Entrevista

Lucía Morgantti, una modelo contra la depresión

Uruguaya en Alemania comenzó su carrera por casualidad y hoy todas las semanas tiene producción de fotos. “Me siento bien ante la cámara”, dice.

Lucía Morgantti
Lucía Morgantti

Si bien nació y reside en Alemania, Lucía Morgantti se siente muy uruguaya. De familia oriental, vivió años en el país y aspira a volver una vez finalizados los estudios universitarios que está cursando en la ciudad germana de Colonia. Allí y por casualidad, esta joven de 32 años comenzó una carrera de modelo. Más allá de lo económico, las fotos le ayudaron en un momento crítico de su vida: se ha recuperado de una fuerte depresión y los flashes mejoran su autoestima. “Veo las fotos y me percibo como una mujer linda y fuerte”, asegura. Conocé su historia.

—Estás estudiando en Alemania Ciencias regionales de América Latina, ¿Qué implica esa carrera? ¿Por qué optaste por ella?

>—Porque vincula el idioma con las áreas de la economía y la política. Quería dedicarme a algo que me permita trabajar en asuntos internacionales y que me dé la oportunidad de trabajar en Uruguay en un futuro Las posibilidades son muy amplias, desde proyectos en ONGs, cámaras comerciales o en bloques como la UE o Mercosur.

—¿Cómo comenzó tu camino por el modelaje?

—De casualidad. Yo estaba muy avanzada en mis estudios, había terminado hasta la tesis y me quedaba un examen cuando caí en una fuerte depresión. Todo eso me recluyó y me postergó. Al tiempo de estar luchando contra las depresiones, estaba en la casa de una amiga brasileña y conocí a un fotógrafo que me preguntó si tendría ganas de hacer un proyecto con él. Al principio me costó porque la cámara siempre me puso muy nerviosa, sin contar que en el bajón yo creía imposible que saliese algo bueno. Pero al final me gustaron mucho los resultados. En la actualidad me impresiona que en las fotos soy una mujer que parece orgullosa, fuerte y linda. Y eso es lo que yo quiero recuperar en mí, volver a creer en que soy una persona con valor y autoestima. Ahora me llegan muchos mensajes de fotógrafos y tengo shootings (producciones de fotos) todas las semanas. Aún no gano mucho dinero con esto, pero me ayuda a ser más independiente.

—¿Qué crees que desencadenó tu enfermedad?

—Me enfermé por muchas cosas que pasaron en mi camino de la vida y también la presión de los estudios y de tener tres trabajos a la vez para poder realizar mi carrera. Yo trabajaba (y trabajo) en una oficina, pero también limpiaba casas y estaba en un restaurante. Al caer en depresión, fui internada y perdí mi carrera, por lo que tuve que empezar de nuevo que fue otro golpe fuerte para mí.

—¿Cómo fue el proceso de sanación? ¿Cuáles fueron las claves?

—Después de seis años luchando contra las depresiones al final entendí que nada ni nadie puede ayudarme y que no puedo esperar nada de una persona. En ese momento esperaba de mi pareja, por ejemplo, que me sacase de la depresión, pero al contrario: me terminó dejando por ella. Entonces entendí que yo soy la única persona que me puede ayudar, que yo misma tengo que tomar la decisión de salir de esto y cambiar mi vida para lograrlo.

Lucía Morgantti
Lucía Morgantti

—¿Qué sensaciones te provoca tu trabajo ante cámara?

—Al principio siempre estuve muy tímida, pero con el tiempo ya elaboré más confianza. Si estoy ante la cámara dejo todo atrás y me concentro mucho en mi trabajo. Pero también nos reímos mucho con los fotógrafos, lo que es importante para mí, para que haya un buen ambiente. Me olvido de todas las preocupaciones que hay y disfruto mucho el proceso de crear algo lindo, porque al final la fotografía para mí es un arte que captura momentos que no se puede recrear. Son únicos.

—¿Cómo te sientes de la autoestima en la actualidad?

—Mucho mejor. Si veo las fotos, me digo: "Ya no soy esa chica que siempre se sentía inferior y fea y quería esconderse". Me ayuda de juntar fuerzas y seguir con mi camino para terminar mi carrera por segunda vez y tener ganas de averiguar a dónde me lleva esta vida.

—¿Qué te han dicho que puede ser tu diferencial como modelo en Europa?

—Sobre todo mi pelo largo y oscuro, después por mi cara que me dijeron que es interesante y gracias a lo genes de mi mamá se me ve muy joven aunque ya tengo mis añitos.

—¿Tienes familia en Colonia o estás sola? ¿Pareja o amigos?

—En Colonia estoy sola. Mi familia está cerca de Frankfurt y después en Uruguay, Brasil, Inglaterra y Chile, así que tengo muchos destinos para viajar. Amigos sí tengo en Colonia, sobre todo son latinos. En cuanto a la pareja, desde que mi ex me dejara por la enfermedad estoy soltera y aún procesando todo lo que pasó.

—Más allá del trabajo, ¿cómo es tu rutina en Alemania?

—La verdad es que el trabajo en la oficina y los shootings ocupan la mayoría de mi tiempo. No me quedan momentos libres prácticamente, pero me encanta ir a bailar salsa cuando puedo y salir a comer a mi restaurante favorito. Deporte hago cuando puedo pero por suerte mantengo fácil mi figura y leo mucho para tener la mente ocupada.

—¿Qué es lo que más te atrae de la ciudad?

—Colonia me encanta porque es una ciudad multicultural y tiene una onda muy buena. En general me parece que la gente resulta más amable acá en comparación con otras ciudades de Alemania.

— ¿Y lo que menos?

—Difícil que decir, tal vez que aunque sea una ciudad grande siempre se puede uno cruzar con gente a la que mejor no hay que ver más.

—¿Qué extrañás de Uruguay?

—Sobre todo los asados con la familia en los fines de semana, la tarde con el mate y bizcochos, los paseos en la rambla, pero también el idioma. Me agrada mucho el castellano.

—¿Qué contacto mantenés con Uruguay? Viviste varios años en tu niñez y adolescencia, ¿has vuelto?

—Voy cuando pueda pero los pasajes son muy caros y por eso lamentablemente es complicado. Gracias a la tecnología de hoy es mucho más fácil estar en contacto por el whatsapp y skype. Tengo familia y amigos ahí y me da mucha pena que no los pueda ver tanto como me gustaría.

—¿En qué crees que eres más uruguaya?

—En la manera como veo la unión de la familia y eso de siempre tener un lugar para alguien que lo necesite. Al crecer en Alemania veía la diferencia entre mi familia y lo que conocía de mis amistades. Mi familia siempre estaba muy unida, la visita era bienvenida en todo momento. El dicho "donde comen cuatro comen cinco", se aplicaba siempre en mi casa. La puertas siempre estaban abiertas en todo momento. Eso algo que me hace falta acá: en Alemania las familias son cerradas y los demás no existen.

—¿Qué es la belleza para ti?

—Un buen corazón y una sonrisa sincera.

—¿Cuáles son tus próximos planes?

—En este momento terminar la carrera -por segunda vez- y meterme más en el tema de ser modelo porque me ayuda a trabajar menos y tener más tiempo para los estudios.

—¿Volverías a Uruguay? ¿En qué circunstancias?

—Sí, o sea el plan es así: cuando tenga todos los certificados que quiero obtener, partiré hacia allá para trabajar. No será fácil pero soy optimista en que lo voy a lograr.

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