NOTA DE TAPA

Petinatti se muda a Magnolio: "Los directores están muy felices de tenerme en el grupo"

Petinatti volvió a la TV con Got talent y el año que viene Malos pensamientos cumple 30 años en la nueva Azul FM gerenciada por Magnolio.

Orlando Petinatti. Foto: Darwin Borrelli
Orlando Petinatti. Foto: Darwin Borrelli

—En 2020 se dio tu regreso a la TV con Got talent, cuya primera temporada termina el lunes. ¿Cuál es tu balance de año?

—El año 2020 al mundo le trajo una pandemia y a mí me regaló la vuelta al TV. Después de 13 años, Canal 10 trae un formato maravilloso, el mejor reality de todos los tiempos. Y yo vuelvo a la pantalla por la puerta grande. Pero por sobre todas las cosas en un rol que me permite jugar con ese humor ácido e irónico que cultivo en la radio desde hace mucho tiempo y siendo auténtico. Me dan la libertad para improvisar y apretar el botón rojo las veces que quiera y con quien quiera. No me puedo quejar del año que tengo. Además, el programa de radio sigue liderando, no solo en su franja, sino en todos los horarios. Estoy viviendo uno de los momentos más importantes de mi carrera.

—Con las instancias finales da la sensación de que el personaje se “ablandó” un poco, ¿lo ves así?

—En las primeras instancias, con las audiciones, nos encontramos con todo tipo de talentos. Aquellos que tienen mucha proyección y también están los bizarros. Con ellos, mi personaje disfruta mucho y la gente enloquece con mis participaciones. Pero a medida que pasa el programa, con el corte del jurado y las finales, el personaje va mutando de acuerdo a las circunstancias, sin dejar de ser yo mismo. Dejo un poco de lado el humor ácido y apuesto a una devolución más seria y profesional. Porque así como me divierto con un talento que viene a pasarla bien e impactar desde lo bizarro, también me emociono de manera genuina y auténtica con quien viene a mostrar su arte. Yo no me disfrazo en una instancia del programa de botón rojo y después me transformo en un santo reflexivo. Soy la misma persona; mi papel es 100% auténtico. Todo lo que digo es porque me nace. La gente puede ver a un jurado apretando el botón rojo, pero también encuentra a un tipo inteligente que da una devolución inteligente cuando alguien se lo merece.

—En los programas en vivo se está notando más la complicidad con Natalia Oreiro. ¿Cómo surgió ese juego?

—Con Natalia tenemos un ida y vuelta muy divertido. Yo la conozco de los '90 porque le hice alguna nota y nada más que por eso. Pero siempre tuvimos buena onda y un relacionamiento amable y correcto. Al haber hecho una gira de un mes y medio con todo el equipo de Got talent, se generó mucha afinidad. Pero no solo con Natalia. Con Claudia (Fernández) tenemos una complicidad muy rica cuando trabajamos, igual que con María Noel (Riccetto) y con Agustín (Casanova). En el caso de Natalia, nos pasa al aire que nos miramos y ya sabemos que es el momento en que nos tenemos que provocar. Disfruto mucho de ese intercambio. Que Natalia te provoque y te busque para generar climas de humor, me parece muy bueno. A ella también le sirve para relajarse un poco y salirse de libreto. Natalia es una gran profesional que estudia absolutamente todo mientras yo voy más por el camino de la improvisación.

—¿Habrá segunda temporada de Got talent?

—Sí, ya estamos trabajando en una segunda temporada. Queremos que esto siga creciendo. Le estoy agradecido al Canal que me hayan convocado para este éxito.

—Por otro lado, Malos pensamientos está en la temporada 30...

—Sí, el programa cumple 30 años el 15 de abril de 2021. Pero durante esta temporada estamos celebrando el aniversario.

Orlando Petinatti. Foto: Darwin Borrelli
Orlando Petinatti. Foto: Darwin Borrelli

—¿Qué planes te cambió la pandemia?

