ANDY KUSNETZOFF

Habla y hace hablar de todo

Seis invitados a primera vista bien distintos, un juego previo para mostrar lo que tienen en común y luego una cena distendida en la que se abordan diversos temas es lo que propone Podemos Hablar, un programa que necesita de un hábil conductor para ser efectivo.

Andy Kusnetzoff
"Podemos Hablar es el programa más radial que he hecho", dice Andy.

Andy Kusnetzoff demuestra serlo y es gran responsable de que esta propuesta de Telefé se esté adueñando de los sábados en Argentina, dándole dura pelea a La Noche de Mirtha. Uruguay se enganchó en la segunda temporada, con la que el conductor se siente cada vez más contento y hasta piensa en el expresidente José Mujica como invitado. Eso le contó a Sábado Show en un diálogo en el que también estuvieron presentes Perros de la calle y CQC.

"Qué raro un lunes, es un programa muy de sábado", dice Andy Kusnetzoff (47 años) cuando le contamos que Podemos Hablar (PH) en Uruguay se emite los lunes (Monte Carlo TV, 22:30). Es que su conductor siempre lo pensó para el fin de semana. "Yo quería hacer un programa el sábado a la noche. Hubo un piloto que habíamos hecho, un programa que se llamaba Gente opinando, hace tres años. Nos juntamos con Nico Chausovsky y Tristán Noblia (los productores) y en la primera reunión salió lo de la primera parte. Ahí llamé a Telefé y les dije ‘ya lo tenemos’, y lo fuimos armando", recuerda.

Fue así que surgió esta propuesta que convoca a seis invitados de características bien distintas que aceptan compartir una mesa distendida hablando de todo. Pero antes de eso se les proponen unos desafíos que buscan ir creando clima y mostrando que quizás esos seis comensales no son tan diferentes entre sí. Empezando por el típico semáforo del aeropuerto que, si les marca luz roja, los obliga a contestar una pregunta picante de Andy. El verde los habilita a entrar al salón en el que todos deberán sincerarse y decir si se identifican con una serie de aseveraciones, que pueden ir desde confesar cosas de su vida personal (infidelidades, maltratos, algún robo inocente) hasta opinar sobre temas de actualidad (corrupción, abusos, política). Eso los reúne o no- en el Punto de Encuentro.

La receta, que comenzó a ponerse a prueba el año pasado, dio sus resultados y PH consiguió retornar en 2018. "Telefé me dio cuatro programas en 2017, que eran como cuatro finales, después ocho y después doce… así llegamos a fin de año y ahora estamos en la segunda temporada", cuenta su responsable. "En la primera hubo cosas muy buenas, pero estoy contento con esta segunda, se fue asentando todo", afirma sobre una propuesta que no solo conduce, sino de la que también es parte de su producción.

Momentos.

Una de las claves para que PH funcione es el combo de invitados que se diseña para cada sábado. "La lista se va armando y se termina de cerrar en la misma semana. Hay mucho coyuntural, mucho que se debate", explica, destacando que lo que más le gusta de esa lista es "la diversidad". "Si van políticos, me gusta que haya dos que piensen distinto. Me gusta mezclar un deportista con un actor y con un invitado que tenga una historia. Entre los que podemos llevar en la semana, tratamos de que el grupo sea bien heterogéneo".

Y lo ha sido. Por estos lares, los más conocidos son los artistas y los deportistas, pero eso no quita que se disfrute mucho lo que el programa le saca a los políticos o a los periodistas. Hace poco, por ejemplo, se pudo ver un enfrentamiento entre Amalia Granata hoy con actividad política- con el periodista Fernando Navarro cuando coincidieron en el Punto de Encuentro por sentirse difamados o acosados por los medios. Granata acusaba a Navarro también de haber difamado.

Andy recuerda ese momento como uno de los más incómodos del programa, así como otro ocurrido el año pasado en el que se trenzaron el político kirchnerista Aníbal Fernández y el escritor Federico Andahazi al ser los dos únicos que apoyaron la afirmación "la corrupción es el peor mal de la Argentina".

