FENÓMENO

Las radios de Dios

Las iglesias ganan espacio en el dial uruguayo sea comprando radios o alquilando segmentos de la programación. Preocupación de los comunicadores.

Foto: archivo
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Entre los documentos que tiene pendiente el presidente Tabaré Vázquez está la autorización final para la venta de una radio. CX 28 Radio Imparcial (1090 AM) se negoció a lo largo del año, ha tramitado el traspaso en la Ursec y solo resta la rúbrica del mandatario para cambiar de dueño: la onda pasará a manos de un grupo católico que transmitirá total o parcialmente los contenidos de Radio María, que ya emite en Florida, Cerro Largo, Tacuarembó y San José.

De concretarse la venta de Imparcial, serán tres las emisoras montevideanas con propiedad de algún grupo religioso: El Arzobispado de Montevideo posee Radio Oriental (770 AM) mientras que la Iglesia Adventista gestiona Nuevo Tiempo (101.3 FM).

Pero más allá de esos casos, en la actualidad hay por lo menos seis emisoras que arriendan espacios a iglesias evangélicas o paes umbandistas, entre ellas las radios Rural, Sarandí, Continente, Imparcial (mientras no se traspasa), Ciudad de Montevideo y América.

En Internet también proliferan emisoras cristianas con sede en Uruguay: Señal Zoe (vinculada a Misión vida, del pastor Jorge Márquez), Radio Trans Mundial, Gospel Uruguay y Libre FM son algunas de ellas.

El fenómeno no es nuevo. Pero lo que empezó con horas arrendadas en horarios de la noche o madrugada, hoy ha ganado tanto terreno que para muchas emisoras, sobre todo de AM, las iglesias se transformaron en sus principales inversores, socios o eventuales compradores. En cantidad de horas de programación, no hay ningún otro tema (ni siquiera el fútbol) que ocupe tanto espacio.

A los comunicadores les preocupa. El conductor Freddy Casullo ha sido uno de los “perjudicados” por la venta de Imparcial. Su programa de la mañana Con el mate y las noticias fue levantado, al igual que gran parte de la programación mientras se termina de cerrar el traspaso.

“Creo que el gobierno debería defender el trabajo profesional de los comunicadores de radio y poner algún límite a las iglesias. Si bien yo me considero creyente, no sé si está bien que el Estado permita que una iglesia compre una radio, con la pérdida de fuentes de trabajo que eso implica. Es triste ver cómo las radios se están vaciando y los compañeros de muchos años se quedan sin trabajo”, asegura.

Micrófono de radio. Foto: Pixabay
Foto: Pixabay

La legislación uruguaya no establece limitaciones de contenido para las emisoras comerciales de radio. Según la ley de medios aprobada en 2015, deben cumplir con la cuota de música uruguaya y plegarse a las cadenas nacionales. No se exige laicidad o imparcialidad de ningún tipo, como sí se le pide a las radios comunitarias.

“Cualquier iglesia puede comprar una radio o alquilar espacios. Entiendo la postura de los periodistas, porque las fuentes de trabajo son importantes. Pero al mismo tiempo me parece bien que haya mensajes religiosos en radio para quien quiera escucharlos. No es algo que vea en lo personal con preocupación”, asegura Silvana Olivera, ingeniera y directora de Ursec por la oposición.

La limitación que rige (o regirá) refiere al arrendamiento. Una vez que esté reglamentada la ley de medios, ninguna emisora podrá alquilar más del 25% de la programación a un mismo “inquilino” con un permiso total de 75%. Es decir que se puede arrendar hasta tres cuartas partes de la programación pero ninguno de los contratantes debe superar una cuarta parte.

El coordinador de Radio María Uruguay, Sebastián Richieri, opina sobre el tema de fondo: “Hay gente que dice que hay muchas iglesias en la radio. Pero también puedo decir que hay mucho fútbol los fines de semana. Está bien una cosa y está bien la otra porque ambas son parte de nuestra cultura”.

