciones independientes, como Buscadores o Estadio Uno, ayudábamos a aguantar la estructura del canal. Teníamos rating y era un programa con 12 personas en vivo. Recibíamos muchos invitados, desde artistas, científicos, comunicadores... No hubo razón para ese final. Y la prueba está que desde 2008 hasta ahora, en estos 12 años, nunca hubo un programa en vivo en nuestro horario de las 16:00. Siempre han puesto enlatados, así que el cambio no creo que haya sido para mejor.

-Luego de nueve meses, Invernizzi dejó la dirección y asumió Virginia Martínez. ¿Intentaste un gestión con ella?


-Todas. Además, la conocía muy bien. Porque fue secretaria de Sonia Breccia y trabajó conmigo en nuestro programa. Sin embargo, nunca me recibió. Llegó a prohibirme la entrada al canal. "No tenemos nada de qué hablar. No tenés por qué entrar al canal", era el mensaje que enviaba a la seguridad de la puerta.

-¿Cuál es tu visión de las primeras expresiones de Sotelo como director, en particular la nota a los periodistas?

-Creo que mucho de lo que dice Gerardo Sotelo es compartible. Aunque el enfoque de la nota que envió a los periodistas no pareció el adecuado. Porque si yo me pongo en lugar de los periodistas, capaz que da lugar a cierta autocensura. Por otro lado, el canal en cuanto a su programación es manejado por dos o tres personas desde hace 15 años y quizás ahí es donde el nuevo director debe hincar el diente y no tanto en los periodistas que siempre han trabajado de acuerdo a los criterios que venían desde los coordinadores de informativos.

-¿Y esos funcionarios de programación de los que habla son políticos?


-Son funcionarios contratados y en su mayoría han integrado equipos de comunicación de sectores del Frente Amplio o estuvieron en pases en comisión. Más allá de los directores, ellos han manejado el canal en este tiempo y son los que lo han llevado a esta situación de mucha gravedad. Porque yo creo que el principal problema que tiene Canal 5 es que no se ve y no se ve desde hace muchos años. El canal tiene 0 punto de rating desde hace por lo menos 10 años. Entonces, estamos gastando mucho dinero para algo que no tiene repercusión en la gente.

-¿Años atrás los números eran otros?

-Sí. Las mayores audiencias del canal las teníamos los programas independientes, como Buscadores, La hora de los deportes, que sigue en pantalla o el programa nuestro. Marcaban 1, 2 o 3 puntos. No más que eso. Pero Canal 5 está marcando 0 desde hace 10 o más años, en un marco de caída general del rating de TV abierta. Por más didáctico y de interés general que sea, no tiene sentido una propuesta si no llega al público. La oferta tiene que ser diferente a la de los canales privados, pero tampoco el extremo de hacer una televisión para nadie. Así no tiene sentido que los uruguayos paguemos impuestos para solventar 400 sueldos y el resto del presupuesto de los medios públicos.

-¿Te gustaría volver al canal si se da la posibilidad?


-Siempre quisimos volver. El deseo sigue intacto. Hace dos años hubo un llamado a producciones independientes para una revista magazine de la tarde y nosotros nos presentamos. A pesar de que una de las cláusulas del llamado era que la dirección del canal iba a designar un productor para controlar los contenidos, igualmente presentamos el proyecto. Reunimos a un equipo interesante de comunicadores y la propuesta era muy buena. Pero el canal declaró desierto el llamado. Luego supe que se habían presentado 28 producciones y ninguna colmó las expectativas, lo que me resultó muy extraño. No sé si fue un llamado para cumplir, pero sin intenciones reales de tener un magazine independiente.

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