ENTREVISTA

Marianela Lugano: Capitana al altar

"La salida de Buen Día Uruguay me impulsó a nuevos proyectos. Está bueno tomar un respiro", expresa sobre su nueva etapa. Entrevista a Marianela Lugano tras su alejamiento de la pantalla y poco antes de dar el "sí" en el altar.

Marianela Lugano Foto: Daniel Ayala
Fotos: Daniel Ayala. Producción: Jorge Cruz. Maquillaje Kathia Rivero. Zapatos: Aldo, Stilleto, Glaa shoes. Indumentaria : Gregoria Atelier, Elién. Gracias: Bethel Spa

"Estoy en un gran, gran momento”. Marianela Lugano (32 años) ha dejado de ser parte de Buen día Uruguay (Canal 4) luego de seis años en pantalla, pero toma el final del ciclo como un nuevo comienzo. Habla de proyectos para volver a la TV, pero también en otros rubros de la comunicación. En paralelo, la hermana del histórico capitán celeste piensa en profundizar su faceta como asesora en prensa y publicidad para deportistas, a la vez que continúa trabajando en el rubro inmobiliario. Pero la mejor noticia de todas proviene del corazón: luego de tres años de relación, el próximo 9 de marzo se casa con novio Nicolás Coccino (32). “No hubo compromiso. Tomamos la decisión de forma espontánea en diciembre y ya tenemos (casi) todo resuelto para una ceremonia religiosa de ensueño y una fiesta cargada de sorpresas. Sobre el nuevo rol que ha tomado su hermano Diego Lugano entre los futbolistas uruguayos que luchan por sus reivindicaciones de imagen, la joven comunicadora asegura: “Se dio naturalmente. Desde niño, siempre tuvo la condición de líder. En las escuela fue buen estudiante, abanderado y sus compañeros lo elegían”.

-Luego de seis años en pantalla, ya no formas parte del equipo de Buen día Uruguay (Canal 4), ¿cómo estás viviendo estos momentos luego de esa etapa en la TV?

-Muy bien. Los ciclos que terminan te impulsan a nuevos proyectos y oportunidades. Soy licenciada en Comunicación y por mi formación no solo trabajé estos años en TV, sino que también me dediqué a otras cosas que continuó desarrollando. Cuando uno se siente en un ambiente tan cómodo, tan bien y tan libre, como ha sido mi caso en Canal 4, un poco te estancás. Y no es mi forma de ser. Siempre voy por más, quiero seguir creciendo y probando. Por suerte, hay varios proyectos en el horizonte, sobre los que no puedo adelantar mucho hasta que no se concreten.

-¿Proyectos de volver a la TV o de otro tipo?

-De volver a la TV, pero sin apuro, tranquila. También quiero profundizar en un área que me gusta mucho que es la comunicación institucional, un rubro en el que trabajé y sigo trabajando desde hace varios años. En paralelo a la TV, también me he dedicado al rubro inmobiliario, donde continuó.

-¿Extrañás la pantalla?

-No me he dado el tiempo para extrañar sinceramente. La verdad que estoy en un gran momento. Más allá de lo que se puede pensar, de que ya no estoy más en pantalla, es necesario tomar un respiro. Parar un poco y proyectar la carrera hacia dónde uno quiere estar o explorar nuevos proyectos. Es súper recomendable. Lo que voy a extrañar son las personas y lugares que conocí en estos seis años en los móviles e informes. Y todo lo que aprendí o la mano que en algún momento pude dar a personas que no lo necesitaban, simplemente dándoles el micrófono para que expresen y cuenten su problemática. Muchos de esos entrevistados me han escrito o llamado estos días. Me quedo con esas muestras de agradecimiento.

-¿Y ahora dormís hasta tarde?

-No. Sigo madrugando porque estoy a full en los demás rubros. La revolución laboral implica un nuevo empuje. Creo mucho en el poder de transformación de los cambios. Si vuelvo a la TV, será con un proyecto mejor de lo que estaba haciendo, exigiéndome más. Siempre fui muy exigente con todo lo que hice.

-Además, en pocos días, el 9 de marzo, te casás con tu pareja de hace tres años, Nicolás Coccino. ¿Cómo lo decidieron? ¿Hubo compromiso previo?

-No, fue espontáneo, sin planificarlo demasiado. Estoy viviendo un momento revolucionario en mi vida, con cambio laboral y cambio de estado civil. Con Nicolás estamos en pareja desde hace tres años y decidimos dar el sí. Tomamos la decisión en diciembre pasado. Toda la familia está emocionada con el gran momento. Convivimos hace dos años y nos complementamos muy bien. Yo soy la más espontánea e impulsiva y él es más centrado y tranquilo.

-De diciembre a marzo parece poco tiempo para los preparativos...

-Sí, ha sido todo muy rápido. Pero soy muy efectiva y ejecutiva en ese sentido. Lo primero que hice fue averiguar dónde nos íbamos a casar, la iglesia y demás. Estaban todas ocupadas y justo Las Carmelitas, que me encanta, tenía disponibilidad. El Gordo Verde justo podía ese día también. Es un cura muy solicitado pero, por casualidad o causalidad para mí, tenía libre el 9 de marzo. La fiesta va a estar llena de sorpresas para los invitados y será en La Joaquina. Un vestido divino está preparando Gregoria Atelier. Para el civil me viste Elien. Mariela Cardona, que es la maquilladora del canal, estará en el make up y los chicos de Amor mío harán el peinado. Decidí estar yo mismo en la organización en lugar de contratar a alguien y está todo (casi) resuelto. Estamos felices.

-En el área de comunicación institucional y prensa trabajaste mucho tiempo con tu hermano Diego y con otros futbolistas, ¿has seguido con ellos?

-Sí, seguí. En paralelo a TV, lo que hacía era manejar los contratos publicitarios y asesorarlos en prensa, tanto a mi hermano como a otros de la selección. Las agencias de publicidad me han tomado como nexo o referente para los deportistas. Ese perfil también me entusiasma para seguir desarrollándolo. Hoy no hay empresas que se dediquen a manejar la imagen y la prensa, sino que cada futbolista lo hace de forma individual, con allegados o con su representante.

-El año pasado te tocó cubrir el Mundial para Monte Carlo...

-Fue increíble la experiencia. Ya había ido por el canal a Brasil 2014. A Rusia fui desde otro rol, con más presencia. Hice móviles en vivo, informes. Me hubiese gustado mostrar más el color de los hinchas y la vida cotidiana de la rusos pero la diferencia horaria y las distancias eran tremendas. Me dejó muchísimo. Compartir ese momento con periodistas de todo el mundo fue maravilloso y me sumó mucho. Estoy súper agradecida al canal que nos tuvo como enviadas junto a Alejandra Labraga. La sociedad rusa es muy amable y amigable. Hasta el día de hoy tengo amigos rusos que no nos entendemos, pero nos hablamos por Instagram.

-Tu hermano Diego también estuvo en el Mundial, ¿aprovecharon para hacer salidas familiares?

-Sí. También fueron mis sobrinos y mi novio. Aunque el trabajo fue muy fuerte, también disfrutamos en familia de un país increíble, con paisajes maravillosos. Estuve por primera vez en una final del Mundo. Por mi hermano, conocí estadios en muchos lugares del mundo, en Olimpíadas o Copa América, pero la organización y majestuosidad de Rusia fue impactante.

-En diciembre, Diego Lugano renovó los votos matrimoniales con Karina Roncio. ¿Cuál es la clave de ese amor?

-Es admirable. Están hace 20 años juntos y no es para cualquiera la vida que han llevado. Se conocieron muy jóvenes en Canelones y formaron una gran familia mientras pasaban por muchas pruebas. De Canelones se fueron a Colonia, de ahí a San Pablo y luego a Turquía, un país del que no conocíamos nada. Pasaron por París, volvieron, después Málaga, Brasil... La del futbolista es un vida nómade y muy desafiante, en especial para la esposa. Siempre defiendo el rol de la compañera de un futbolista porque tiene que dejar todo.

-En algún momento se te pasó por la cabeza una vida así...

-Nunca. No sirvo para eso. Soy muy independiente con mis proyectos y mis cosas y no sería capaz de renunciar para llevar una vida nómade. Por supuesto que acompaño a mi novio en su carrera y él en la mía. Él es corredor de bolsa. Trabaja muchas horas pero tiene, si se quiere, una vida “más normal”.

-¿Han pensado en ampliar la familia?

-Por ahora no. Tampoco lo proyectamos el casamiento. No cambia mucho en el compromiso que ya tenemos. Pero es un paso más. Es decir te elijo nuevamente. Y sobre el hijo, quién te dice... No me gustaría esperar mucho tiempo para ser madre. Pero ya veremos...

-¿Cómo ves el rol de Diego en la actualidad?

-Luego de una carrera muy intensa, sigo vinculado al fútbol. En San Pablo lo quieren mucho. La hinchada es muy apasionada y lo siguen a todos lados. Está vinculado a la directiva en un rol de nexo entre los hinchas y los dirigentes.

-En Uruguay asoma como líder de las reivindicaciones de los futbolistas. ¿Fue una decisión ponerse en ese lugar o se dio naturalmente?

-Naturalmente. Desde chiquito tiene esa condición de líder. Era el elegido por sus compañeros. Buen estudiante y abanderado. Creo que líder no se hace sino que se nace. Y es el caso de él.

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