A 30 AÑOS DE MALOS PENSAMIENTOS

Petinatti: "Ningún programa sería exitoso tanto tiempo si el fin fuera reírse de la gente"

Malos pensamientos inició su temporada número 30. El conductor hace memoria sobre el debut, un 15 de abril de 1991. “Fue un día de incertidumbre”, cuenta y repasa lo mejor de tres décadas. 

Orlando Petinatti
Orlando Petinatti comenzó su programa insignia con 23 años. Fotos: Archivo El País

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—Malos pensamientos inicia la temporada 30, ¿qué sensaciones te despierta?


—Muchas. Comencé el programa con 23 años, tirándome al agua sin saber nadar mucho y con un montón de dudas. Vivía con mis padres, estaba saliendo con mi primera novia, cursando en la Facultad de Derecho y de repente una radio puso sus estudios frente a mi casa. Tres años después de cruzar a la radio por primera vez ya tenía mi propio programa. Y acá estoy, entreteniendo a tres generaciones. Siento mucho orgullo, se me infla el pecho de la emoción pero siento sobre todo agradecimiento. Agradezco a la vida haber encontrado una pasión que con el paso del tiempo me sigue atrapando como el primer día. Agradezco a todos los que trabajaron en el programa, a las radios, a los auspiciantes, a quienes hoy son mi gran equipo, Luigi Tempone y Jorge Díaz, pero sobre todo a la audiencia. Esa que yo llamo "La mejor audiencia del mundo" porque es el corazón del programa. Ellos son cómplices de este éxito. Sentir el cariño de la gente que te agradece que la acompañes, que la entretengas, que le des un poco de humor es algo que me emociona. Así como a lo largo de la historia del programa, me casé, tuve a mi hija, me divorcié, peleé contra molinos de viento y luché contra todos los obstáculos, la gente vivió lo mismo y Malos pensamientos siempre estuvo ahí, acompañándolos. Pasaron 30 años y el corazón late cada vez más fuerte.

—¿Cómo serán las celebraciones?

—El año pasado, en mayo 2019, viajamos a Miami para hacer un programa desde allí junto a la audiencia que nos sigue desde Estados Unidos. Nos llevamos una gran sorpresa. Se acercaron cientos de personas, incluso oyentes que viajaron en auto muchísimas horas para presenciar el programa en vivo en lo que fue el comienzo de las celebraciones. La idea era viajar a diferentes puntos del planeta para acercarnos a la audiencia y hacer el programa en vivo en varios países. Lamentablemente, tuvimos que cancelar todo y celebraremos haciendo el programa como siempre aunque también participando de algunas acciones puntuales. La semana pasada coordinamos con el Hemocentro de Maldonado una jornada especial de donación de sangre. Nos pusimos en campaña, convocando a nuestra audiencia a donar sangre y en menos de cuatro horas conseguimos 130 donantes. Nos subiremos y apoyaremos toda iniciativa solidaria para trabajar en bien de la sociedad en tiempos en que la gente lo necesita. Poder colaborar es una bendición y la mejor manera de celebrar.

Orlando Petinatti
Orlando Petinatti el día de la jornada de donación masiva de sangre

—El programa tiene un segmento vinculado a la situación de cuarentena y emergencia sanitaria, ¿cómo surgió esa idea?

—Estaba en casa y pensaba en qué hacer para agradecer a toda esa gente que está en primera linea y que deja la vida por la gente. Así apareció "El aguante". Es una sección que creamos especialmente para hacerle el aguante a aquellas personas que en épocas de cuarentena, la sufren más que otros ya sea por su trabajo, por estar en primera linea, por la soledad o por diferentes situaciones. Es así que en alguna oportunidad llamamos a una señora que cumplía 73 años y los hijos no podían celebrarlo con ella, una chica quiso hacerle "el aguante" a sus tres hermanas enfermeras que soportan diariamente la lucha contra el Covid 19, un hombre contó la historia de su esposa que limpia ambulancias por lo que su vida está enfrentando también el virus y una mujer de 83 años en Salto recibió nuestro llamado junto a su hija, quien sufre por no poder abrazarla. El programa también tiene esa magia de llevarte de la carcajada a la emoción y eso me enorgullece.

