ENTREVISTA

Federico y Rodrigo Brocal: los "seguridad" cuentan el detrás de "¿Quién es la máscara?"

Son gemelos, actores y participan de uno de los programas más vistos de la televisión; los hermanos Brocal hablan de su carrera y el éxito de La Tele

Rodrigo y Federico Brocal. Foto: Leonardo Mainé
Rodrigo y Federico Brocal. Foto: Leonardo Mainé

Son gemelos y pertenecen al mundo del arte, uno como actor y bailarín y el otro como actor y cantante. Federico y Rodrigo Brocal tienen 26 años (el 22 de junio cumplen 27), son los hermanos de Lucía Brocal y además de ser modelos para algunas campañas publicitarias son la Seguridad de ¿Quién es la máscara?, el éxito de Canal 12. Allí se dedican a custodiar a los famosos escondidos, acompañarlos mientras están en el estudio de grabación y al escenario. Como todos, también juegan a adivinar quiénes son los personajes escondidos.

—Son la Seguridad de ¿Quién es la máscara?, ¿cómo llegan a ese trabajo?

Rodrigo: Somos hermanos de Lucía Brocal y en la dirección del canal estaban buscando actores para hacer esos roles y fue una cosa loca. Un día se encontró mi hermana con la productora del programa en una zapatería, le dijo que estaban buscando actores y ella dijo: mis hermanos son actores y son gemelos. Nos pidieron fotos, se las mandamos y así comenzamos a trabajar.

—¿Hubo algún pedido para hacer esos personajes?

Rodrigo: Pidieron que nos igualaramos porque tenemos la posibilidad de mimetizarnos. Fuimos iguales para ese trabajo y en este momento estamos más individualizados.

Federico: En La máscara estábamos iguales y estaba bueno, pero cuando termino un proyecto me gusta hacer un cambio radical y esta vez me rapé.

Operativo de seguridad para el programa "¿Quién es la máscara?". Foto: Gentileza Canal 12
Operativo de seguridad para el programa "¿Quién es la máscara?". Foto: Gentileza Canal 12

—¿Cómo se vive el detrás de cámaras del programa?

Rodrigo: Se vive con mucha intriga porque en el momento antes de salir al escenario se genera un dispositivo que llega el famoso con el casco, lo mandan al camarín donde se pone la máscara y nosotros los acompañamos y solucionamos si necesitan algo pero sin poder hablar con ellos. Es raro porque compartimos muchas horas con ellos y después nos enteramos quién era. Es divertido, nosotros nos matamos de la risa.

Federico: Nunca había trabajado en un programa de televisión como actor y fue interesante ver cómo funciona todo detrás, el montaje del programa, cómo se arma el mecanismo para grabar. Eso me pareció súper interesante. Aprendí mucho también.

—¿Juegan entre ustedes adivinando quiénes son los famosos escondidos?

Federico: Sí, con mis compañeras de Seguridad y mi hermano siempre estamos tratando de adivinan quién es, jugando como los Investigadores. Especulamos y se vuelve un juego en el backstage.

—Igualmente tiene que ser extraño estar al lado de, por ejemplo Arturo Valls o China Suárez sin saberlo.

Federico: Sí, sospechábamos de la China Suárez y pensábamos: estamos al lado de la China Suárez, este es el perfume que usa.

Rodrigo y Federico Brocal. Foto: Leonardo Mainé
Rodrigo y Federico Brocal. Foto: Leonardo Mainé

—¿Han estado en publicidades, se definen como modelos?

Rodrigo: Hemos hecho algunos trabajos puntuales porque somos gemelos y altos. Hemos trabajado en publicidad, pero el mundo del modelaje, lo que es pasarela y moda, hay pocos trabajos para modelos masculinos. Muchas veces nos preguntan por qué no vamos al exterior a trabajar y es un debe. Ahora estoy más dedicado a la actuación y la música y ser modelo es un extra. Es una herramienta que da visibilidad, pero no es un objetivo en sí mismo.

