ENTREVISTA

Federico Buysan: Regreso a casa

El periodista vuelve a Teledoce después de tres años. Se incorpora a Telemundo, donde trabajará junto a Alberto Kesman. "Es un referente", destaca.

Federico Buysan. Foto: Leo Mainé
El periodista viajará a Rusia para comentar los partidos de Uruguay y cubrir el Campeonato del Mundo para DirecTV, Teledoce y Sport 890. Foto: Leo Mainé

Desde el próximo lunes, Federico Buysan vuelve a ser una figura de Teledoce. El periodista regresa a esta pantalla tres años después de su desvinculación. Esta vez su rol será en la edición central de Telemundo para tomar el lugar del saliente Martín Charquero. Relajado en el living de su casa, el comentarista revela cómo fue la negociación para su pase (él tenía acordado trabajar para Canal 10 este año) y habla sobre los otros desafíos que asume en 2018: subirse a las tablas con una comedia y entrevistar a los principales deportistas locales en el ciclo U ru guayo.

Edinson Cavani junto a Federico Buysan en U ru guayo. El ciclo de entrevistas va los miércoles a las 20 horas por los canales 612 y 1612 de DirecTV.
Edinson Cavani junto a Federico Buysan en U ru guayo. El ciclo de entrevistas va los miércoles a las 20 horas por los canales 612 y 1612 de DirecTV.

—¿Cómo tomaste la propuesta para sumarte a Telemundo (Teledoce), donde debutás este lunes?

—Fue sorpresivo. No lo tenía previsto. Estoy agradecido y contento. Es un muy lindo desafío con tremendos profesionales. Yo llego para aportar mi estilo dentro de un rol muy específico: voy a estar con (Alberto) Kesman y Jose Carlos (Álvarez de Ron) en la edición de la noche.

—¿Cómo fue el proceso desde que te llegó el ofrecimiento hasta que acordaste con el canal, teniendo en cuenta que ibas a comentar el Mundial para Canal 10?

—Sí, yo iba a comentar el Mundial para Canal 10 pero la salida de Martín (Charquero) de Telemundo precipitó esta propuesta. Yo llegué de viaje de la gira que hice por el programa U ru guayo (DirecTv) y me llamó Eugenio Restano para ofrecerme ir a Telemundo y cubrir el Mundial. Después lo siguió manejando Mateo Cardoso. Yo siempre tuve una muy buena relación con el canal pero mi primera respuesta fue que no porque ya tenía el acuerdo con Canal 10 y no sabía si era el momento para volver al 12. Con el paso de las horas empecé a pensar "¿por qué no?".

—¿Qué te generaba dudas?

—Las dudas eran porque yo estaba muy cómodo en el informativo de VTV, y cuando uno está cómodo no busca la salida. Por otro lado yo había asumido un compromiso con Canal 10. Lo que destrabó la situación fue que en Canal 12 me dijeron que ellos arreglaban con el 10. Hubo un acuerdo entre los canales para resolverlo y eso allanó el camino para poder arreglar con el 12. La propuesta de Canal 10 era solamente por el Mundial, mientras que lo que me ofrecía el 12 era una vinculación más larga en el tiempo y en Telemundo central. Era un rol más importante. Cuando hablé con Martín Villar (de Canal 10) le agradecí el trato recibido y la generosidad de permitirme aceptar esta otra propuesta.

—¿Tiene un sabor especial volver a Canal 12, donde trabajaste desde 2010 hasta el 2015?

—Sí, el otro día fui a una reunión y cuando caminé por el canal saludé a todos como si nunca me hubiera ido. De hecho, la radio está al lado del canal y los veo a todos permanentemente. Conozco a todos y saben quién soy como persona y profesional. Es un lugar en el que siempre me trataron muy bien y siempre me dieron oportunidades: 6,75 Básquet, Día Perfecto, Verano Perfecto...

—¿Cómo es tu relación con los nuevos compañeros de Telemundo?

—Con los que tengo más trato es con Alberto y Martín Kesman, que los conozco desde hace muchos años. Martín tiene una alegría y una generosidad increíble. Con Alberto nunca trabajé pero es un referente, un hombre que respeto mucho. Nos hablamos y lo noté contento. Él y José Carlos (Álvarez de Ron) me dieron todo su respaldo.

—¿Hablaste con Martín Charquero cuando te llegó la propuesta de ocupar el espacio del que él fue desvinculado?