—¿Cómo estás transitando la cuarentena en lo personal?

—Quienes tenemos la dicha de tener buena salud, al levantarnos hay que agradecer siempre. Me apena muchísimo que la gente se enferme y familias pierdan a sus seres queridos sin siquiera poder despedirse. Me llevo muy bien conmigo mismo, me entretengo con mis cosas, voy a la radio y eso es un poco seguir con la rutina de siempre. Disfruto mucho de grandes momentos con mi hija, lectura, deporte, series y los juegos de mesa. Además, las redes sociales y las aplicaciones ayudan a acercarnos a nuestros afectos así que hay que hacer lo que hay que hacer, quedarse en casa, cuidar al máximo la salud y alejarse de los riesgos. Y ayudar, siempre. 

—¿Qué es lo primero que vas a hacer cuando finalice el período de aislamiento social?

—Este período de aislamiento nos tiene que haber dejado varias enseñanzas. Creo que todos haremos cosas similares, abrazar, besar, juntarse con amigos, reunirse con sus familias en largas mesas, charlar mirándose a los ojos y amar valorando las pequeñas cosas de la vida, que espero que hayamos entendido que son las más grandes y las más valiosas.

Orlando Petinatti
Orlando Petinatti en 1995. Foto: Archivo. 

—¿Cuál es el origen de "la mano"?

—La participación de la audiencia en Malos Pensamientos, es un valor agregado, único. En los 90´s sacar al aire a la gente era un gran desafío que se fue transformando en una constante provocación entre la audiencia y el programa. De a poco la gente se fue soltando y zafando cada vez más hasta que un día, una chica sale al aire para que llamemos a su amiga para que le devuelva el vestido que le prestó para una fiesta de 15 años. Y llamamos, eso se transformó en la primera mano. Y luego llamó un chico para que un amigo le devuelva un CD y así la sección fue creciendo cada vez más y del vestido y del CD pasamos a las parejas. Y de ahí a los amantes, a las relaciones de a tres, a las parejas del mismo sexo. Luego, los problemas familiares, las historias de vida y la audiencia no para de sorprendernos.

—¿Y cuál o cuáles recuerdas como las más memorables?


—Memorables muchas. Varias de ellas que tienen que ver con las relaciones de pareja, con los engaños, con el amor, algunas muy divertidas otras más emotivas, pero voy a rescatar dos y tratar de resumir las historias. Una chica que fue dada a su tía para que la crié porque su mamá fue madre soltera. Creció sin saber que su tía era su madre y su madre, su tía. Al morir su mamá, se enteró la verdad y nos pidió llamar a su primo que ahora vive en Estados Unidos para contarle que ella no era su prima, sino su hermana. Fue una “mano” muy emotiva y movilizadora. Una familia conmovida, hablaron abuelos, hermanos, primos, la historia duró tres días... La semana pasada tuvimos también una historia emocionante. Una chica de 29 años, contó que a los 17 se enteró de que su papá no era su papá. Su mamá, luego de tanto silencio, le contó la verdad y ella decide buscar a su verdadero padre. Lo llamó, pero no logra buenos resultados: el padre es casado y tiene dos hijos, uno de ellos con la misma edad que nuestra protagonista. Finalmente, ella se comunicó con al programa. Hablamos con el padre, con su esposa y por primera vez la hija y el padre hablaron civilizadamente, apostando a que con el tiempo se encontrarán cuando pase la cuarentena.

—Malos pensamientos ha marcado un antes y un después en la radio. ¿En qué aspecto te parece más revolucionario?