Federico: No diría que tenemos una carrera como modelos. Hemos hecho trabajos en modelaje y cuando aparece algo de eso lo hacemos, pero en sí no es una carrera. Me he dedicado más al teatro y la danza.

—Sí son actores.

Rodrigo: Sí, estudié en la EMAD y estoy ensayando una obra que se va a estrenar en agosto en El Galpón y también vamos a estar en el Teatro Victoria con la adaptación de una novela de una escritora uruguaya y la obra se llama Síntoma. Fede también es bailarín, así que somos multidisciplinarios y nos hemos estado formando como artistas y ahora estamos creciendo de a poco.

Federico: Yo además estoy estudiando danza contemporánea y me formé como actor también. Hace años hice la Escuela de actor, en 2016 me recibí y después empecé a trabajar. Ahora estoy en un proyecto con una obra que nos postulamos al Fidae y en eso sigo trabajando.

—Federico, tenés una altura privilegiada para ser un bailarín. ¿Eso ayuda?

—Para muchas cosas ayuda la altura, pero también fue algo que tuve que dominar con el tiempo el tener un cuerpo tan grande. Para ser bailarín es bueno ser alto, te da presencia, aporta, también en la actuación. En todo lo escénico en realidad.

Rodrigo y Federico Brocal. Foto: Leonardo Mainé
Rodrigo y Federico Brocal. Foto: Leonardo Mainé

—¿Es complicado ser bailarín en Uruguay?

Federico: Es complicado ser artista en Uruguay. Esto de La máscara fue una tremenda oportunidad de trabajo pero es raro que aparezcan estas oportunidades. Fue loco y estuvo genial que apareciera la posibilidad. Estoy acostumbrado a que no surjan esas posibilidades, de hecho trabajo como mozo los fines de semana porque no vivo exclusivamente de ser actor, menos de bailarín. Me gustaría en algún momento dedicarme a full y poder vivir de lo que hago.

—¿Cómo es tener una persona que sea igual a vos?

Federico: Durante la adolescencia es un poco complicado porque te comparan todo el tiempo, también por la identidad, la vas construyendo, pero para muchas cosas tener un dos está de más en muchos aspectos. Es un hermano con el que me crié y hemos estado juntos desde la panza. Imaginate la confianza y el vínculo que tenemos, es mucho más grande que con cualquier otra persona. Se la pasa bien, tiene su lado bueno.

—¿Se han hecho pasar por el otro para salvar un examen?

Federico: Un examen no, pero una vez Rodrigo fue a una entrevista por mí, porque habla mejor portugués que yo. Por suerte al final no quedó porque iba a ser rarísimo todo después. Papá casi nos mata cuando se enteró.

—Los dos se dedican al arte, ¿vienen de una familia de artistas?

Rodrigo: No, nuestros padres no son artistas. Mi madre es profesora de historia y mi papá tiene una imprenta. A nosotros nos mandaron a jugar al basquetbol, yo mido 1,98 y mi hermano lo mismo y quería que jugáramos al basquetbol y lo hicimos hasta los 17 años. En ese momento fue “lo siento papá pero vamos para el arte”. Empezamos a estudiar teatro porque lo elegimos y hoy somos felices por poder vivir de lo que elegimos. Ellos no se imaginaban que íbamos a terminar en estas carreras porque de niños éramos más tímidos y cuando empezamos a estudiar teatro nos fuimos abriendo hacia el mundo y hoy somos histriónicos.

—¿Qué les han parecido las repercusiones de La máscara?, ¿Los reconoce la gente en la calle?

Rodrigo: Me paran en la calle, sí. El otro día fui a una fiesta y alguien me dice: vos sos el de La máscara y la gente saluda. Me ha pasado con algunas publicidades que hice que me reconozcan, pero ahora es más grande la exposición porque todo el mundo está mirando el programa. Te empieza a saludar gente que no conozco que si bien me pasa por ser gemelo y a veces me saludan los amigos de Fede, ahora está pasando más.

Agradecimiento: Malcriada Clothing

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados