Entrevista

Janice Castro: de la moda al arte

Janice Castro es artista plástica, modelo, licenciada en administración de empresas y hermana de Eunice Castro. A primera vista, denota los mismos gestos, sonrisa, tono de voz y hasta fuerte carácter de su hermana, con quien dice que tiene una relación muy cercana.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Janice Castro

“Le doy consejos, pero eso no quiere decir que ella siempre los acepte. A veces tiene otro punto de vista”, aclara. Tras vivir 12 años en Chile y ocho en Buenos Aires, volvió a Uruguay para instalarse en Punta del Este, donde está dedicada al arte y expone sus obras en la galería de la Torre Imperiale. Está soltera, no descarta trabajar de manera fija en los medios y confiesa que no le gusta Showmatch. “Solamente lo miraba cuando estaba Eunice”, ríe. La artista Janice Castro se acomoda en una silla frente a sus obras y habla sobre su nueva etapa de regreso en su país.

—¿Cómo es la experiencia de presentar tus obras en la galería de la Torre Imperiale de Punta del Este?

—Es un desafío. Esta galería tiene buenos artistas, buena organización y hace años que está instalada en Punta del Este. Es un placer estar acá desde los primeros días de enero, y vamos a seguir hasta abril.

—¿Cuál es el espacio que ocupan las artes plásticas en tu vida?

—Siempre me gustaron las artes pero nunca había tenido el espacio como para dedicarme a eso. Empecé en el 2010, y al principio lo tomaba como un hobby. Ahora ya es algo más profesional y participo de varias muestras. Estoy exponiendo en una galería en Italia y también expuse en Suiza. Ya lo tomo de otra forma y ocupa un gran porcentaje de mi tiempo. Es algo difícil de explicar para el que nunca lo experimentó. Es un espacio tan propio que es de una satisfacción personal muy grande, no interviene nada más. Sirve para trabajar el interior, incluso hay gente que lo hace como terapia. Yo me paso madrugadas enteras pintando, se me pasan las horas volando.

—¿Cómo definirías tus obras?

—Hago principalmente expresionismo abstracto. Es una corriente que demuestra el interior de uno y cada espectador lo capta de forma diferente. Una de las obras tiene algo más figurativo; marca un cambio en mi vida que consiste en detenerse a pensar y redescubrir cosas para buscar un nuevo camino.

—¿De qué se trata ese nuevo camino?

—Tiene que ver con una búsqueda personal. En la vida cotidiana una corre mucho y no se detiene a pensar ciertas cosas. Desde mayo estoy viviendo en Punta del Este y eso me cambió la visión. Yo venía de vivir ocho años en Buenos Aires, que es una ciudad distinta, con otra vorágine que no permite eso. Punta del Este es un lugar que da mucha paz y me deja disfrutar de otras cosas, sobre todo en invierno.

—¿Están a la venta las obras?, ¿Qué tan costosas son?

—(Risas) Están todas a la venta y están los precios por ahí. Están a la vista en un listado para el que quiera venir y mirar. Son precios reales, no son precios locos como se ven en otros países. Son accesibles. El mismo cuadro en una galería de Estados Unidos puede multiplicar seis veces su precio.

—¿Qué fue lo que te hizo volver a Uruguay después de vivir 12 años en Argentina y ocho en Chile?

—Me fui de Buenos Aires porque nunca sentí que fuera mi lugar. Es una ciudad que permite crecer; yo trabajé mucho en cosas de arte, en inversiones inmobiliarias y trabajos de administración. Sin embargo, nunca me sentí parte de ese lugar. No me adapté. Fue por un montón de cosas. Además extrañaba mucho Uruguay, a la familia, los amigos y la idiosincrasia. Por más que en Argentina y Chile hablen el mismo idioma y haya cosas parecidas, no es lo mismo. Cambia la forma de ser de la gente. No hay vuelta. Por algo todos los que se van extrañan. Ahora estoy feliz en Punta del Este, aunque todavía me estoy mudando. Me quiero quedar acá, cerca de mi familia.

—Este verano estás conduciendo el programa radial Women in Move (FM Punta del Este Online, martes a las 14 horas) y oficiaste de maestra de ceremonias en un evento en la Calle 20. ¿Te gustaría este año trabajar de forma activa en los medios uruguayos?

—No lo descarto, me gustan los medios. Son parte de mi vida. Lo de la radio no lo había pensado, surgió este verano y me pareció interesante. Lo otro fue la organización y conducción de un evento y desfile con marcas de la Calle 20. Yo no soy conductora como Eunice, pero me sentí bien. Fue algo entretenido y relajado.

—¿Te hubiese gustado trabajar en los medios argentinos durante tu estadía en Buenos Aires?

—No me gusta la televisión de Buenos Aires. No me gustan los escándalos y la forma de la que llevan las cosas allá. No es mi forma de ser.

—¿No te gusta Showmatch?

—Nunca me gustó (risas). Solamente lo miraba cuando estaba Eunice. Nunca más. Me encantó que Eunice estuviera ahí pero porque me gusta como baile y lo hizo muy bien. Yo siempre iba a los programas a acompañarla.

—¿Cómo estás viendo este momento de tu hermana Eunice, en el que mantiene un perfil más bajo?

—Ahora está haciendo otras cosas. No está en televisión pero sigue ligada al medio desde otro lugar. Son etapas. Hace workshops, da clases, conduce eventos…

—¿Sos protectora como hermana mayor?

—Sí, eso es inevitable. Nos consultamos las cosas y yo siempre le digo mi opinión. Eso no quiere decir que ella siempre acepte lo que yo le diga, muchas veces ella tiene otro punto de vista y las dos tenemos carácter. Pero a esta altura ella sabe mejor que nadie cómo manejarse. Tiene mucha experiencia y le ha ido muy bien. A lo mejor es ella la que ahora me da consejos a mí. También nos comentamos mucho la ropa y nos decimos qué es más acorde para ir a un evento. Tenemos relación de buenas hermanas, somos muy unidas. Toda la familia es muy unida.

—¿Estás soltera?

—Es una etapa en la que estoy soltera. Me estoy tomando un tiempo para mí. Pero la vida en pareja me gusta, estuve 17 años en pareja. En este momento estoy tranquila y disfrutando de lo que estoy haciendo. Me siento cómoda así.

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