NOELIA ETCHEVERRY

Feliz entre móviles y Momo

Entró a Canal 10 por un concurso de talentos, integró La Culpa es nuestra, Desvelados, estuvo en Buscadores (TNU), y se fue a TV Ciudad a cubrir Carnaval sin saber nada del género. Hace poco retornó a Saeta y está feliz.

Foto: Fernando Ponzetto
Foto: Fernando Ponzetto

Se crió en una casa con fondo, frente, sin rejas y varios perros. Noelia Etcheverry nació en Trinidad (Flores) y tenía todo a la mano: la casa de su abuela a la vuelta, el campito al lado de la iglesia donde se juntaba con todos sus amigos frente por frente, y la escuela Número 31 (República Argentina) a una cuadra. "Era la niña cero falta", recuerda. Se mudó a Montevideo con 18 años para hacer facultad de Comunicación y la capital la aturdió. Sufrió el proceso de adaptación pero no le quedó otra que acostumbrarse. "Sé que mi vida va a ser en Montevideo, sobre todo por la profesión que elegí", pero vuelve a sus pagos una o dos veces por mes y continúa vinculada a nivel laboral: realizó la conducción del Festival Andresito le canta al país y es madrina de una asociación down de Flores junto al "Chori" Castro.

Musiquera.

Se recibió de profesora de piano, aunque nunca ejerció como docente. Su madre quería que estudiara inglés, pero ella odiaba los idiomas, así con 7 años negoció y terminó en clases de piano. Fue convencida de que solo tendría que sentarse y tocar pero se encontró con solfeo. Igual se quedó diez años en el conservatorio y lleva orgullosa el anillo de profesora en su dedo anular. En su habitación de Flores todavía conserva su piano, pero ya casi no suena. Lo dejó de lado cuando se vino a Montevideo pero cada tanto lo agarra y toca Para Elisa, La marcha turca o La Cumparsita.

Noelia tenía 13 años e integraba el coro del liceo y la eligieron junto a otro compañero para que cantaran en un evento donde actuaron Los Nocheros. Esa noche hizo Cambalache y desde entonces empezaron a contratarla como solista para hacer presentaciones en cumpleaños y fiestas. Se recuerda muy tímida: solo hacía el repertorio y decía "gracias" al terminar los temas.

Le fascina cantar pero jamás se dedico de forma profesional, hoy solo se anima a entonar algún tango en los cumpleaños. Es que en el medio se le cruzó el periodista Jorge Cabrera que la invitó a co conducir el ciclo cultural Sin Fronteras (Canal 8 Telediario Cable). "¿No te animas?", le dijo. Noelia tenía 15 años y jamás había estado en los medios. "Él me enseñó a pararme frente a una cámara y ya en el primer programa me di cuenta de que me quería dedicar a eso. Jorge Cabrera me marcó el camino. Si no me hubiese ofrecido esa chance quizá terminaba haciendo otra cosa".

Primeros pasos.

Siempre trabajó en los medios, salvo durante los últimos cuatro años que se desempeñó en la Unidad de Comunicación del Ministerio del Interior. "Extrañé horrible. No era lo que yo quería, era más institucional. Por eso estoy tan agradecida y disfrutando mucho este momento", dice sobre su presente en Canal 10: hace los móviles en La mañana en casa y Subrayado.

Empezaste en los medios hace una década tras ganar el Conta (Concurso de Talentos de Canal 10), ¿qué recordás de eso?

—Me anoté el último día porque no creía que fuera a quedar. Pedían un licenciado en Comunicación o alguien que estuviera trabajando en los medios, y yo había tenido una experiencia en Trinidad en radio y TV, y por eso me presenté. Tenía 19 años. Mandé el currículum con una foto horrible, sentada en un cubo azul espantoso que era lo que tenía. Fui al canal a hacer un casting y después me llamaron para que confirmara asistencia. Me acuerdo que llovía horrible, llegué a la puerta, no estaba mi nombre, y dije, "¿qué hago acá? Esto no es para mí". Entré y me enteré que había ganado. Lo había soñado dos veces, pero lo conté cuando supe que había quedado. En la prueba de cámara me hacían preguntas sobre mi vida. Yo había llevado preparada una presentación de un programa y me dijeron, "no, tenés que hablar de vos". Se presentaron 1.600 personas y quedé.

—Tu debut fue en La Culpa es Nuestra, ¿cómo fue esa experiencia?

—Entré y estaban el Piñe, Gonzalo Cammarota, Gonzalo Delgado y Álvaro Carballo. Me fui a hacer móviles a Punta del Este. Era otra época. Me acuerdo que mandaban el material por ómnibus en encomienda y para mí era todo un mundo nuevo: entrar acá, ir a hacer cosas en el verano a Punta del Este. Fue una linda experiencia.

Conquistada por Momo.

