"EL NEGOCIO"

Ellas hablan

La cuarta temporada de El Negocio es la última para las “chicas de programa” que protagonizan esta serie brasileña que se convirtió en la única de HBO Latin America en llegar a un cuarto año. Las actrices que las interpretan dialogaron con medios latinoamericanos, entre los que estuvo Sábado Show.

El Negocio
Las actrices de la serie brasileña hablan del final de la historia.

"En la cuarta temporada, Karin viene con más fuerza que en las otras para poder tener el coraje de asumir quién es", comienza diciendo Rafaela Mandelli sobre el arranque del último año de El Negocio (HBO, domingos, 21 horas). Aunque las cuatro chicas se reparten el protagonismo de la historia, Karin está un escalón por encima del resto porque es a quién se le ocurrió crear Océano Azul. Ése es el nombre de la empresa que proporciona las en Brasil conocidas como "chicas de programa", en este caso prostitutas de lujo para clientes de alto poder adquisitivo.

Lo que El Negocio mostró como novedad fue que a Karin se le ocurrió encarar la profesión más antigua del mundo con las muy actuales leyes del marketing. Eso se vio claramente en la primera temporada, en la que cada capítulo hacía referencia a una ley específica de mercadeo aplicada al trabajo de sus protagonistas. Pero al encararlo como "negocio" también fueron apareciendo problemas a resolver derivados de ese encare. En las sucesivas temporadas, Karin debió combatir la piratería y hacer frente al modelo de negocio o a los fondos de inversión privada.

"Para nosotras es una temporada particular porque se habla de la vida personal de cada una y podemos cerrar la serie de una manera muy especial", continúa Rafaela en diálogo con medios latinoamericanos. En el caso de Karin, siempre anduvo rondando un amor del pasado el que, a pesar de conocer su secreto, no le dio la espalda. De todas formas, ella nunca quiso formar una pareja tradicional.

Este año, la cabeza del negocio se cansó de llevar adelante una doble vida y resolvió publicar todo en un libro. Claro está que esa decisión no la afecta solo a ella, sino también a sus tres socias: Luna (Juliana Schalch), Magalí (Michelle Batista) y Mía (Aline Jones). El libro de Karin sin duda también deja al descubierto el secreto de cada una, en el que también está involucrado Ariel (Guilherme Weber), quien empezó siendo el "manager" de Karin y algunas otras chicas y luego, con el correr de los episodios, se sumó al staff de Océano Azul con importantes responsabilidades.

"Siempre hay un precio que se paga por decir la verdad. Las chicas van a pagar ese precio", señala Aline Jones, la última en sumarse a la serie como Mía, una joven inteligente con una educación en la que sus padres invirtieron mucho dinero pero que a ella la aburrió. Lo que la sacó de los videojuegos y el ajedrez fue conocer a Karin y convertirse en la prostituta más exclusiva de Océano Azul.

"En la lucha por la diversidad en busca del respeto, creo que las chicas tienen movimientos buenos, pero también malos. La serie habla de cómo toman su lugar público y cómo revelan su propia verdad. Esto no es fácil", agrega Aline sobre los últimos doce capítulos.

Una verdad que no solo será difícil de digerir por parte de sus familias, los espectadores debieron acostumbrarse a que las heroínas de esta historia desarrollan una profesión polémica. Un tema que las cuatros actrices nunca encararon con prejuicios. "Nooooo. No tenemos preconceptos por los personajes debido a la construcción que tienen en la serie. Son personajes fuertes, muy inteligentes", dice Juliana Schalch, a quien le toca ser Luna, la única del cuarteto que tiene una familia por proteger de la verdad y a la que ha engañado con falsos novios.

"Cuando vemos chicas como éstas, nos sorprendemos por su inteligencia, y por la fuerza y la potencia que tienen. Los prejuicios se quedan en un segundo plano. Hay una mezcla de prejuicios y curiosidad por este tipo de mujer. La discusión abre espacio para no tener más prejuicios", completa Michelle, quien encarna a la muy vivaz y desprejuiciada Magalí.