—Para empezar a celebrar el cumpleaños del programa, el año pasado hicimos un experimento y viajamos a Miami, desde donde hicimos el programa en vivo. Fue un éxito. Allí se concentran varios cientos de uruguayos. Teníamos pensado este año viajar por diferentes lugares: Buenos Aires, Milán, Madrid, Barcelona, París, Caracas... lugares donde sabemos que el programa es fuerte. Pero nos quedamos con las ganas. Y en cuanto a la vida cotidiana, mi vida cambió como la de todo el mundo. Dejé de salir.

—¿Salías mucho?

—No, pero dejé de ir a comer o de pasear. Si no tengo una razón muy valedera, no salgo. Soy muy responsable por mi hija, por mi entorno y también por el trabajo. El programa de radio depende de mí. Y en la TV tengo que ser responsable por mis compañeros.

—Los casos han aumentado mucho en los últimos días, ¿qué te genera?


—Me da mucha pena pensando en la salud de la gente. Me da mucha bronca pensando en el poco compromiso que tenemos hacia nosotros mismos y en especial, hacia las personas mayores. No estamos teniendo realmente la madurez como para afrontar una pandemia. La gente cree que ya pasó y se viene la vacuna. Pero esto te destruye en un contagio de 10 minutos.

—Debido a la pandemia, Malos pensamientos tuvo cambios, como la sección “El aguante”.

—Sí. Cuando vivís estos momentos, te das cuenta que la gente sufre mucho. Las personas que no salen te agradecen que la puedas entretener, lo mismo el que se quedó sin laburo. Creímos necesario hacer secciones o acciones puntuales para generar un poco conciencia positiva. Una de las primeras acciones fue colaborar con el Homocentro de Maldonado, que se estaba quedando sin sangre porque la gente tenía miedo de donar. Hicimos una jornada especial y conseguimos a 300 donantes. La sección “El aguante” surgió en los momentos más complicados de la cuarentena para que los nietos pudieran saludar a un abuelo en su cumpleaños y no lo podían ver. O le hicimos el aguante a un oyente cuya esposa trabajaba en la limpieza de ambulancias y contó todo el ritual que tiene que hacer cuando llega a su casa. Esas cosas emocionan en un programa que es 100% humor pero también se pueden abrir puertas emotivas.

—Se cumplió un año del balotaje que determinó el triunfo de Luis Lacalle Pou. ¿Crees que hay menos grieta?

—Hay menos grieta y espero que siga habiendo menos. Tengo esta sensación porque desde el gobierno las señales son positivas para la gente, más allá de vivir un momento espantoso, donde la economía se ha frenado y laboralmente la gente no la está pasando bien. Pero esta pandemia nos ha unido y el cambio de gobierno generó esperanza. Las encuestas lo muestran con un gran porcentaje de aprobación. Me parece que con el tiempo la grieta va a ir desapareciendo porque lo que importa es el país, no las ideologías. Lo importante es el país que le querés dejar a tus hijos, y no la hoz y el martillo o el uniforme verde.

—El año 2021 se viene con cambios para la emisora Azul FM. Incorpora a Nacho Álvarez en la mañana y el gerenciamiento pasa al Grupo Magnolio, que ya tiene Del Sol, Urbana y otras. ¿Cómo evalúas este proceso?

—A lo largo de mi carrera radial, cada vez que se termina un año siempre encuentro ofertas de colegas que quieren tener en la grilla a Malos pensamientos. De hecho, es más que conocido que el año pasado estuve a punto de cambiar de radio. Este año Azul FM tiene un ofrecimiento importante de un grupo radial que quiere gerenciar la emisora. Yo soy muy cuidadoso con cada ofrecimiento y muy meticuloso en todos los detalles. Encontré que este grupo está interesado en Malos pensamientos y en toda la frecuencia. Cuando hablé con la actual dirección de la radio, me dan a entender que si yo doy el ok, ellos avanzan. Y a mí me pareció una buena oportunidad, una buena propuesta para seguir creciendo laboralmente y apostar a tener un gran año radial. La radio cambia de administrador, seguiremos en Azul y en la misma frecuencia de 101.9 FM. A la mañana se sumará Ignacio Álvarez. Y a medida que pasen los meses, vamos a ir organizando una programación que va a tener más comunicación y música con el sello de Azul. Estoy muy feliz de que el programa siga teniendo la misma frecuencia y horario.

