SÁBADO SHOW

Gonzalito Rodríguez: El rebelde solidario

El periodista ex CQC “Gonzalito” Rodríguez está ahora al frente del programa Piedra, papel, tijera, que emite DirecTV y que busca apoyar diferentes causas solidarias en el continente.Llegó a Montevideo para contar la historia de la ONG Aldeas Infantiles y a la vez, apoyarlos con la reunión de voluntarios. El periodismo social y de defensa de los ciudadanos frente a los poderosos es la esencia de este comunicador.

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'Gonzalito' Rodríguez. Foto: Marcelo Bonjour

—En Piedra, papel, tijera mantenés un perfil de periodismo muy cercano a la gente, ¿sentís que estás en tu salsa con este nuevo proyecto?

—Sí, absolutamente. Es un proyecto que pensé que podíamos hacer solamente en Argentina y me propusieron hacerlo en toda América Latina y es genial. No deja de ser periodismo porque a la vez que solucionamos un problema de la gente, contamos la historia. El programa mezcla casos a resolver en Uruguay, Chile, Perú, Brasil, etc. A Uruguay venimos a dar una mano a un hogar de chicos que no tienen papá ni mamá. Vamos a crear un centro deportivo y lo que hacemos es juntar voluntarios para que la mano de obra no calificada se transforme en más calificada que la calificada. Porque se hace con tanto amor que queda mucho mejor y la diferencia realmente se nota. Y después está buenísimo ver la cara de las personas a las que le mejoramos en algo su vida. Llego a casa sin necesidad de ir al psicólogo.

—¿Hay alguna historia en particular que te haya conmovido más que el resto?

—Fuimos a dar una mano al trabajo de un cura en Perú, el padre Jorge, y esa historia me pegó muy fuerte. Su misión da hogar a unas 150 personas que no han sido tomados por ninguna de las dependencias sociales del Estado. Hay personas que han encontrado en un basurero o chicos con síndrome de Down abandonados por sus familias, marginados totales. Es una causa tan noble que a pesar de los problemas, se respira felicidad y alegría.

—¿Te siguen reconociendo como "Gonzailito" de CQC?

—Sí y me encanta porque a pesar que voy creciendo me siguen llamando "Gonzalito". Fue muy fuerte todo lo que hicimos en Caiga quien caiga. Fueron casi 20 años: empecé con la "cadena de favores" y después me tocó hacer el "Proteste ya", que era una sección de denuncias. También hice notas que nunca se me hubiera ocurrido que iba a hacer. Encuentros con el Papa, Hugo Chávez, George Bush, Fidel Castro... Son cosas que van pasando y a medida que avanza el tiempo me voy dando cuenta de lo buenas que estuvieron.

—En esos 20 años Caiga quien Caiga atravesó varias etapas, ¿cuál fue la mejor?

—Para mí, la mejor etapa de CQC fue con Menem presidente. Era cuando sentía que lograba cosas que otros no podían. Fue el mejor período para CQC, aunque claramente no para el país. Recibimos muchas apretadas, muchos cruces con sindicalistas...

—¿Cuál recordás como la peor apretada?

—Una vez me hicieron una "morta" en el medio de una concentración del sindicato de camioneros. Dijeron "hoy es el cumpleaños de Gonzalito", se me tiraron arriba y me desmayé. Me llevaron a la productora y se caían los pelos de los golpes que había recibido. Otra vez un intendente me agarró del cuello. La hemos pasado mal...

—¿Siempre trabajaste con libertad para realizar la nota que te proponías?

—En la productora estábamos muy cuidados. Éramos tres o cuatro tipos que salíamos a la calle a hacer lo que creíamos que había que hacer. Nunca hubo una bajada de línea de parte de la productora o del canal para decirnos "pegale a este o a aquel". Teníamos tanta libertad que no importaba el canal donde estuviéramos. Por eso funcionaba; la gente se hubiera dado cuenta si había arreglos con unos o con otros.

—Decías que la época de oro de CQC fue la del menemismo. Muchas veces se ha dicho que en el kirchnerismo no lograron ser igual de punzantes.