Inquilinos. Radio Continente (CX10, 730 AM) tiene una rica historia, en especial en materia de transmisiones deportivas. Cuando se llamaba Ariel fue cuna de una generación de periodistas: Víctor Hugo Morales, Alberto Kesman, Carlos Muñoz y Jorge Toto Da Silveira fueron algunos de los que se forjaron en la emisora vanguardia de una época.

Luego fue adquirida por el mítico relator Heber Pinto, quien la rebautizó como “Continente”. A su fallecimiento en 2006, la emisora quedó en manos de su viuda, Ana Lola López quien la gestiona en la actualidad en sociedad con Marisol Varela.

Hoy, Continente arrienda 13 horas diarias de su programación a la Iglesia Pentecostal Dios es Amor. Desde las 22:00 a los 11:00, los pastores de acento abrasilerado leen pasajes bíblicos y sobre todo presentan testimonios de sanación milagrosa en un extenso programa que llaman La voz de la liberación. Tienen estudio propio en su sede (ex Cine Plaza) y también producen a nivel regional, por lo que muchas veces se escuchan aquí testimonios de Argentina o Brasil.

Y tienen su estilo particular a hora de pedir: “El diezmo es un recurso de Dios para que cumpla con su obra. El diezmo no es de la Iglesia. Es del Señor Jesucristo. Es orden divina y no opción nuestra. Retener el diezmo es desamparar la casa de Dios. Pero traer los diezmos es ser cooperador con la casa de Dios. Reflexionemos y meditemos a fin de examinar nuestro corazón y acercarnos al área vital de la vida con Dios. Porque debo ser diezmista”, dice un locutor en una las “tandas” del programa.

Radio Rural (CX 4) también arrienda espacios a grupos religiosos, sobre todo a la Iglesia Evangelista Armenia y a Radio Trans Mundial.

En Radio Sarandí, las madrugadas son para el pae Gerardo de Oxum. Mientras no se concreta su venta, Radio Imparcial emite en las mañanas programas de la Iglesia Universal (Pare de sufrir). Radio Ciudad de Montevideo (CX42) y Radio América (CX 46) también tienen audiciones religiosas evangélicas o umbandistas alquiladas, en especial en la noche y en la mañana.

El arrendamiento se ha transformado en una solución para un medio cuyo ingreso natural (la publicidad) atraviesa etapas de merma. Los precios de alquiler son variables, dependiendo de la emisora y del horario. Una hora de lunes a viernes se puede comprar con una inversión desde 10.000 a 80.000 pesos mensuales.

Nancy, una de las conductoras voluntarias de Radio María en su programa en vivo.
Nancy, una de las conductoras voluntarias de Radio María en su programa en vivo.

Católicos. Radio Oriental pertenecía a la familia Romay y en 2003 fue adquirida por la Iglesia Católica. Si bien se incorporaron a su programación programas con sello religioso, las autoridades mantuvieron la estructura de una radio tradicional: sigue vendiendo publicidad y tiene programas periodísticos, magazines y transmisiones de fútbol a cargo de comunicadores laicos, como Javier Máximo Goñi, Julio Frade o Abel Duarte.

El caso de Radio María es similar y distinto. Gestionada por una asociación civil de católicos (sin vínculos orgánicos con la Iglesia) también incluye programación variada, pero no hay publicidad.

“La gente que escucha la radio hace donaciones voluntarias”, explica el coordinador Sebastián Richieri. La emisora tiene más de 20 programas y unos 60 comunicadores que trabajan en régimen de voluntariado.

Radio María Uruguay nació en 2005 en la frecuencia 104.5 FM de Florida y luego adquirió otra emisora en Cerro Largo. Hoy, radios aliadas de Tacuarembó o San José retransmiten parte de su contenido.

El próximo paso será (o sería) el desembarco en Montevideo a través de Imparcial. Richieri aclara que no es la radio directamente la que compra la frecuencia, sino un grupo de personas con afinidad a los contenidos de la emisora.

Radio María está presente en 80 países, aunque cada uno se gestiona de forma autónoma. Esta es una característica común a la mayoría de las emisoras católicas o evangélicas: suelen ser parte de redes internacionales.

