fanático al 100%

Juan Carlos Scelza presenta su libro

El periodista deportivo editó el libro 100% fanáticos que reúne las mejores entrevistas del ciclo que va por VTV. Scelza se metió en el debate sobre Tenfield.

El periodista deportivo acaba de editar 100% Fanáticos (Editorial Atlántico Sur), un libro que recopila las mejores 100 entrevistas del programa que va por VTV y Gol TV. Forlán, Suárez, Ghiggia y Francescoli son algunos de los personajes uruguayos que se confiesan ante el periodista, pero los locales no son mayoría. El texto se mete en el ángulo de una mirada internacional: con notas mano a mano a Mario Zagalo, Pelé, Dunga, Tarantini, Maradona, entre otros. Scelza habla del libro y de sus proyectos para 2015. También defiende a Tenfield en la reciente polémica con Canal 4. 

—¿Cómo fue hacer la selección de las notas para incluir en el libro?

—Es un resumen de cinco años de programas, unas 100 notas elegidas con el criterio y que hacen la balanza entre los jóvenes y los viejos, los países donde estuvimos. Comencé con un profundo respeto a los que ganaron mundiales, que hay muchos. Por ahí arranqué con Maradona, Pelé, Zagalo, Scolari, Dunga, Tarantini, Bochini, Antonioni… Ghiggia ni qué hablar, esos tenían que estar. Después me pareció buena la mezcla entre jugadores actuales y ya retirados. Por último, el valor agregado de la nota en cuanto a sus circunstancias y a lo que decían.

—¿Va a llegar a otros países?

—Por el nexo que tenemos en Paraguay saliendo al aire desde hace un año y medio, la editorial Atlántico Sur está en tratativas. Lo mismo vamos a intentar en Argentina y Chile, creemos que es un producto de calidad internacional. Todos estos personajes, en cualquier parte del mundo, son difíciles de conseguir, de tener un mano a mano y muy conocidos como para atrapar a cualquier lector.

—¿Cómo sigue el 2015 para Fanáticos?

—En marzo nos estamos yendo a Europa y la idea es terminar la gira en Rusia para empezar a hacer programas de cara al Mundial. Vamos a hacer ciclos especiales previos a la Copa América en Chile y venimos de México hace un mes. En lo internacional, renovando con Paraguay, con Gol TV llegando a todo Latinoamérica. Se hizo un acuerdo para una cadena asiática, doblada en inglés unos 13 capítulos, entre los que está Suárez, Gerrard, Falcao, Hulk, Muslera…en esta primera compra, eligieron jugadores vigentes.

—Fanáticos es el programa que lleva su sello, ¿le gustaría dedicarse solo a esto y dejar el comentario?

—La verdad que no. Soy muy hiperactivo y si bien le pongo mucho entusiasmo a Fanáticos, es el mismo que le pongo al comentario, a Pasión, Sin límite, Radio Oriental o Metrópolis FM. Si me faltaran esas cosas, no me sentiría completo. En la sobrecarga me siento cómodo.

—A fin de 2014 Tenfield estuvo envuelta en una polémica con Canal 4, ¿cómo lo vivió?

—Con naturalidad. En este país, parece que todo lo malo es responsabilidad de Tenfield. Para mí es una fuente de trabajo, de apostar pagando derechos que antes no se pagaban y ahora vino alguien y pagó. Me hace acordar a cuando una familia organiza el cumpleaños de 15 de su hija. El padre quiere invitar a los de él y la madre a los de ella, al final invitan a 200 y quedan afuera 100. En Uruguay, termina la fiesta y tenés enojados a los 100 que quedaron afuera y los 200 que iban a ir, como no valoran mucho, 80 no fueron sin avisar. Y los 120 que sí fueron, salen y te dicen: los saladitos estaban flojos y nos quedamos sin whisky a mitad de la noche. Con el tema Tenfield creo que pasa eso. Cuando no había nadie estaba todo bárbaro y ahora que alguien paga derechos siempre es poco o malo. Se ha instaurado eso y no lo va a cambiar nadie.

—¿Está acostumbrado a que lo critiquen?

—Sí, hace 15 años que forma parte de Tenfield. Si yo ahora doy argumentos a favor de Tenfield, la gente que está leyendo esto no lo va a ver desde la convicción, sino desde la dependencia. Pero al contrario, si hay alguien que sistemáticamente despotrica contra Tenfield, la gente lo toma como la convicción, la independencia y la lucha. Esas son las reglas de juego y las acepto sin quejarme porque soy de los periodistas que no toman pastillas para ser simpático y no me gusta decir cosas para endulzar el oído. Digo lo que pienso y estoy convencido. Con eso me es suficiente y ando tranquilo.

—A diferencia de algunos colegas de Tenfield, usted no trabaja en canales de aire, ¿por qué?

—Estuve muchos años en Canal 4 y en Canal 10. En ambos casos me fui porque me hicieron planteos, cambios de reglas de juego que no me interesaban. De Canal 4 me fui porque volvía (Jorge) Da Silveira a comentar en la radio (Oriental) e iba a compartir el comentario conmigo, cosa que no acepté. No por Da Silveira: yo había dicho desde el primer día que si venía otro comentarista me iba. Y me fui. Eso fue un 28 de diciembre y el 29 me citó Carlos Muñoz para trabajar en Carve y en Canal 10, donde estuve 15 años. Me fui porque el responsable de Subrayado me planteó que querían posicionar a Roberto Moar, que él presente el fútbol y yo otros deportes y no acepté. Fueron los únicos dos trabajos de los que me fui y tengo la suerte de que cada vez que vuelvo me saludo con todo el mundo.

—¿Cómo eran las transmisiones de fútbol antes de Tenfield?

—Estadio Uno era el que coordinaba todas las coberturas. Yo trabajaba ahí: Sánchez Padilla tenía tres cámaras y ellos cubrían los partidos de los grandes. El domingo de mañana había un partido que iba televisado y el resto se cubría con una de cada canal: 4, 10 y 12 y otra que ponía Sánchez. Todo se lo llevaba un editor que hacía los resúmenes y se le daba a los canales. Nadie pagaba nada y la gente tampoco, es verdad. Ahora el abonado paga por tener un servicio, por eso hay que apostar más.

—¿Los derechos siempre generaron polémica?

—Sí, siempre han sido un tema escabroso. Yo estaba en los canales privados cuando llegó Torneos y Competencias Uruguay, que compró los derechos antes que Tenfield y nosotros no podíamos pasar los goles. La orden en los canales de aire era ignorarlo. Había clásico el domingo y nosotros el lunes decíamos: ayer Peñarol y Nacional empataron 0 a 0 y ahora pasamos al abierto de ping pong en Malasia. Así era la guerra. Después apareció Tenfield y en un país donde se penaliza el éxito, Casal es blanco seguro de críticas porque es un hombre exitoso y con una personalidad extrovertida. Pero es parte del folclore. Yo escuché durante muchos años que como Tenfield había firmado un contrato con Coca Cola para llamar así a la Copa Uruguaya, Nacional no iba a salir campeón mientras Pepsi fuera su sponsor. Cuatro veces salió campeón Nacional en ese tiempo. Se aburrieron los jugadores de levantar la Copa CocaCola con Pepsi en la camiseta. Después de eso, ¿alguno salió a decir me equivoqué, no era así? Es bravo. Se enchastra muy fácil a la gente en Uruguay.

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