ENTREVISTA

Nancy Fabiola Herrera: "Plácido Domingo no tuvo el beneficio de la duda"

La mezzosoprano estuvo en Uruguay y charló sobre su vida, carrera y su relación profesional con el tenor español que fue denunciado el año pasado

Nancy Fabiola Herrera. Foto: Joaquín Fuentes
Nancy Fabiola Herrera. Foto: Joaquín Fuentes

Una carrera magnífica ha tenido la mezzosoprano Nancy Fabiola Herrera. Llegó a Uruguay para brindar dos galas, aunque la pandemia canceló la presentación, como en muchos otros escenarios del mundo. Siempre es un privilegio tener a una de las más conocidas artistas de la ópera en nuestro país para hablar sobre su carrera y las denuncias contra Plácido Domingo.

—Usted nació en Venezuela pero tiene acento español.

—Nací en Venezuela pero crecí en Canarias porque mi familia es de ahí. Mis padres vivieron 10 años en Caracas y cuando tenía cuatro años volvieron para Canarias. Crecí allá, así que el nacimiento lo tuve en Venezuela pero mi crianza fue en España. Después elegí una profesión que tiene mucha itinerancia, aunque mi profesión no iba a ser esta.

Nancy Fabiola Herrera
Nancy Fabiola Herrera, notable cantante lírica. Foto: Difusión

—¿Qué pensaba a estudiar?

—Quería estudiar para ser guía turística. También es una profesión en la que se viaja mucho. Siempre me ha gustado la historia, el arte, viajes, idiomas, eso siempre me llamaba la atención. Así que por las cosas de la vida todo me llevó a esta profesión que me incluyó todo lo que me quería estudiar con la carrera de turismo, en la carrera de cantante.

—¿Cómo una estudiante de turismo termina convirtiéndose en una de las mezzosoprano más conocidas del mundo?

—Uno piensa que el camino va a ir por un lado y después la vida da un giro y terminas yendo por otro camino. Siempre estudié música, porque mi madre me puso en el conservatorio cuando tenía ocho años. Siempre lo llevé como un estudio paralelo, pero nunca pensé que tuviese una voz para dedicarme a eso y no tenía muchos conocimientos de ópera ni zarzuela. Cuando llego a Madrid, me escuchó una profesora de canto y dijo: me gusta la voz, el instrumento que tiene esta chica y me agarró como alumna. Ella fue la que me abrió el mundo de la ópera y la zarzuela, y fue amor a primera vista. Y la música fue ocupando más de mi tiempo hasta que tuve que tomar una decisión, o turismo o canto, y después de hablarlo con mis padres apostamos con el canto. Cuando terminé mis estudios no me sentía preparada, aunque ya había hecho mi debut en una zarzuela, sentía que necesitaba más.

Nancy Fabiola Herrera
Nancy Fabiola Herrera. Foto: Leonardo Mainé

—¿Y qué hizo?

—Amplié mis estudios fuera de España y después de barajar posibilidades, Estados Unidos era un poco la escuela que estaba buscando. Di el salto y si bien iba a ir por un año, me quedé y seguí mis estudios allá, porque no convalidaron ninguno de mis estudios en España.

—Así que fue como empezar de nuevo, en otro país.

—Sí, empecé de cero, pero estuvo bien porque cuando empezás de adulta, asimilás la música de otra manera y la disfrutas. Fue bueno, y mientras me contrataban en España haciendo roles pequeños, seguía mis estudios en Estados Unidos.

—Y en Estados Unidos debutó en el Metropolitan de Nueva York con Carmen dirigida por Franco Zeffirelli.

—Fui adquiriendo experiencia hasta que llegó el momento de presentarme con una audición muy pensada y muy proyectada desde joven, porque estudiaba al lado del Metropolitan, entonces iba mucho a escuchar ópera de pie y ya me visualizaba en ese escenario muchos años antes. Llegó el día, tenía tan soñada la audición en el teatro que me salió la prueba muy bien, y eso dio a que me ofrecieran sobre la marcha, porque había audicionado para el papel Susuki en Madame Butterfly, pero a las dos semanas me ofrecieron el protagónico para cantar Carmen, porque las dos óperas fueron muy juntas. Luego de Carmen seguí al Covent Garden, salieron presentaciones en Australia, Alemania, hubo un giro a partir de ahí. Se consolidó la carrera y Carmen la he pasado en muchos teatros del mundo. La gente me asocia con ese rol, pero yo soy como las hormiguitas, construyendo mi experiencia desde joven.

Nancy Fabiola Herrera. Foto: Difusión
Nancy Fabiola Herrera. Foto: Difusión

—Trabajó con nombres muy importantes, entre ellos Plácido Domingo que el año pasado fue protagonista de una serie de denuncias. ¿Cómo es él?

—Maravilloso, es un señor. En todos los años que lo conozco y de trabajar con él, es una persona tremendamente humana, buen compañero, gran artista, una persona muy inteligente y una persona que ha hecho por esta profesión lo que no ha hecho ninguno. Eso no lo nombran y me da rabia. También me da rabia que la gente se aproveche haciéndolo ver como un monstruo que no es. Los medios han hecho mucho daño y se han aprovechado, porque toda esta historia se dio como algo muy planeado. Después de todas las investigaciones exhaustivas que hicieron lo único que pudieron concluir es que tenía una conducta inapropiada. Te puedo decir que una conducta así puede decir algo de una generación, y en mi profesión era algo súper normal. He tenido mucha gente, profesionales de otros teatros que sí se han pasado de la raya, pero fui educada para que si alguien intentaba pasarse de la raya, lo ponía en su sitio sin miedo ni nada. Hay maneras de manejar las cosas y creo que el gran error es el ir con miedo por la vida. El miedo a ser tu y pararle los pies a alguien cuando se intenta pasar, si ese fuera el caso. Lo tuvo con muchas otras personas, pero no con Plácido.

—¿Y después de eso qué pasó?

—Y después de eso no pasó nada, la persona me siguió respetando y yo a ella. Nunca hubo ningún problema y como mujer no me he sentido discriminada por un señor. Yo no soy capaz de vender mi integridad por miedo a un despido. Soy la primera que sale a la defensa cuando alguien es forzado a hacer algo que no quiere. Me dicen que me pongo como una “araña peluda”, como dicen los venezolanos, pero en el caso de Plácido Domingo ha sido un despropósito muy grande. Además, manchar la carrera de una persona que ha hecho tanto bien para la profesión, para los cantantes jóvenes, ayuda a nivel social a tanta gente, porque permitió que muchas personas sin recursos pudieran estudiar, y de eso no se habla. Porque lo que ha hecho él, no lo ha hecho ninguno. Muchos se erigen como jueces sin saber nada, se quedan con los titulares que a alguien se le ocurre publicar, o casas que no se pueden demostrar. Ya no se espera que se tenga que demostrar, Plácido Domingo no tuvo el beneficio de la duda.

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