Evangelistas. En 2004, Néber Araújo vendió la frecuencia que se le había otorgado cinco años antes y que había bautizado como Setiembre FM. Los compradores: la Asociación Uruguaya de los Adventistas del Séptimo Día.

Hoy, la 101.3 FM de Montevideo se llama “Radio Nuevo tiempo” y forma parte de una red de emisoras compuesta por 160 radios en Sudamérica de ese cuño protestante.

Bajo el eslogan “La voz de la esperanza”, tiene programas con énfasis en los valores de familia (Escuela para padres), relaciones (Noviazgo sin límites) salud (Hablemos de salud y sexualidad) o medio ambiente orientados a diferentes públicos: niños, jóvenes y adultos, mujeres u hombres. Nuevo tiempo incluye música cristiana y un informativo llamado Noticias que es producido en Colombia.

Esta emisora o más bien su filial en Maldonado, ha sido sancionada por la Ursec en el último año por no pasar una cadena nacional, seguramente fruto de un olvido.

Otra emisora, Radio Trans Mundial, tiene un espacio de tres horas diarias en Radio Rural, pero emite las 24 horas a través de Internet.

Es una emisora cristiana evangélica, independiente pero con vínculos con varias iglesias, entre ellos Menonitas, Hermanos Libres, Bautistas, Iglesia Evengélica Armenia o Asambleas de Dios, según detalla Esteban Larrosa, uno de sus coordinadores en Uruguay.

Con quien no tienen relación es con el “neo-pentacolismo”: “No tenemos vínculos institucionales, ni compartimos su metodología ni su forma de interpretar el texto bíblico”, dice en un tiro por elevación hacia los efusivos pastores de acento brasileño.

“El mensaje central es el de la Biblia, el trabajo que hace RTM es utilizar todos los formatos radiales posibles, contextualizando el mensaje bíblico al idioma y la idiosincrasia de la cultura en la que estamos trabajando”, describe el coordinador la esencia de la emisora. La programación local o internacional también hace énfasis en la persona y la familia en distintas etapas y problemáticas de la vida o específicos a cada territorio. Radio Trans Mundial tiene más de 70 asociados alrededor del mundo, pero programación en muchos más. Según Larrosa, el alcance de la emisora llega al 80% de la superficie del planeta. Su esquema de financiamiento es de la donación, asociándose a diferentes proyectos o programas.

En crisis. El medio radial enfrenta el problema de la baja en los ingresos de publicidad y el alto costo de sus tarifas, en especial la electricidad. Una emisora montevideana de mediana potencia puede pagar hasta 300.000 pesos mensuales de luz.

La cámaras de radios de Montevideo y en especial del Interior han planteado varias veces la problemática, que ha llevado a que algunas permisarios reduzcan su plantilla a la minina expresión. Cada vez parece más difícil mantener una emisora en el esquema de empresa profesional de comunicación.

La ingeniera Silvana Olivera (Ursec) se declara consciente de la problemática y dice que el organismo está plantado contra la competencia desleal y clausura dos o tres radios clandestinas por mes.

“Soy consciente de los enormes gastos. Así y todo, diría que nadie devuelve una radio. No es lo común. Me consultan más personas que quieren tener una radio que aquellas que están disconformes con la que tienen. El objetivo de las radios no es solo económico, sino poder comunicar algo”.

Por ahora, solo Dios parece salvar a algunas radios.

RATING

La audiencia de los espacios religiosos

La radio es un medio propicio para la comunicación íntima con el oyente. Derriba fronteras y limitaciones. Gran parte de las radios protestantes surgieron como forma de comunicarse en territorios hostiles. En materia de audiencia, la última medición del buró de radios estableció números para Uruguay. La mañana de Continente (Dios es amor) tiene en promedio 1.500 oyentes. La tarde de Nuevo Tiempo (Adventistas) llega a picos de 2.800 escuchas. En las noches de Radio Rural (Radio Trans Mundial) la audiencia ronda los 1.000 oídos, al igual que en las mañanas de América. Algo menos para las madrugadas de Sarandí (Pae Gerardo). El programa Tiempo de María (Radio Oriental) tiene un promedio de 1.200 escuchas.

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