Todo ocurre en el momento ya que PH se emite en lo que se llama un "falso vivo", que es grabar poco antes de salir al aire, y muchos de los invitados se conocen ese día. "Se ven por primera vez también conmigo, todo pasa ahí en el momento. A la mayoría de los personajes los conozco, a algunos los entrevisté muchas veces, pero a otros los veo por primera vez en el programa", confiesa el conductor.

Eso permite que ocurran cosas sorpresivas hasta para Andy, como la noche en que estaba Anamá Ferreyra y protagonizó con él un momento muy particular. La ex modelo, diseñadora y empresaria brasileña venía arrastrando una herida de la época de Caiga quien caiga, en la que Andy bromeaba con la forma en que ella hablaba español. A principios de este año explotó y en Twitter lo acusó de bullying, lo cual motivó un intercambio en redes sociales entre ambos. El tema se zanjó en Podemos Hablar, donde se sinceraron, se emocionaron hasta casi las lágrimas y terminaron reconciliándose.

"Fue una cosa extraña que ocurrió en el aire", recuerda el comunicador. "En PH hubo muchos momentos muy emotivos. Pasa cuando la gente se abre, y cuenta cosas íntimas y personales", acotó hablando también de otro espacio muy removedor que tiene el programa. En Lavado de manos, los invitados se lavan literalmente las manos y luego contestan a qué momento del pasado les gustaría trasladarse y para estar con quién. Eso motiva que muchos recuerden gente muy querida que ya no está en este mundo.

"Ahí surgen cosas la verdad que muy, muy lindas. Me gusta mucho ese momento", confiesa Andy quien, consultado por cuál sería su respuesta, dice que "fuera de contexto me cuesta contestar, tiene que haber un clima. Seguramente pensaría en algún momento en el que estaban mis dos abuelas y gente que ya no está".

Cambios.

Las sorpresas que se ha llevado Andy no han venido solo por los momentos tensos o incómodos, también ha habido de los otros y que lo han llevado, por ejemplo, a cambiar la opinión que tenía de algún invitado.

"Hay gente que me sorprendió. Por ahí yo tenía una idea y la verdad que me sorprendió para bien. Un ejemplo fue Guido Süller, un personaje al que veía mediáticamente. Trato de sacar como la humanidad de todos los personajes, no importa si es un político, si es alguien mediático, si es un actor… trato de encontrar una humanidad en común, que podamos charlar por lo menos durante esas dos horas", explica.

Si bien todos los invitados tienen lo suyo, el comunicador cuenta con una lista de "ideales" o de personas que le gustaría que no dejaran de pasar por PH. "De los políticos, me gustaría que venga (Lilita) Carrió, Cristina (Kirchner); de personajes, quisiera tener a (Juan Martín) Del Potro, (Mario) Pergolini. Si pudiera elegir, me pondría a charlar con Máxima, la Reina de Holanda, o con el Papa, qué se yo… Salvo a Máxima y al Papa, hemos contactado a todos. También me gustaría que venga el expresidente de Uruguay, Pepe Mujica, pero medio que da notas solo en su casa. Con todos lo intentamos, estamos en eso".

La única consigna que se les plantea es que se va a hablar de todo, lo que no quiere decir que se los obligue a hacerlo. Zulemita Menem, por ejemplo, se rehusó a hablar de sexo porque sus hijos estaban mirando el programa. Igual, con mucha carpeta, Andy intenta que no zafen de las propuestas. Sobre todo en el espacio en el que los invitados, de a pares, se formulan preguntas cruzadas, sin filtro (Pica Pica). O cuando lanza una palabra para que contesten lo primero que les viene a la cabeza.

Y hay recompensa. Por voto de los presentes, uno de los seis se llevará el cuadro de un artista plástico. "Teníamos ganas de tener algún gancho para el último bloque que transitara todo el programa y teníamos ganas de presentar artistas", apunta el conductor.