—Creo que es una cuestión de percepción y nada más. Yo le he dicho a Néstor Kirchner: "Presidente, ¿dónde están los fondos de Santa Cruz? ¿Los tiene en el bolsillo?". Y del otro lado me respondía: "Los tenés vos Gonzalito". Era la manera de contestar, creo que entendieron el juego. No los podíamos obligar a que respondieran mal o que se enojaran. Diría que mis preguntas eran incluso más picantes que en la época de Menem porque a Kirchner lo perseguíamos y llegábamos a preguntarle. Pero nunca fueron notas pautadas.

—¿Por qué decís entonces que en el menemismo fue la mejor época?

—Porque había material más "indignante". En esa época a mí me afanaron un micrófono; vino la patota de Menem y me lo sacó. No pude seguir trabajando. Tenía la adrenalina, el peligro, fue mucho más heavy.

—¿Hizo falta un CQC el año pasado que fue electoral?

—Creo que siempre hace falta. Pero es un formato muy caro, una estructura compleja para que termine saliendo sólo una vez a la semana. Para la televisión argentina, hoy CQC es un formato inviable. Comercialmente no creo que rinda. Tener un conductor y varios panelistas es mucho más barato que un programa en el que hay que salir a la calle, viajar, investigar, editar...

—Te tocó entrevistar a Tabaré Vázquez en medio del conflicto entre Uruguay y Argentina por las papeleras, ¿qué impresión te dio?

—Tabaré es un tipo muy "llegable", muy amable, muy político; muy "poco Caiga". No rendía para el programa. Era diferente Jorge Batlle, ese sí era un presidente "muy Caiga".

—Juan Di Natale y Eduardo de la Puente, históricos compañeros de Mario Pergolini de CQC, le tiraron varios palos en Twitter y en notas. ¿Cómo viste el conflicto?

—Yo a Mario no lo veía casi nunca. Tenía un trato cordial y en alguna oportunidad me hizo un comentario sobre cierta nota, pero no tenía un diálogo directo con él. Y siempre tuve la mejor onda con todos. Las diferencias entre unos y otros son cosas de la vida; uno va creciendo y va cambiando de opinión. No tengo forma de analizarlo.

—¿Qué te parecieron los primeros ocho meses de Macri presidente?

—En mi familia estamos esperando el tan comentado "segundo semestre". Creo que a esta altura va a ser el segundo semestre de 2017... Es real que la economía tenía que sincerarse en algún momento porque de lo contrario iba a explotar. Veo buenas intenciones y sé que hay cero espíritu de corrupción. Me parece que está buenísimo porque veníamos muy manchados.

—¿Le creés a Cristina Fernández en sus apariciones públicas?

—¿Cómo le voy a creer? Si tenía a un tipo al lado que tiró nueve millones de dólares en un convento y llegó con una ametralladora. No sé qué va a pasar con ella. Hubo muchas cosas: hay algunas que sabemos y otras que no. Tenemos que ver quiénes la van a juzgar. Hay jueces o fiscales muy buenos y otros no tanto.

—¿Te gusta el rol que ocupó Jorge Lanata en los últimos tiempos?

—Sí. Creo que es muy necesario. Tengo amigos que trabajan en la producción con él; sé de qué están hechos y no son operadores de nadie. Los conozco y me consta que trabajan de buena leche. Está perfecto que haya un personaje como Lanata que haga de "ente regulador". Michael Moore en Estados Unidos cumplió también ese rol. Son personas que están para controlar que el gobierno no se mande ninguna.

—En un momento él dijo que te habían propuesto hacer un programa en la televisión pública para contradecir sus informes.

—Fue algo que dijo él pero no tenía nada que ver. No sé de dónde lo sacó. Es más, terminé trabajando para Canal Trece.

SABER MÁS

Piedra, papel, tijera

Gonzalito conduce el espacio solidario de DirecTV que llegó a Uruguay para colaborar con Aldeas Infantiles. “Que una cadena internacional le dé espacio en su programación a una causa solidaria, debería ser obligatorio en todos los canales. Una vez que plantás la semilla social y la regás un poquito, empieza a crecer sola”, expresa.

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