ENTREVISTA

Flavia Pintos y la historia detrás de su embarazo: "Es un milagro de Dios"

Flavia Pintos revela la dura lucha para convertirse en madre: "Me dijeron que mi reserva ovárica estaba muy comprometida y quedé en shock".

Flavia Pintos. Foto: Pablo Sacco. Outfit: La Diabla Design
Flavia Pintos. Foto: Pablo Sacco. Outfit: La Diabla Design

La modelo y conductora está a pocos días de recibir a su primera hija, a la que junto a su pareja Pablo Sacco llamarán “María Luisa”. La bebé llega de un año turbulento para sus padres. Tenían un pronóstico de baja fertilidad y un médico les había augurado a Flavia Pintos que conservaba un 1% de chances de quedar embarazada de forma natural. Cuando estaban culminando los trámites para acceder a un tratamiento de fertilización, se produjo el milagro. La conductora de Twister (VTV) transita el embarazo sin complicaciones, aunque a fines de año la pareja debió sortear un nuevo escollo. Sin saber cómo, ambos se contagiaron de coronavirus y Sacco debió ser internado con un cuadro de neumonía. “Por suerte, dimos vuelta la página”, cuenta ella.

Flavia Pintos, modelo y conductora de Twister (VTV), cree que en su embarazo ha obrado una mano divina. Con fecha de parto para el 5 de marzo, ella y su pareja, el productor Pablo Sacco, esperan a María Luisa, la primera hija de ambos. El nacimiento coronará una historia repleta de intentos, pronósticos negativos, comienzo de tratamiento y hasta dificultades vinculadas con el coronavirus, pero todo con un final feliz.
“El embarazo fue muy buscado, sobre todo en el último tiempo”, cuenta Pintos. “Siempre supe que quería mamá pero uno lo va a postergando por el laburo y otras cuestiones de la vida”, agrega

Muy precavida y con ese plan siempre presente, todos los años la modelo de 36 años se sometía a estudios para determinar la reserva ovárica y evaluar de ese modo si la maternidad podía esperar o no.

“Me hacía los exámenes y todos los años me daban bien hasta que a finales de 2019 me dio todo mal. Quedé en shock cuando me dijeron que mi reserva ovárica estaba muy comprometida”, revela.

Entonces se modificaron los planes y las urgencias en la pareja de Pintos y Sacco. Dejaron de cuidarse con anticonceptivos y se pusieron en contacto con especialistas en fertilidad. En una entrevista, uno de los médicos le dijo a Pintos que tenía apenas un 1% de probabilidades de conseguir un embarazo sin ayuda de un tratamiento de fertilidad.

Flavia Pintos y Pablo Sacco iniciaron los trámites para obtener ayuda del Fondo Nacional de Recursos. Se sometieron a más y más análisis. Presentaron toda la documentación a comienzos de marzo pero el día 13 estalló la pandemia en Uruguay, lo que congeló la gestión.

Recién en mayo se reactivó el trámite. “Estaba desesperada porque al mismo tiempo sentís que cada día que pasa, tenés menos reserva ovárica”.

Le pidieron nuevos exámenes y en esa lucha contra la burocracia, la modelo olvidó que habían pasado dos días de la fecha de su período y la menstruación no había llegado. En lugar de alegrarse, pensó lo peor. “Me dije: bueno, soy menopáusica. Ya está”.

Sin embargo, resolvió practicarse un test de embarazo. “Estábamos solos en casa con Pablo. Fui al baño, lo hice y de inmediato aparecieron las dos rayas. Salí llorando. Pablo no entendía nada y trataba de consolarme. Pensó que lloraba porque me había dado negativo. Pero eran lágrimas de felicidad. Había quedado embarazada de forma natural”.

La “mano de Dios” se termina de confirmar para ellos cuando le dan la fecha de parto: prevista para el 5 de marzo. Ese mismo día, la pareja celebra el aniversario de su amor que en caso de 2021 será el número 16.

“Para nosotros ha sido un milagro de Dios. Me parece que está bueno dar el mensaje de que aún con un pronóstico tan negativo, como teníamos, no hay que bajar los brazos y seguir adelante”, asegura Pintos.

