ENTREVISTA

Fernando Burlando: "Si Juan (Darthés) es inocente, quienes lo acusaron van a tener problemas"

El abogado del actor argentino pasó unos días en Punta del Este, de vacaciones, donde participó del Partido de las Estrellas y atendió a la prensa. 

Fernando Burlando
Fernando Burlando

—¿Cómo definirías tu vínculo con Punta del Este, después de veranear en este balneario por tantos años?

—Siento que ya no soy un visitante, sino que pertenezco a Uruguay. Lo siento mi país. Acá he visto las cosas más lindas que me pueden pasar en la vida, como ver crecer y disfrutar a mis hijas. Ellas ahora son grandes, pero siguen viniendo conmigo a Punta del Este. Algo tendrá.

—¿Cómo evaluás esta temporada en particular, en la que para los argentinos ha sido más difícil poder pasar sus vacaciones en Uruguay?

—Yo tengo casa hace mucho tiempo en Uruguay y tal vez todo se me hace un poco más fácil. El amor que le tengo a Uruguay hace que no vea esas cosas. De todos modos, creo que se lo ha asustado un poco al mercado argentino. Habría que informarlo mejor, porque salir a comer en determinados lugares de Uruguay cuesta lo mismo que hacerlo en la costa argentina.

—En los últimos años has ganado terreno como figura de los medios más allá de tu relevancia como abogado, ¿eso genera resquemores entre tus colegas del derecho?

—Puede ser, pero no me afecta. Yo siempre respeto la dignidad de los colegas y de la gente. Si uno siembra enemigos no gana nada.

—¿Tendrías tu propio programa en televisión?

—Me lo han ofrecido varias veces, y no solamente tener espacio en los medios sino también en la política. Me han ofrecido de todo. Yo hago fundamentalmente lo que me divierte. En su momento ir al Bailando me divirtió, entonces lo hice. Me parecía que el grupo familiar podía sumarse a esa felicidad, y al final hasta mi vieja se terminó convirtiendo en una celebridad. Es factible que haga todo lo que me provoque placer. 

—¿Hubo apariciones mediáticas en las que hayas tenido que evaluar si te podían afectar en tu rol como abogado?

—Inicialmente yo tuve muchas dudas. En el caso del Bailando, era Barby (Franco) la que lo quería hacer y yo la acompañé. Marcelo (Tinelli), “Chato” (Prada) y (Federico) Hoppe fueron muy inteligentes en plantearme “los dos o nada”, para que yo bailara con ella. Al comienzo pensaba en lesionarme en la segunda gala para dejarla a ella con un bailarín. Después me terminé lesionando en serio, pero me gustó tanto que quise seguir. Terminé bailando en silla de ruedas y llegamos casi hasta la final. 

—¿Qué lectura hacés del alcance que ha tomado la denuncia a Juan Darthés por violación, causa en la que estás trabajando?

—Es un tema que está presente en todas las mesas argentinas, de Latinoamérica y de cada lugar al que Juan haya llegado con su arte. En estos casos hay que ser objetivos y tener mucha prudencia. Yo siempre hago un llamado de atención, no a la sociedad que tiene el derecho de opinar lo que quiera, sino a los comunicadores que tienen que ser responsables. A Juan se lo ha asesinado socialmente. Es un muerto civil.

—¿Por eso se está refugiando en San Pablo?

—Sí, se fue porque en Argentina no podía hacer nada. No podía salir del country, ir al supermercado, trabajar, ni siquiera caminar por la calle. Una forma de no provocar era que se fuera de Argentina. El hecho de que la constitución brasileña sea más proteccionista para con sus naturales fue una casualidad.

—Hablabas de la responsabilidad de los medios, ¿creés que la prensa manejó mal el tema?

—Lo castigaron mucho, pero son las reglas de juego. Igualmente también es importante saber que bajo estas reglas lo que se diga puede tener consecuencias. Si mañana se determina que Juan es inocente, muchos se van a preocupar: productores que salieron a hablar de Juan, gente que primero lo apoyaba y después salió a decir barbaridades…

—¿Qué puede pasar con ellos si no se determina la culpabilidad de Darthés?

—Varios pueden llegar a tener problemas, desde quien lo denuncia hasta la última persona que habló caprichosamente o temerariamente de él como que si fuera un violador, entre otras cosas. Se le ha dicho “violador”, así nomás.

—¿Cómo pensás que la opinión pública va a ver a Darthés si la justicia no comprueba que haya existido la violación?

—Va a ser una dura tarea para revertir. La celeridad de las noticias en Argentina hacen que lo que pasó ayer quede atrás, pero estos temas no quedan en el olvido. Es una sociedad que no olvida estas situaciones. Por otro lado, también pasan cosas raras, como gente condenada por delitos sexuales a la que le dicen “ídolo”. Juan ni siquiera está condenado.

—¿Cómo sigue la causa?

—Yo voy a estar en Nicaragua en los próximos días con un grupo de abogados que seleccionamos de primera línea de Brasil y Nicaragua. Estoy dirigiendo todo.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)