ENTREVISTA

Mati Wert, el DJ uruguayo que suena en Miami con su singular estilo musical

El DJ, residente de Lotus, habla sobre sus inicios, infuencias y qué significa ser DJ en nuestro país en esta entrevista con Sábado Show

Mati Wert. Foto: Difusión
Mati Wert. Foto: Difusión

Con apenas 24 años, Mati Wert se convirtió en uno de los DJ uruguayos de mayor proyección internacional. Recién llegado de Miami, donde fue a hacer una serie de presentaciones charló con Sábado Show sobre sus inicios, su decisión de ser DJ y lo que se escucha en nuestro país.

—¿Por qué elegiste ser DJ?

—Siempre me gustó la música y empecé en actividades con grupos de amigos con la computadora. Tenía una GoPro que la cambié en Mercado Libre y la permuté por una controladora chiquita, con eso empecé a pasar música en MBC, Genoveva y ese círculo. Después emepecé con un ciclo de Heineken, ahí conocí más gente, también los de Lotus. Nos empezamos a reunir por la gente que convocaba y ahí fui creciendo. Los DJ de acá son siempre los mismos y empecé a mostrar música de otros lados para mecharlo con la música de acá. La idea es lograr lo más prolijo, haciendo todo profesional. Ahí empecé, fui a Lotus un día de prueba, convoqué gente y me quedé. Después me fui a Buenos Aires, a Miami donde está mi novia, ya había hablado con algunos DJ de allá y toqué en unos boliches latinos. Ahí conocí a otros DJs y empecé a hacer sunsets en varios hoteles.

Mati Wert. Foto: Difusión
Mati Wert. Foto: Difusión

—¿Cuál es tu estilo?

—Soy como un híbrido entre lo que es la electrónica comercial y latino y eso está bueno. Tengo esas dos caras y eso me ayuda a moverme donde surja la oportunidad, si se precisa algo más house o más latino, sin meterme en zonas totalmente latinos como la cumbia villera o la plena. Es la música internacional latina como JBalvin.

—¿Es difícil ser DJ? Uno tiene la idea que ponen un CD o un pendrive y no hacen nada más.

—No es difícil, cualquiera puede aprender. La diferencia entre un DJ y uno bueno es no jugar a lo seguro que hoy en día es el cachengue y la cumbia. Si un DJ pasa cumbia toda la noche se van a divertir seguro, lo difícil es ponerle tu personalidad y que la gente acepte eso. Poner algo que la gente no se espera y que reaccione bien el público. Eso busco yo, ser un producto distinto acá o en Argentina y poner algo nuevo, ese híbrido entre esas cosas.

—¿Qué se escucha acá?

—En Uruguay tenemos los dos extremos. Está el cachengue y lo latino y las personas que están versionando lo que es trending en el mundo, y por otro lado están las fiestas electrónicas que son más techno y melodic, que ya es para el otro lado. Con ese lado nunca me quise asociar porque en Uruguay no me siento cómodo en ese entorno. Fui como espectador, me gustó pero siento que te quita esa parte de lo comercial de este perfil híbrido mío, y esa es una línea que no me gusta cruzar, me gusta ese balance.

—Y ese híbrido, ¿cómo es recibido en los boliches?

—Muchas veces eso confunde hasta los dueños de los boliches, porque te dicen: “pasas latino”, sí, pero también electrónica. Todo lo que no es español se considera electrónica, por suerte es algo que está cambiando, pero de a poco va a ir cambiando. Es lo que quiero, imponer algo nuevo.

Mati Wert. Foto: Difusión
Mati Wert. Foto: Difusión

—Zac Efron protagonizó una película, We Are Your Friends, donde buscaba un sonido propio en la música electrónica. ¿Eso es así, o solo pasa en Hollywood?

—Eso es así a nivel mundial. Su personaje, Cole, iba más por el lado de la producción y la electrónica comercial, que es un campo que ya quedó muy en el pasado. Hoy en día hay músicos como JBalvin que hacen colaboraciones con DJs, unos DJs sacaron un tema con Emi Mernes, hay híbridos por todos lados y creo que la música se está globalizando totalmente. Pertenezco a ese mix de culturas, sonidos y géneros.

—En la película dicen que un DJ tiene que hacer que el público llegue a las 127 pulsaciones, ¿es tan así eso?

—Esa película está basada en el mundo de la electrónica y su relación con las drogas. No me gusta meterme en ese tema, pero la gente cuando está en esos estados es más vulnerable a los sonidos, tengo entendido. Personalmente nunca consumí drogas, pero es lo que muestra la película y dice la gente. Hace mucha analogía a ese mundo oscuro que está asociado a nivel mundial te diría. Lo que uno ve en el celular es muy distinto a lo que pasa en verdad.

—¿Ahora estás en Uruguay?

—Sí, y este mes tengo tres fechas en Buenos Aires. En abril, vemos como sigue lo del Coronavirus porque lo tengo en cuenta, pero tengo una fecha en Chile y se están armando otras dos. Esa gente está armando algo en Perú y si se soluciona el tema del Coronavirus voy a estar por ahí.

—¿Es difícil hacerse un nombre como DJ?

—Sí, totalmente. Mas cuando pertenecés a un mundo y querés imponer una idea. Es no jugar a la segura, hoy en día es poner lo que es tendencia en Spotify y los mix que se escuchan. Van a bailar pero no van a girar la cabeza para ver qué está pasando en la cabina, ahí está la diferencia y pocas veces me ha salido mal eso. Cuando tengo una fecha en la que quiero plantarme bien, estoy dos o tres horas por día durante una semana escuchando canciones en distintas plataformas. Ser DJ puede ser cualquiera con una computadora y una tarjeta SD que sale 100 pesos. Así empecé, pero imponer tu idea y ser original es difícil.

—Uno escucha que viene Bob Sinclair o David Guetta, ¿los DJs venden humo?

—Sí, todos, yo también. Todos vendemos humo porque nacemos de la nada. Estando en Uruguay vemos las fotos y parecen grossos, pero estando en el boliche en Miami o en Ibiza, lo ves al DJ y está solo, nadie le da bola. Mostramos lo que queremos mostrar, uno se infla y muestra lo que quiere hacer llegar.

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