FAMILIA Y URNAS

Nelson y Pablo Fernández conducen "El Cuarto Secreto"

Padre e hijo están al frente del ciclo radial El cuarto secreto (domingos a las 20:00, Radio Sarandí) que aborda la campaña electoral desde dos miradas generacionales diferentes. “El año electoral es la fiesta de la democracia: el punto máximo para un periodista político”, afirma Nelson Fernández.

Nelson Fernández y Pablo Fernández
Nelson Fernández, ex Búsqueda, Subrayado y actualmente en Claves políticas (NSTV). Su hijo Pablo, periodista en El País y Santo y seña (Canal 4). Foto: Gerardo Pérez.

-Comenzaron el programa El cuarto secreto (Radio Sarandí), ¿de quién fue la idea?

-(Nelson) La idea fue de Pablo. Esto podía hacerse solo si la idea era de él. Me parece que está en un gran momento de su carrera y yo estoy en un momento en que puedo aportar. No soy una mochila en su espalda como para que él lo haga solamente por aquello de hacerlo con el viejo.

-(Pablo) En realidad, el año pasado empezamos a hablar de la posibilidad programa juntos, padre e hijo, con la visión de dos generaciones diferentes sobre la campaña electoral. En mi caso, además, el medio radial me interesaba mucho porque es algo en lo que no había incursionado.

-¿Cuál es la esencia del programa?

-(Pablo) Es puramente político, con los condimentos de la campaña electoral. Somos los dos periodistas políticos con la capacidad de ser explicativos y al mismo tiempo atractivos para la gente, sin aburrir. Hay secciones cortas para darle dinamismo al programa y a través de ellas ir contando las diferentes cocinas de la políticas.

-¿Es más de información que de análisis u opinión?

-(Nelson) El año electoral es la fiesta de la democracia. Para un periodista político es el punto máximo, como un mundial de fútbol para los periodistas deportivos. El formato está pensado para que cada uno haga su aporte con una visión generacional distinta, pero con el mismo compromiso que tenemos los dos: que sea un periodismo riguroso y explicativo. En el fondo lo que tratamos no es hacer “un” programa. Al final del año, para que nosotros digamos que estuvo bueno, tiene que haber sido el mejor programa sobre la campaña electoral.

-¿Cuáles creen que van a ser las claves de la campaña?

-(Nelson) Los partidos van a tratar de cuidar la unidad interna. Eso lleva a que el nivel confrontación sea menor por ahora. El que se salga de eso será mal visto dentro de su propio partido. Inclusive los blancos, que tienen un historial de interna sangrienta, vienen bastante prolijos.

-(Pablo) Después de las internas va a ser diferente. Creo que se van a pelear más que en otras campañas. El año pasado, que me tocó cubrir al Frente Amplio, se dio una disputa bastante suave. Ahora, en cambio, se viene una campaña de las duras. Puede ganar cualquiera de las dos bloques: el oficialismo como la coalición opositora. En los comicios pasados, uno veía que al Frente no venía bien pero costaba imaginarse a Vázquez como perdedor de esa elección. Ahora da la sensación de que cualquiera de los bloques puede ganar.

-(Nelson) Incluyendo esta, a lo largo de la historia hubo tres campañas electorales con una fricción especial porque se sentía cercana la posibilidad de un quiebre fuerte. La primera fue en 1958, cuando el Partido Nacional sentía que podía asumir el gobierno después de 90 años de victorias coloradas. La tensión era tanta que estuvo en duda si habría transmisión de mando. En 2004 el punto de quiebre lo representaba la izquierda desplazando a los partidos tradicionales. Sin embargo, como veníamos de la crisis y el Frente se había fortalecido mucho, esa fricción se notó menos. En este campaña, la historia es diferente. En términos electorales, la izquierda uruguaya nació a principios del siglo XX con partidos chicos y fue creciendo de a poco con una idea trabajada por varias generaciones: “Algún día vamos a llegar al gobierno y cuando eso pase, no nos vamos más, al menos no por las urnas” ¿Por qué? “Porque si somos el pueblo y gobernamos para el pueblo, el pueblo no nos puede sacar. Tenemos que tener cuidado de que no nos den un golpe de Estado”. Esa era y es una visión muy instalada en la izquierda. Por eso yo creo que si pierden esta elección, se van a sentir muy mal. “¿Cómo el pueblo me saca del gobierno?” Por el contrario, la oposición ve los números de desaprobación del gobierno, el desánimo con la economía y le parece próxima la eventualidad de un cambio. Si pierden, van a decir: “No gané ahora, no gano más. ¿Cuándo voy a tener un escenario más favorable?

-(Pablo) Yo creo que ninguno de los dos bloques está preparado para perder esta elección. Ni el Frente Amplio, ni el Partido Nacional, que seguramente liderará la coalición opositora, maneja conscientemente que puede perder, lo que va a ser un golpe duro porque obviamente uno va a perder.

-¿La política y el periodismo son genes de la familia Fernández?

-(Nelson) De niño, yo jugaba con mi padre a hacer periodistas. Él había hecho cosas en radio y diarios pero no se pudo dedicar.

-(Pablo) Con mis hermanos también jugábamos a hacer un periódico que se llamaba Buscando cuando él trabajaba en Búsqueda, así que el periodismo es una cosa muy arraigada en la familia.

-(Nelson) En época de elecciones, siempre traté de vivirlas en familia. La gente pone banderas y balconeras. Obviamente yo no ponía nada, pero quise que ellos vivieran el período electoral y los llevaba a actos de todos los partidos y a caravanas o juntaban listas.

-¿Discuten sobre qué o a quién van a votar?

-(Pablo) No. En casa se discute de política y de periodismo, pero yo no sé a quién vota él, ni él sabe a quién voto yo.

-(Nelson) El voto nunca se lo dije ni a mi familia. Eso hace al concepto de pureza que tengo sobre el voto. Mi madre, por ejemplo, decía: “Ustedes díganme a quién votar que saben más”. Y yo nunca le dije. “Votá lo que vos quieras, al que más te guste, que eso va a estar bien”.

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