NOTA DE TAPA

Natalia Camilo: "Cuesta volver a enamorarse pero estoy muy bien, conociendo a alguien"

Luego de la traumática separación, para la actriz, comunicadora y madre volvió a salir “el sol”. Dedicada a sus hijos, encara nuevos proyectos y una historia de amor.

Natalia Camilo. Foto: Gabriel Parra
Natalia Camilo. Foto: Gabriel Parra

-¿Cómo estás sobrellevando la cuarentena?

-Por supuesto que fue un terremoto para la vida de todo el mundo, para empezar por el temor de que esta enfermedad le pueda tocar a un ser querido, en especial a aquellos que tenemos abuelos. Así que los primeros días tenía mucha preocupación y luego empecé a bajar un poco los niveles de miedo. Hoy, con todas las medidas de preocupación que corresponden, sobrellevo mejor la situación. Más allá de que me afectó económicamente también porque soy DJ y vivo de los eventos, trato de ver el lado positivo de las cosas.

-¿Y qué fue lo positivo?


-Creo que es una instancia para aprovechar y valorar esos momentos familiares que uno, por andar a las corridas normalmente no lo hace. La cuarentena me llevó realmente a disfrutar de mis hijos, que la infancia se pasa muy rápido. Miramos películas, series, jugamos juegos de caja, algunos que en la vida cotidiana teníamos guardados porque nunca había tiempo. La situación llevó a volver a esos juegos. Llegué a pintar una rayuela dentro de mi casa. Con ellos no hay forma de aburrirse porque son dos niños muy activos y divertidos. También estuvo y está la lucha con las clases por Zoom, que cuesta un poco que se adapten. Pero de nuevo, hay que buscar el lado positivo. Ahora vuelven las clases. Quiero evaluar cómo va ser el protocolo de regreso.

-¿Cómo continúa a nivel judicial la denuncia por violencia de género que formulaste contra tu expareja Nicolás Albarracín en cuanto él se radicó en México a seguir su carrera?

-La verdad que me desentendí de todo lo que corresponda a él. Porque estoy muy enfocada en mí y mi familia. Ese pasado oscuro como que lo anulé y trato de no estar pendiente. Supe que se había ido del país porque mi abogado me lo comunicó, pero judicialmente, por lo que tengo entendido, el proceso sigue. Considero que se tiene que hacer justicia, no específicamente por mí, sino por todas las mujeres que viven cotidianamente esto y tienen que ver que la justicia tomó cuentas en el asunto y falló. Como mi caso fue público, es bueno que haya una resolución pero la verdad de lo único que me enteré es que en un momento sus abogados había el archivo del expediente y la solicitud fue rechazada. No sé ahora cómo continúa.

-¿Te hubiera gustado que se hubiese aplicado una medida de cierre de fronteras para él?

-Nunca me interesó eso. En el fondo, pensar en la denuncia y el proceso me trae mala energía, me hace revivir ese pasado oscuro. Por supuesto que si me requieren para declarar o lo que sea, voy a ir porque es algo que no está bueno que quede impune. No solo yo, mis hijos pasaron momentos horribles. Pero no estoy pendiente ni llamo a mi abogado todo el tiempo para seguir las instancias. No es mi caso. Lo que yo necesitaba de todo esto era dar el paso y separarme y no estaba pudiendo hacerlo. Porque cada vez que lo intentaba, de la otra parte había un "no, te voy a buscar, no". Era la no aceptación y la imposición de seguir, con métodos violentos. Es muy triste lo que voy a decir, pero yo había normalizado lo que estaba viviendo y era un espiral del que no podía salir

-¿Qué fue lo que te dio las fuerzas para salir?


-En una de las situaciones de violencia, lamentablemente, estaban presentes mis hijos en la casa. Yo estaba haciendo teatro en Argentina, lo que era un problema grande para él. Así empezó la discusión y ellos vieron todo. Realmente ahí hice el click. Ver a mis hijos llorar me removió. No me lo permitía como mamá. Ahí saqué fuerzas y tomé la decisión: le pedí que se fuera.

-¿De ese día es el video que compartió Nazarena Vélez?

-Ese mismo día más tarde. Él llegó de entrenar y se dio ese forcejeo que se vio. La gente me pregunta cómo hice para grabar. Yo venía recibiendo amenazas a lo largo del día ("ahora llego a casa y te voy a romper la cabeza", "que no te vea porque te mato"). Me encerré en mi cuarto y me dije: si me va a pasar algo, que quede un registro. Entonces puse el celular a grabar cuando llegó. Eso quedó grabajdo y un tiempo después lo compartí con Nazarena porque trabajo con ella desde 2015, ha estado siempre al tanto de la situación y la considero una hermana para mí. El día que lo publicó, ella estaba en Uruguay, habíamos conversado y yo le había contado que tenía la conducción de un evento en Sarandí Grande (Florida), pero que él (Albarracín) estaba pesado. Ya nos habíamos separado y me estaba diciendo que me iba a ir a buscar. Nazarena notó que yo estaba muy mal y me dijo: "Quiero que tengas cuidado. Tengo un presentimiento feo con él". De hecho, él se apareció allá en Florida, me hizo bajar del escenario y pasó lo que vieron muchos testigos y por eso la causa judicial está radicada en Florida. Ahí Nazarena decidió publicar el video.

-"Fue un momento de calentura, yo no soy así", declaró él en un nota en 100% deporte. ¿Qué te causó esa explicación?