—¿Cambia en algo Malos pensamientos en función de esta nueva situación?

—El programa gana en que hay mucho para hacer desde el punto de vista digital y porque se inscribe en una gran apuesta con la que yo estoy muy entusiasmado, para seguir creciendo.

—¿El estudio será el mismo?

—Sí. El mismo, al menos durante el 2021. Para el siguiente año, el grupo acondicionaría nuestro estudio en otro edificio.

—En el grupo hay otras propuestas con comunicadores que han tenido diferencias contigo, muchas de ellas públicas. Por ejemplo, Gonzalo Cammarota argumentó su salida de Océano FM cuando se anunció un eventual regreso tuyo. También Carlos Tanco (Darwin Desbocatti) fue crítico. ¿Eso fue motivo de evaluación de tu parte?

—Yo hablo siempre con los directores de las radios, que es con quien tengo que hablar. Ellos están muy felices de tener a Malos pensamientos dentro del grupo. Y a mí me llena de orgullo el interés y que me incluyan. Te imaginarás que de los problemas que tienen los demás, se encargarán los demás. Supongo que sabrán que Malos pensamientos viene a ayudar a crecer, viene para sumar... desde todo punto de vista.

—¿Cómo definirías el tono de las negociaciones?

—Muy bueno. Me encontré con gente que sabe escuchar y sabe tomar nota de las cosas que uno puede aportar con tantos años de radio. Valoro mucho eso. Que más allá del contrato frío, sepan escuchar, valorarte y además, que te pidan consejos desde el punto de vista empresarial.

—¿Consejos para la programación, por ejemplo?

—Sí, para la programación de Azul y también opiniones sobre las otras radios.

—¿Te sorprendió el interés de Magnolio?

—El grupo ya me había llamado en el año 2016. Tuvimos una linda charla y yo estaba muy bien en Azul, donde sigo estando muy bien pero ahora la oferta es diferente, porque incluye toda la frecuencia. No me sorprende para nada. La gente se sorprendería de saber todos los ofrecimientos que he tenido y a todas las radios a las que les dije que no. A mí me gusta trabajar con continuidad y no me gusta cambiar de radio con mucha frecuencia.

Orlando Petinatti junto a Natalia Oreiro. Foto: Darwin Borrelli
Orlando Petinatti junto a Natalia Oreiro. Foto: Darwin Borrelli

—Con Nacho Álvarez es sabido que tienen un buen vínculo.

—Sí. De hecho, Nacho va a estar en la mañana porque tiene también mi visto bueno. Tendré muchos “malos pensamientos” pero también sé dar bendiciones.

—¿O sea que fue algo que se conversó?

—Claro. Todo lo que sucede en el aire de Azul es conversable. Y en esas conversaciones suelo estar yo. Pero no me interesa gerenciar la radio. Me quita mucho tiempo de mi vida. He hecho ese trabajo en el pasado (con Radio Futura) y priorizo mi vida.

Regresaste a Teletón luego de tres años, ¿por qué?

—Yo estoy en Teletón desde sus comienzos en 2003. Siempre estuve muy cercano a la Fundación y también a las historias. Luego de un impasse que me hayan vuelto a convocar, para mí fue muy importante como comunicador y como persona. El alejamiento se produjo por una persona contratada por Teletón que modificó el formato del programa y consideró que yo no estaba en esa renovación. No le fue muy bien. Estuvo solo unos meses trabajando. Me gustó mucho volver este año.

—¿Cómo va a ser tu verano?

—No lo sé. Con Malos pensamientos paramos enero y febrero. Con el canal se está en conversaciones para determinar en qué momento se hace la instancia de audiciones de Got talent 2021. Viajar al exterior no se puede. Supongo que la mejor opción será el turismo interno en enero y disfrutar de lindos lugares de Uruguay parar recorrer.

—¿Y en cuanto a compañía?


—Compañía no falta. Mi corazón está abierto al amor... Pero soy un tipo tranquilo. Sé disfrutar de los buenos momentos pero no estoy enamorado.

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