—Cuando la FM era sólo música y algunos programas de comunicación, Malos pensamientos aparece como el primer programa de humor en la FM uruguaya. Desde el nombre, hasta el himno todo fue rupturista. Estamos hablando de "los noventa" donde hablar levantando el tono en la radio era sacrilegio y hacer humor provocando a la audiencia, una herejía. La gente salía al aire para hablar de un tema puntual y terminaba confesándose. Malos pensamientos tiró por tierra lo políticamente correcto, llamábamos a cualquier número para sorprender a la gente al aire, hablábamos con los políticos de turno sin preproducción y sin avisar, la audiencia se convirtió en cómplice de cada sección y cada personaje, pero lo más revolucionario fue derribar el mito de que en "Uruguay no pasa nada". A medida que la gente iba saliendo al aire nos dábamos cuenta que las cosas que formaban parte del ámbito privado se hacían públicas y que los oyentes elegían el programa para desnudarse frente al micrófono. Está claro que lo que pasa con Malos pensamientos, no se logra en ningún otro lado. Un programa escuchado por chicos de 15 -29, adultos de 30-49 y personas mayores de 50-70, eso también es revolucionario.

Orlando Petinatti
Foro: Rafa Botto. 

—El programa tuvo varias etapas en diferentes emisoras, ¿qué característica tiene cada una y cuál te pareció la mejor para el ciclo?

—Todas y cada una de las etapas fue la mejor para su momento sino no podría estar celebrando 30 temporadas hoy día con la audiencia y el éxito comercial que tiene Malos Pensamientos. El programa arrancó en Emisora del Palacio 93.9 en 1991 y fue el año de la exploración. Durante el primer año fuimos explorando sobre los gustos de la audiencia, probando personajes, secciones y explorando también mi labor en la conducción. Ese año, Emisora del Palacio se vendió y la compró Pablo Lecueder para hacer una radio musical. Malos pensamientos entonces pasó a Radiomundo 1170AM. En épocas de furor de la FM, el programa en AM vive una etapa hasta 1994 de relativa exposición. Sin estar en las mejores vidrieras y desde las trincheras, el programa comenzó a afianzarse y ganar adeptos. Fue una etapa para afianzar el producto y llenarme de confianza. Océano FM no funcionó como radio musical y si bien Lecueder no creía en Malos pensamientos como producto de FM, de todas maneras aceptó el reto de probar el programa en el verano de 1995. A los dos meses el programa ya era una explosión. Las agencias no paraban de pautar y el programa no paraba de crecer, la creatividad fluía cada vez más y la provocación con la audiencia crecía a pasos agigantados. El programa era el buque insignia del medio hasta que cambiamos de puerto. Aparece Radiofutura y el momento de la expansión, en pocos meses logramos generar una cadena de radios en todo el interior del país que sigue hasta hoy. El programa deja de ser capitalino y se convierte en federal. Se escucha en todo el país y multiplica su audiencia por miles y miles. Después de tantos años y desde el 2010 Malos pensamientos se transmite por Azul FM, un periodo de gran excitación porque al igual que lo que sucede en las relaciones de pareja, nos redescubrimos con la audiencia, nos disfrutamos como el primer día y nos enamoramos todos los días en cada programa.

—Los detractores del programa han dicho que en ocasiones te reís "de" la gente. ¿Cuál es tu respuesta a esos ataques?

—Entiendo que haya detractores, agradezco que también formen parte de la audiencia y me regalen su precioso tiempo. El programa está celebrando 30 temporadas, ningún programa se sostiene tanto en el aire y con el éxito que tiene si la finalidad fuera reírse de algo o de alguien. De todas maneras, la crítica cuando es ofensiva no cuenta y si lo único que pretende es hacer daño gratuitamente no es critica, es envidia, resentimiento y más que ofenderme me hace más fuerte. Más allá de eso, cuando un programa de radio logra que un hijo conozca a su padre, o que una familia se reencuentre, o que la gente te agradezca sacarla de la depresión y generar una jornada de donación de sangre con total éxito en plena pandemia, las criticas no me tocan.

