ENTREVISTA

Fiorella Delgado, una uruguaya a la conquista de México

La modelo y cantante uruguaya Fiorella Delgado recaló en diciembre en Veracruz (México). Llegó con un contrato para trabajar como intérprete en un reconocido local musical de la ciudad portuaria del país azteca.

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Fiorella Delgado

Se declara encantada con esta nueva etapa de su vida, en especial por la experiencia personal y vivencial. “Estoy muy contenta con el proceso, trabajando y disfrutando”, dice la exchica Feivy desde tierras mexicanas. Habla de su día a día en la localidad y asegura que toma esta etapa como un trampolín para continuar su carrera en otra ciudad mexicana. ¿De amores? Declara que su corazón está rebosante de experiencia y que los mexicanos, menos que serenatas, le regalaron grandes cantidad de flores.

—¿Cuál es tu actividad en Veracruz?

—Vine específicamente por la música, me contrataron como cantante estable en un lugar que reúne los éxitos de todos los tiempos, un concepto retro para quienes disfrutamos de escuchar la música que nos conmueve y nos hace vibrar... clásicos de rock en diferentes sub géneros, música disco, soul, funky y alguna que otra perla mas rítmica y bailable.

—¿Cómo se dio tu llegada? ¿Cuál fue el contacto o el motivo para desembarcar en esa ciudad?

—El motivo de mi llegada fue concreto, seguro y específico. Pero sabía que era apenas una primera prueba de lo que puedo generar en esta ciudad q es encantadora, costera, natural, con gente cálida. Una entrada para lo que quiero hacer en México, instalándome después en otra ciudad más grande, con otro movimiento artístico y laboral.

—¿Cuál fue el desencadenante para irte de Uruguay?

—El país de uno siempre será ese punto de partida, la base, el lugar donde está la mayor sensación de pertenencia en cuanto a lugares, personas y costumbres. Pero la vida no tiene fronteras y es necesario entender que no somos de aquí o de allá, y que el mundo y las posibilidades pueden expandirse tanto como quieras. A veces hay que alejarse del confort que nos mantiene a salvo para una búsqueda mucho mayor.

—Estuviste también un tiempo en Buenos Aires, ¿Por qué también te fuiste?

—El año pasado fue un año de mucho movimiento interno en mi vida, algunos sacudones que removieron muchas cosas. En definitiva todo siempre es ganancia, y agradezco respetar los procesos de la vida. Estuve en Buenos Aires viviendo unos meses, trabajando en producción con tres proyectos. Aprovechando los momentos de soledad y conociendo amigos que conservo. Sin embargo, no es una ciudad que me identifique. En los rincones siempre se encuentran las mejores cosas pero está muy bastardeada por las masas que no aportan mas que mucho ruido y pocas nueces.

—¿¿Cuánto extrañas Uruguay?

—Extrañar no es algo malo. Más bien cuando uno está afuera recuerda con cariño esas cosas que no eran perfectas, pero lo hacían especial de alguna manera. Mirar el horizonte y saber que todo en algún punto se une hace que la nostalgia tenga esa dulzura y que algún sabor amargo sea parte de la gracia de estar vivo.

—¿Cómo es tu día a día en Veracruz?

—Veracruz me ha tratado muy bien! Me he dejado consentir por mi misma como lo merezco. Me gusta disfrutar de hacer cosas sola, conocer lugares, comer muy rico, que me abrace el fuerte sol, bañarme en la playa y obviamente la vida nocturna que despierta mi curiosidad por conocer la idiosincrasia del lugar, de las personas.

—¿Tu corazón está libre u ocupado?

—Mi corazón está rebosante. Encantado con lo que estoy viviendo. —¿Cuántos mexicanos te han hecho serenata?

—No he tenido serenatas, pero sí muchas flores. Es muy divertido el estilo mexicano de conquista: rosas en grandes cantidades arreglos y colores. Es más bien una tradición de la agradezco el respeto y lo tomo con la gracia que tiene. Eso sí... Espero con las puertas abiertas a quien venga con algo lindo para dar y con la apertura para recibir todo lo bueno que quiero compartir y vivir.

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