Con todos esos ingredientes, PH se ha ido imponiendo en la noche del sábado de la TV argentina y en las últimas semanas ha logrado superar en rating al imbatible La Noche de Mirtha (El Trece). Son los dos programas más vistos de ese día, alternando el liderazgo. "En los últimos sábados venimos liderando. La repercusión entre el público ha sido súper positiva. Me sorprendió, porque la verdad que yo no tenía mucha expectativa, estoy más metido en la radio, y realmente funcionó súper bien", se sincera, al igual que cuando habla de la competencia. "Vemos lo que pasa con Mirtha Legrand porque es la competencia directa. Después, en contenido, pienso que son dos productos totalmente distintos".

Aunque la diva sostiene que la copian… "Bueno, si Mirtha, a cada comida que se haga en televisión, le va a notar un parecido… No tengo dudas de que ella hace cincuenta años que es la referente de eso, pero PH para mí no tiene nada que ver con el programa de Mirtha", se defiende Andy.

La idea es que el programa continúe, aunque no sabe precisar hasta cuándo. "Por ahora seguimos. Desde los cuatro primeros programas que seguimos adelante. Pregunté, me dieron cuatro más, pregunté de nuevo, me dieron más… y después no pregunté más", apunta quien divide el 2018 entre PH y Perros de la calle, programa que conduce desde hace dieciséis años por Radio Metro. "Es un programa que lleva más tiempo que mi primaria y secundaria juntas, más que mi relación con mi mujer (Florencia "Kourny" Suárez, con quien está hace más de tres años)… solo la relación con mi hermano y mis padres tiene más tiempo que Perros de la calle. Un balance súper positivo para algo laboral".

¿Imaginó que iba a durar tanto? "Nunca. Mi imaginación siempre es a corto plazo y se va viendo. En la radio me funcionó, en PH quién sabe".

De la TV a la radio.

En el fondo se escucha la voz de Helena, su hija de un año y medio. "Me gusta compartir ratos con ella", los que les deja la radio y la televisión, entre las que, si tiene que elegir, se queda con la primera. "La tele me da mucha adrenalina, pero te desgasta y cuesta más hacer un producto parecido a lo que vos querés. PH es lo más radial que hice, por eso estoy tan contento. Pero en la radio soy cien por ciento auténtico", revela.

"La tele tiene más llegada y alcanza a otra gente, pero la radio se escucha mucho. Yo vengo más de la tele que de la radio, pero últimamente me metí mucho en la radio porque no me gustaba cómo estaba la televisión. Ahora decidí tratar de hacer un cambio desde adentro y acá estoy. Lo que estoy haciendo me gusta, después, de lo que veo, hay cosas que me gustan y otras que no. Estoy tratando de dar la pelea desde adentro, tratando de hacer un buen producto", acota.

Como espectador, cuenta que mira muchas series. "Lo último que vi fue La casa de papel y un documental de Donald Trump de cuatro horas, en Netflix, que me encantó. Los documentales me gustan mucho. También veo televisión de aire, me gusta ver un poquito de todo".

A la pantalla chica le debe mucho, sobre todo a Caiga quien caiga, un programa que ha hecho historia y mucha de ella gracias a sus notas. "Un poco me siguen hablando de CQC, yo lo tengo en mi corazón. Pasa que después cambió mucho, fue otro programa. Yo me fui hace mucho, estoy muy contento con todo lo que hice ahí".

-¿Qué te dio?

-Mucho. Me dio el principio de mi carrera, y me dio muchas armas para moverme en muchos lugares y sentirme muy seguro. He seguido campañas presidenciales, me he colado en el Oscar, hice todos los festivales de cine, hice estrenos, crónicas, notas individuales desde Fidel Castro hasta Angelina Jolie, viví en Los Ángeles un tiempo... Me dio mucha experiencia. En cinco años fue una escuela de vida, de televisión y de periodismo todo junto.

-¿Te quitó algo?

-No, la verdad que no. Me quitó tiempo acá en Argentina, pero lo recuperé.

-¿Volverías a conducir un reality show como El Bar?

-Hoy no me veo mucho, pero nunca se sabe. En este momento no me interesa. Además, El Bar me parecía súper interesante e innovador, era distinto a Gran Hermano. Había un encierro pero los pibes tenían que laburar. Me parecía un formato muy genial.

-Con Andy, ¿Podemos Hablar de todo?

-Siempre. Con respeto, de todo.

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