—En los últimos años, el programa se hizo fuerte en el nivel de compromiso social, marcando posición sobre tema de la inseguridad o la corrupción política. ¿Qué te parecen las primeras acciones del gobierno?

—Es cierto, el programa además de divertir y entretener ayuda a informar, reflexionar y a pensar, porque yo también personalmente sentía la necesidad de hacerlo al aire. Hemos vivido unos años difíciles, de mucha inseguridad, corrupción y pobreza económica pero también social. Este gobierno arranca y a los pocos días se encuentra con una pandemia mundial que acrecentará la crisis económica y social porque el mundo ya no será el mismo. Aún así, las primeras medidas muestran un liderazgo del presidente que hay que destacar. Además el canciller, el secretario de presidencia y algún ministro ya han mostrado fortalezas en pleno caos, eso transmite tranquilidad. Igualmente para dar una opinión justa, hay que dejar hacer. Mientras, nos divertimos descubriendo contenedores en el puerto.

—¿Ese compromiso del programa va a continuar en el sentido de denunciar lo que parezcan abusos de poder o errores en al gestión?

—Los abusos de poder no son propiedad de ninguna ideología ni de ningún partido. Errores siempre existieron y seguirán. La pregunta es ¿qué hará el mismo gobierno cuando descubra casos de corrupción en el Estado? ¿Callarán y defenderán la corrupción hasta último momento como en el caso Sendic? ¿La mayoría parlamentaría la aplaudirá como en el caso de Placeres? ¿Aceptará que se hagan negocios turbios como algunos que se han hecho? Si así será, personalmente me encargaré de levantar la voz, como lo hice siempre desde que tengo un micrófono delante. No es un compromiso con la audiencia, es un compromiso conmigo mismo.

Orlando Petinatti
Petinatti responde a la polémica por la “primera” canción que pasó en Malos Pensamientos en referencia a sus comienzos en el ciclo de Daniel Figares. Foto: archivo

—15 de abril de 1991, ¿cómo recordás ese día?

—Ese día fue un día de mucha incertidumbre, nervios pero también de mucha decisión. En febrero me quedé sin aire y tuve que salir a buscar una radio y crear un programa rápidamente. Se me cruzó en mi camino Alfonso Carbone, quien además de manejar la industria discográfica en esa época era un hombre de radio cercano a Emisora del Palacio y fue quien me acercó a sus directivos. Yo tenía 23 años y con la inconsciencia de la edad y con las ganas de querer hacer algo, en un mes armé Malos Pensamientos. Lo presenté, lo aprobaron y salimos ese lunes 15 de abril a las 16 horas. Antes del programa estaban Andrés Sanabria y Tabaré Couto haciendo Salvese quien pueda quienes me dieron la bienvenida y el ánimo para arrancar. Luego, tocó salir al aire y sacar llamadas de la audiencia. Por suerte, la audiencia que me siguió de El Dorado estaba allí y lo disfruté mucho. No sabía si lo que hacía estaba bien o mal, si me divertía solo yo o la gente también, lo único que sabía era que tenía que darlo todo, ya que nunca me había imaginado estar al frente de un programa propio ni me sentía seguro, pero no iba a desaprovechar la oportunidad.

—¿Es cierto que el primer tema que pasaste fue No me verás en el Subte, como ha dicho Daniel Figares, algo que él interpretó como un gesto de cierto despecho a tu experiencia radial anterior, justamente el programa “El Subte” en El Dorado?

—El primer tema de Malos pensamientos, el 15 de abril de 1991 fue Cradle of Love de Billy Idol. Luego sí, vino "No me verás en el Subte" de Charly García, un temazo. Hoy creo que, después de haber terminado repentinamente "El Subte", poner ese tema allí fue un toque sublime. Si habrá sido un golazo meterlo ahí, que 30 años después, lo recuerda. No fue despecho, es ironía, es creatividad, es humor. Me alegra enterarme ahora que estaba escuchando el primer programa de Malos pensamientos.

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