ENTREVISTA

Magui Bravi: "Cuando hice el Bailando volví muchas veces llorando a casa"

La ex Bailando por un Sueño estrena la película El Juego de las 100 Velas, dirigida por Guillermo Lockhart. Los entretelones del rodaje y el recuerdo de su paso por el programa de Marcelo Tinelli.

Magui Bravi.
"El juego de las 100 velas" cuenta la historia de un grupo de amigos que se anima a un juego que desafía los límites de lo paranormal.

El terror vuelve a tener lugar en la cartelera de cine con el estreno de El Juego de las 100 Velas, una coproducción de Argentina y Nueva Zelanda con el sello del uruguayo Guillermo Lockhart. El film está protagonizado por la mediática Magui Bravi y relata los peligros que se corren al someterse a un juego macabro. En diálogo con El País, la bailarina y actriz revela los entretelones del film que fue rodado en un pueblo del interior de Buenos Aires llamado Azul, justo antes de que se decrete la cuarentena obligatoria. Además, recuerda su pasado por Bailando por un Sueño y asegura que no volvió a mirar el programa. “Me gusta el momento del baile, pero el resto no lo disfruto”, sostiene.

-¿Cómo llegás a formar parte de la película El Juego de las 100 Velas con Guillermo Lockhart?

-Me convocaron al casting por otra película de terror en la que había participado. Lo hice, quedé, y ahí me enteré de todo el equipo que teníamos. Fue un placer. Ahora tuvimos la noticia de que la película se va a estrenar en Taiwán.

-¿Cómo fue el rodaje?

-Intenso y divertido. La película se llama El juego de las 100 velas y todo el tiempo había velas encendidas, así que teníamos que avanzar bastante rápido. Es muy difícil hacer escenas con fuego.

-La película fue rodada en Argentina, ¿les complicó la llegada de la pandemia y las estrictas medidas sanitarias que adoptó el país?


-No porque terminamos de rodar 20 días antes de que se decretara la cuarentena. Rodamos en febrero y los primeros días de marzo. ¡Llegamos de casualidad!

Magui Bravi y el equipo de "El Juego de las 100 Velas".
Magui Bravi y el equipo de "El Juego de las 100 Velas".

-¿Consumís películas de terror?

-Es un género que me encanta. No siempre tengo acompañantes para eso, ¡pero es un planazo!

-¿Habías participado de alguno de estos rituales que juegan con lo paranormal, como el que propone la película?


-Había jugado al Juego de la copa cuando era chica y le tengo bastante respeto. Nunca supe si la copa se movió o la movieron mis amigos. Pasan cosas cuando uno hace esos juegos...

-Para la película debieron realizar la práctica de “El juego de las 100 velas”, ¿cómo te sentiste al respecto?


-Es un juego real que se practicaba hace años en Japón y me genera respeto hacer esas prácticas. Nosotros lo realizamos porque el personaje lo hace y uno tiene que mantener eso, pero no pasó nada raro. Claro que cuando uno se sugestiona pasan cosas y uno empieza a ver sombras, pero no hubo mucho más que eso.

-¿Cómo atravesaste los meses de cuarentena en Argentina?

-Yo estoy haciendo televisión y no paré nunca. Eso me mantuvo activa. Agradezco haber tenido trabajo todo este tiempo. Pero la vida se volvió muy complicada. En el piso del canal, pasamos de ser siempre más de 20 personas a ser cinco. Lo que me costó más fue estar lejos de mi familia y mis amigos. Sigo adaptándome a esta realidad y espero que todo esto pase pronto.

-Estás muy vinculada al teatro, ¿cómo evaluás el golpe que recibió la industria a raíz de la cuarentena?


-Hace muchos años que hago teatro. La situación es muy difícil. Es un rubro enorme que involucra a mucha gente que ahora está sin trabajo. Se está haciendo una campaña fuerte para pedir la reapertura del teatro con protocolo...

-¿Y qué pensás que va a pasar?

-No tengo idea, pero ya es hora de que reabran. Lo mismo para los cines. Aunque sea con poca gente, pero que se pueda activar. Es una industria enorme y en verano hay mucha gente que vive de la temporada teatral.

-¿Visualizás una temporada de verano con los teatros abiertos?


-Sí, con dos butacas de por medio y barbijos. Capaz que con obras más chicas que puedan generar una ganancia. Podría ser así hasta que se llegue a la normalidad.

-Te hiciste conocida en certámenes televisivos y actualmente los programas más vistos de la televisión argentina son competencias de famosos como Cantando o Masterchef, ¿te dan ganas de volver a ese rol?

-No sería un deseo ni un plan para nada. En 2012 hice dos realities seguidos, después fui al Bailando por un Sueño de otro país y viví emociones muy fuertes, pero ya está. Eso está saldado. Ahora estoy contenta haciendo cine, teatro y televisión desde el lugar de conductora. Igualmente la vida da muchas vueltas y nunca hay que decir “nunca”.

-¿Cómo recordás aquella etapa?


-Como bailarina fue lo mejor que me pasó en la vida porque cumplí el sueño de que me viera bailar mucha gente de Argentina y toda la región. Fue espectacular porque toda la vida había estudiado para que me vieran bailar. Y en cuanto a lo mediático no se puede decir que la pasé tan bien, pero es algo que le pasa a todos y yo era muy nueva en el medio. No sabía para dónde correr. El único momento en el que me sentía segura era mientras bailaba, pero eso duraba dos minutos y medio.

-¿Hubo alguna pelea que te haya marcado, alguna por la que volviste llorando a tu casa?


-Hubo muchas y volví llorando a casa un montón de veces. Por eso elijo no volver. Pero no me acuerdo de ninguna en particular, así que evidentemente no fueron cosas que quedaran marcadas en mi vida. Sí tengo la sensación de “esto no lo quiero repetir”. La dinámica del concurso era así.

-¿En aquel momento Bailando por un sueño era más violento?

-Sí, la violencia era mucho mayor. Yo no lo vi en los últimos años, pero intuyo que por un montón de luchas que hubo debe haber bajado un poco la intensidad del ataque y de la respuesta. Antes había muchas peleas entre mujeres, que ahora deben seguir habiendo pero no sé si tan fuertes.

-¿No volviste a ver el programa?


-No.

-¿No te gusta?


-Me gusta el momento del baile, pero el resto no lo disfruto. Si sé que hubo una coreografía que estuvo buena busco ese momento en internet y lo veo. Nada más.

-Una de tus peleas más recordadas fue con Hernán Piquín, que es justamente un referente de la danza, ¿sufriste alguna desilusión en ese sentido?


-El recuerdo que tengo de él es de haber bailando juntos en uno de los dos certámenes. Es un gran bailarín. Lo demás es parte de un show armado que no tiene nada como para recordar. Me quedo con la parte del baile.

-El año pasado estuviste en Sex, la obra de José María Muscari de alto voltaje erótico, ¿por qué diste un paso al costado?


-Me fui de Sex para filmar la película. No podía hacer las dos cosas a la vez. De todos modos mi personaje en Sex era muy diferente al resto. Muscari se enfocó mucho en mi baile y yo era la que salía más vestida.

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