Flavia Pintos. Foto: Pablo Sacco. Outfit: La Diabla Design
Flavia Pintos. Foto: Pablo Sacco. Outfit: La Diabla Design

-¿Cómo estás pasando por el embarazo?

-Muy bien, con un poco de náuseas al comienzo. Pero nada más.

-¿Te ha permitido trabajar?

-Sí, aunque la pandemia nos cambió un poco los planes. Con nuestro programa hacemos viajes y no lo hicimos este año. Pero seguimos de forma habitual. Como programa, somos los únicos que estamos cubriendo la temporada, que ha dado poco y nada pero allí estamos. Marcel Daset está haciendo entrevistas con mucho contenido. Después sigo con mi trabajo como productora. El ciclo de desfiles Fashionably lo hicimos con protocolo y sin público presente. Al aire libre y con cuatro modelos. Grabamos las pasadas y las reprodujimos en el programa.

-¿Por qué el nombre “María Luisa”?


-En honor a mi abuela que se llamaba así. Le vamos a decir Luisa. El nombre estaba decidido desde el comienzo. En la familia de Pablo predominan mucho los “luises” también, así que cerraba por todos lados. “Luisa” significa guerrera; el mejor nombre para esta bebé que estaba decidida a venir, a pesar de todos los pronósticos.

-¿Antojos?


-Me han pasado cosas raras. Yo era fanática de las lentejas pero desde que quedé embarazada nunca más comí una lenteja. Le di a la pasta por tres meses. Pero ahora veo ravioles y no los quiero. También tuve rachas de comer merengue con frutillas.

-¿Estás muy pendiente del día a día del embarazo?

-No, lo necesario. Me bajé una aplicación que cada día me dice cuánto mide y cómo se va desarrollando el bebé. Estoy haciendo clases de parto por Zoom. Ya tengo el cuarto pronto. Es todo una novelería pero tampoco nos excedemos. Por ejemplo, no hicimos las ecografías 4 o 5D.

-¿Vas por el parto natural?


-Sí, aunque pienso recurrir a la analgesia para que duela un poco menos. Tengo amigas que pasaron por el parto sin analgesia y la pasaron fea con el dolor.

-¿Cómo imaginás ese momento del nacimiento?

-Quiero disfrutar cada momento. No me adelanto a nada. Ahora estoy pendiente de cómo se mueve.

-¿Te preocupa la recuperación de la figura luego del nacimiento?


-Para nada. He engordado 12 kilos, lo que está dentro de lo normal. No me salió ninguna estría. Después se va a ir acomodando solo el cuerpo. Yo nunca hice dieta. Siempre hice deporte y comí lo que quise.

Coronavirus.

A fin de año, la pareja de Pablo Sacco y Flavia Pintos se desayunó que habían contraído el virus que provoca el COVID-19. No se explican cómo se contagiaron.

“A lo largo del año fuimos por trabajo a un montón de eventos con protocolo. Nunca nos contagiamos pero en ese momento en que estábamos en casa, saliendo lo indispensable, fue que contrajimos el virus”, cuenta Pintos. No se registra un contacto con ningún positivo.

Quien comenzó con los síntomas fue Pablo Sacco. Recién habían finalizado una mudanza y el productor daba señales de cansancio y de tener un resfrío leve. Por precaución y en función de que su pareja estaba embarazada, se sometió al hisopado y dio positivo. Era el 23 de diciembre. A los dos días, Pintos se hizo la prueba PCR y el resultado también fue positivo.

“Fueron momentos muy complicados. Pablo desarrolló una neumonía y llegó a estar internado. No saturaba bien el oxígeno. Si bien no llegó a estar entubado, la internación duró varios días. Estuvo completamente aislado. Le vino fiebre, pérdida de olfato, gusto y cansancio extremo”, cuenta la modelo.

Finalmente, el 5 de enero ambos recibieron el alta médica. “Fue una prueba más pero por suerte dimos vuelta también esa página”, considera Flavia Pintos.

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