Entró a TV Ciudad para cubrir la carrera San Felipe y Santiago de Montevideo y un 31 de diciembre recibió un llamado inesperado a pocos minutos de subirse al ómnibus para ir a pasar Fin de Año a Trinidad. Era Andrés Rodríguez, director del canal en ese entonces, y le dijo, "te necesitamos para que vengas a hacer móviles para Carnaval". Noelia no sabía nada de la fiesta popular uruguaya pero le contestó "vamo arriba". "Yo me embarco, si me late que sí, voy", pensó. En Flores le gustaba participar de los desfiles pero no iba a los tablados. Noelia tenía un tío que había salido en una murga de su pueblo pero no manejaba datos ni información.

"Tuve que agarrar fichas, ponerme a estudiar. Me recibieron divino todos los conjuntos a los que iba a hacer móviles. Además, tuve buenos compañeros en la producción y conducción que me ayudaron mucho".

Está feliz con el regreso de Los Saltimbanquis porque le encanta "la vieja murga, esa que canto en el parrillero con mis tíos". No tiene favoritismos pero en 2017 hinchó por La Clave. "Es la que representa al interior del país porque es la que ha llegado más lejos, Mi corazón estaba ahí, pero cambia cada febrero".

Es el Carnaval más largo del mundo, pero a Noelia se le pasa volando. "Cuando querés acordar ya terminó. Capaz que porque uno lo disfruta". Este año hará móviles en Subrayado desde los clubes y en el Teatro de Verano. La cobertura también abarcará un poco de ruta ya que irá a festivales en interior.

—El cambio de Reina a Figura de Carnaval generó polémica. Opinaste que para vos hace crecer el concurso, ¿en qué sentido?

—Me parece que incluye y se deja de juzgar en base a estereotipos de belleza. Se hizo entrevistas previas a las participantes, se conoció la historia de vida de cada una, se vio su vínculo con el Carnaval y se les hicieron preguntas sobre esta fiesta. Así que el que encabeza el desfile de Carnaval sabe dónde está parado y no está por ser linda o fea. Está bueno que se abra la cancha. ¿Por qué una mujer trans o alguien con una discapacidad no se puede presentar? Que salga electo o no, pero que tenga la posibilidad. La palabra "figura" no está bien puesta porque ya existe ese reconocimiento y se elige después del concurso. Ahí se pisa. Habría que buscarle la vuelta y que todo pueda convivir. Pero me parece que fue un buen paso.

—¿Es más difícil para el código carnavalero hacer humor manejándose dentro de lo políticamente correcto?

—Es más difícil pero creo que tenemos mucho ingenio, muy buenos letristas y humoristas, y somos muy inteligentes. Durante el desfile, uno de los componentes de Araca La Cana contaba cómo Pablo Aguirrezábal le había cambiado la cabeza a esta murga tan estructurada con su aporte en el trabajo creativo. Es un humorista rápido, bueno con una cabeza joven que le ha hecho muy bien al Carnaval.

Primer amor.

Lo que más disfruta de su profesión es poder ejercerla. Se levanta todas las mañanas y agradece el momento que vive en Canal 10. "Luché mucho por estar donde estoy, pasé por muchísimos lugares y aquí es donde quería estar. Hago lo que me gusta. Nunca había trabajado en un noticiero y estoy aprendiendo muchísimo. Vengo a las nueve de la mañana, me voy a las nueve de la noche pero feliz. Sé lo que es golpear una puerta y que no se te abra, o querer hacer algo y terminar trabajando en otro lado, entonces lo valoro mucho más".

—Volviste a Canal 10 después de diez años, ¿te tomó por sorpresa que te convocaran?

—Sí, me llamaron para hacer una prueba para La mañana en casa con varios movileros porque se iba Iñaki (Abadie) y quedé yo. A partir de ahí se me abrieron otras puertas y entré a Subrayado porque se fue Marcelo Fernández. Tuve la oportunidad de volver a casa, así considero a Canal 10, porque es el lugar que me abrió las puertas por primera vez.

—Este año se despidió Rafa Cotelo, ¿es una baja importante para La mañana en casa?

—Sí, para mí es una baja súper importante. Me tocó compartir piso muchas veces con él, es un gran compañero, es muy inteligente y tiene un humor tremendo. Disfrutaba muchísimo con él al aire. Es un tipo muy genuino, no es un personaje, es tal cual lo que ves al aire, y eso traspasa la pantalla. Tuve la posibilidad de trabajar en Telemental con él, yo hacía producción, y volverlo a encontrar fue muy lindo. Lo voy a extrañar mucho.

—¿Te enseñó a desenvolverte mejor la experiencia como movilera en las distintas áreas, que es un trabajo difícil?

—Para mí es súper difícil, pero lo disfruto y me encanta. Me ha tocado hacer piso en La mañana en casa porque María Inés Obaldía o algún compañero está de licencia y lo paso bien pero prefiero los móviles porque todos los días te implica un desafío. Conocés gente, lugares nuevos, aprendés cosas, tenés que empaparte a diario según la historia o noticia. Te enriquece muchísimo la gente con la que te encontrás y aprendés todos los días. Es un lindo desafío y lo disfruto muchísimo.

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