-Está bien que las personas se arrepientan de lo que hacen, pero no que minimicen lo que hacen. En un momento de "calentura" mueren muchas mujeres. Fueron unas declaraciones horribles.

-También circularon audios tuyos enojada y se habló de una relación mutuamente violenta.


-Siempre las personas a los que se les saca la careta, van a intentar enchastrar a la otra parte. Yo no puedo ser responsable de que me peguen. Sobre los audios, soy humana y me enojo. Sufrí de una infidelidad y nadie reacciona con buen tono cuando eso pasa. Obviamente me enojé y le hablé mal y eso fue lo que salió. Pero son audios muy anteriores a la separación.

-¿Te sentiste respaldada por la gente?

-Voy a aprovechar para agradecer a la gente por el apoyo incondicional. Quiero que sepan que significaron una fuerza muy grande para mí. Porque la estaba pasando muy mal. Después de que se desencadenó todo, tuve momentos muy jodidos. Adelgacé siete kilos. No me quería arreglar. Estaba deprimida. Era como que había pasado un terremoto por mi vida y me había dejado sin ganas de nada. Me sentía entre avergonzada y apabullada. Los mensajes de respaldo de muchas mujeres y de hombres fueron clave para que yo empezara a salir. Mi familia fue también fue clave, por supuesto. Hoy puedo decir que salió el sol y que miro todos esos años de calvario, como una mochila que suerte me pude sacar.

-Estuviste unos 15 días con custodia policial, algo que en cierta forma padeciste, porque te limitó al trabajar y en tu vida social y familiar...


-La custodia en sí no está mal. De hecho, humanamente fueron importantes. Me tocaron policías a los que tengo que agradecerles. Parecía que habían estudiado psicología porque fueron muy cálidos y amables conmigo. En especial quiero nombrar a una mujer policía, que se llama Natalia y con quien estamos en contacto hasta hoy. La siento mi amiga. Fue muy importante porque se preocupaba si había comido, si me había arreglado. Me daba aliento y me acompañó en el momento más oscuro de mi vida. Por otro lado, es cierto que la custodia limita y uno se siente víctima nuevamente. Yo no pude ir a la fiesta de fin de año de mis hijos, me perdí de ir a trabajar. Al igual que muchas mujeres, yo creo que el agresor es quien debe estar custodiado.

-¿Hiciste terapia?


-No. Siempre he tenido una personalidad muy positiva. Y la verdad que en este caso, luego de los primeros días, empecé a ver la luz. Se había calmado mi vida. Después de tantos años de andar escondiendo, de pedir que no grite, de no dormir tranquila, estar en paz en mi casa con mis hijos, ya fue una terapia suficiente. Capaz que a un psicólogo no le va a gustar lo que digo, pero mi terapia fue vivir la vida con mis hijos, y disfrutar el día a día rodeada de gente linda.

Natalia Camilo. Foto: Gabriel Parra
Natalia Camilo. Foto: Gabriel Parra

-Laboralmente, ¿cómo va a seguir tu 2020?

-La cuarentena detuvo un montón de cosas. En el verano trabajé mucho, en especial con Enjoy Punta del Este y pintaba en marzo un año muy intenso hasta que se decretó la emergencia sanitaria. La agenda de abril, por ejemplo, la tenía llena de eventos y toques pero todo se canceló. También estrenaba una obra el 11 de abril que quedó suspendida. De todos modos, como soy muy inquieta, estamos con un proyecto que se va a ver muy pronto por televisión y que me tiene muy contenta.

-En cuanto al amor, ¿estás en un proceso de conocer a alguien?


-Así es.

-Después de tu experiencia, ¿es más costoso volver a confiar en una relación?


-Sí, lo es. Tomás más precauciones y los pasos los das con más suavidad y lentitud. Pero también es muy disfrutable conocer a alguien sin apuros y sin pensar en el paso siguiente. Con mi ex, al poco tiempo de conocerlo ya estaba viviendo en mi casa. Ahora voy mucho más tranquila, disfrutando cada etapa. Es una persona muy linda; no tiene nada que ver con el fútbol. Es alguien muy perfil bajo y no quiero dar mayores datos. Estoy muy contenta. Antes, yo exponía mucho más en las redes. Sigo compartiendo cosas pero del amor, por ejemplo, creo que cuanto menos lo publicás, más feliz sos y mejor te va. Si en algún momento lo cuento y lo muestro a este chico, tampoco voy a estar todo el tiempo subiendo fotos.

-Lo que descartamos es que sea del ambiente del fútbol, porque de algún modo has tenido un imán para los jugadores...


-Es verdad. No sé por qué. Cuando me separé, recibí un aluvión de mensajes de jugadores. Aparecían de abajo de las piedras. Pero en mi caso nunca más un futbolista. Respeto mucho y considero que no todas las personas son iguales, pero lo mío no va por ese ambiente. Después de conocer a una persona que no tiene nada que ver con la pelota, empezás a valorar. Ahora me siento tan bien, tan cuidada, tan protegida. No puedo decir que me siento como nunca porque el papá de mis hijos (Guillermo Rodríguez, futbolista ex Peñarol) es muy buena persona y me llevo muy bien, pero realmente estoy feliz.

-¿Quién es el jugador de Plaza Colonia que mencionás en un audio como que te estaba escribiendo?


-Ese jugador de no existe. No conozco a ningún jugador de Plaza. Lo que dije, lo dije para enojar a mi ex. Porque justo ese fin de semana jugaba contra Plaza Colonia y era para que sintiera bronca y se hiciera la cabeza. Me dio gracia que él viralizara ese audio.

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