Orgullosas.

"Tanto a las mujeres como a los hombres les gusta mucho la serie", expresa Juliana, haciendo referencia al público que ha permitido llegar a un cuarto año que las tiene muy felices.

"Nosotras estamos muy orgullosas porque ésta es una serie que habla de mujeres y las mujeres son protagonistas, son las grandes mujeres de la historia. Somos cuatro y muy fuertes, mujeres decididas, que hacen todo lo que quieren. También es la primera serie de HBO Latin America en llegar a la cuarta temporada, para más de 51 países. Todo eso es un motivo de orgullo y se relaciona muy bien con el momento en el que estamos ahora, un momento de un nuevo feminismo. Las mujeres quieren discutir y hablar con los hombres acerca de su papel en la sociedad, lo que quieren hacer con sus pensamientos y con sus decisiones. Quieren tomar para ellas la responsabilidad de la decisión, tener orgullo de eso. Esta serie es, con seguridad, una serie que habla de mujeres muy fuertes y que inspira a otras mujeres a sentirse orgullosas de sí mismas", afirma Rafaela.

Aline acota que la fuerza de las mujeres no se da solamente delante de cámaras, sino que detrás de ellas también cumplen un rol fundamental. "En El Negocio hay muchas mujeres trabajando, entonces esta idea va por todo el mundo. La mitad del staff son hombres y la otra mitad mujeres", destaca.

La actriz agrega además que su personaje la ayudó con su propia sexualidad. "Tuve un crecimiento, una liberación sexual, porque creo que mi sexualidad no habla sobre mi carácter y no me desvaloriza, puedo hacer lo que quiero con mi cuerpo. Eso es algo que Mía me enseñó. Hoy no me preocupa tanto lo que las personas van a pensar de mi sexualidad, de lo que hago o dejo de hacer. Pero el sexo no es lo principal en esta serie, los personajes son chicas de programa pero podrían ser de otra profesión. Son fuertes, son inteligentes y por eso muchas mujeres se identifican con ellas. No por el sexo en sí, sino por la actitud de tener la vida en sus manos. El sexo queda en un segundo plano en toda la trama", sostiene.

"Yo quedé muy contenta con mi personaje", manifiesta Michelle como despedida de Magalí, una joven que empezó siendo muy independiente y nómade, pero poco a poco fue echando raíces y encontrando afectos por los cuales luchar y buscar un lugar en el mundo.

Las cuatro hablan con un dejo de tristeza en sus voces porque saben que llegó el final, pero saben también que aportaron mucho para que la ficción latinoamericana tenga un lugar destacado y valorado en una grilla tan importantes como la de HBO.

"Fue muy difícil para nosotras terminar esto que fue un suceso muy importante en nuestras vidas, pero creo que para los personajes fue importante tener este final", destaca Michelle. "Estamos muy felices por todo esto, es una responsabilidad muy grande porque ahora la serie va a viajar por todo el mundo, entonces tenemos que cerrar este ciclo como empezó, con una gran historia para que la gente se quede con un buen recuerdo en la memoria", concluye sintetizando lo que piensan sus otras tres compañeras, ansiosas por que el final esté a la altura de lo que ha sido este producto para todos sus seguidores.

Luna (Juliana Schalch)

Estudiante poco aplicada de Publicidad, su principal meta era casarse con un millonario y, mientras no lo lograba, ser una prostituta vip. El amor la hizo dudar varias veces.

MAgali (Michelle Batista)

Hija de una familia de dinero que perdió todo. Astuta, pero a la vez impulsiva, ha causado muchos dolores de cabeza a sus socias en Océano Azul.

Mia (Aline Jones)

Se sumó en la tercera temporada y se convirtió en la "chica de programa" más exclusiva de Océano Azul, además de gran amiga se Karin, lo que puso celosas a Luna y Magalí.

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