—Cuando empezó el rumor de que me podían llamar de Canal 12 con el primero que hablé fue con Martín. Le dije que no me había llamado nadie y que el día que me llamara alguien él iba a ser el primero en enterarse. Fue tal cual. El día que me llamó Restano, corté con él y lo llamé a Martín para contarle que me habían ofrecido determinadas cosas. Después, el día que arreglé lo volví a llamar. Es un tema de orden y compañerismo. Lo tuve al tanto por respeto porque sé que cuando uno se va de un lugar puede quedar ese dolor. Yo no quería esconder nada. Incluso hablamos por otras cosas porque el día que a Martín le pasó lo de la salida de Canal 12 a mí me llamaron de DirecTV para preguntarme qué opinaba de sumarlo al proyecto de cubrir el Mundial. Yo les dije que me parecía una incorporación brutal y se terminó sumando a nuestro equipo de DirecTV para el Mundial.

—¿Cuál fue su reacción cuando le contaste que ibas a ocupar su lugar en Telemundo?

—Me felicitó. Son cosas independientes. El canal tenía que cubrir el puesto y si no era yo iba a ser otro. Incluso cuando Martín se sumó a Telemundo, los nombres de los dos habían estado arriba de la mesa. En su momento les generaba ruido mi abanico de trabajos y terminaron eligiendo a Martín. Me pareció bárbaro que le dieran la oportunidad porque es tremendo periodista y su rol lo hizo bárbaro toda esta etapa. Desde lo profesional, su trabajo fue impecable. Lo mismo dice la gente con la que hablé en el canal. Después se da una situación que escapa a mí.

—Vas a estar cubriendo el Mundial de Rusia para DirecTv, Sport 890 y Teledoce entonces...

—Sí, es lo que hice en otros campeonatos. Voy a estar con Uruguay y comentar los partidos. En Telemundo me sumo a un equipo que está armado, mientras que en DirecTV mantengo la cobertura que ya tenía diagramada hace tiempo y lo mismo para la radio.

—¿Qué expectativas te despierta la Selección Nacional de cara al Mundial?

—El equipo me despierta muchas expectativas para hacer un gran Mundial. Me encantaría hacer uno similar al de Sudáfrica. La primera fase la deberíamos poder pasar y después dependiendo de los cruces los rivales podrían llegar a ser España o Portugal. Respeto que todos los partidos pueden llegar a ser difíciles pero con Rusia, Egipto o Arabia Saudita, Uruguay tiene la obligación de superar la primera fase. Marcar un favoritismo previo no significa faltarle el respeto a esas selecciones sino que es un tema de potencial deportivo. La realidad es que Uruguay es el favorito del grupo.

—¿Ser favoritos puede jugar en contra?

—Yo creo que no. Los jugadores están tratando de no asumir ese favoritismo y la madurez que tiene la selección hace que ya sepan dónde están parados. Hay que asumir el hecho de ser el equipo más potente del grupo, con más individualidades y más jerarquía. Eso no significa que lo ganás seguro pero sí que tenés una solvencia que los otros no.

—¿Y después?

—Si nos toca España o Portugal es fea para Uruguay pero para ellos también. Somos un rival incómodo para cualquier selección. No hay equipo del mundo que diga "qué fácil Uruguay, ojalá nos toque".

—¿Cómo evaluás la continuidad de Óscar Washington Tabárez al frente de la Selección?

—Intento agarrarme de las cosas positivas que me genera. Primero es el respeto enorme que le tienen los jugadores y después su experiencia. Lo veo preocupado por mejorar el juego de Uruguay y eso me gusta. Es un entrenador que me ganó. Al principio tenía dudas sobre las posturas colectivas del equipo pero después vi un grupo que siempre se defendió bien, atacó, logró resultados y sobre todo veo que los jugadores se mueren por él y eso le da una ventaja enorme. Él ya dijo que tiene resuelto lo que va a hacer después del Mundial pero no lo va a decir por ahora. Esas cosas dependen del desempeño que la selección tenga en Rusia.

—¿Qué balance hacés de las grabaciones de U ru guayo (DirecTV) para las que hiciste una extensa gira entrevistando jugadores?

—U ru guayo es un producto que me genera mucho orgullo. Es un programa que habla de Uruguay y sale por DirecTV para todo América. Además es un desafío doble porque no solamente tuve la posibilidad de hacer la conducción sino también de producirlo. Pudimos hacer más notas que las que estaban previstas y ninguno se negó. Hablamos con Suárez, Cavani, Godín, el Pelado Cáceres, el Ruso Pérez, el Mono Pereira, José María Giménez. Muchos de ellos no suelen dar notas, así que solamente tengo palabras de agradecimiento.

—También estás preparando la comedia teatral Más Hundidos que nunca en la que participan otros periodistas deportivos, ¿fue una idea tuya?

—Sí, fue una de esas cosas que uno dice "¿para qué hablé?". Estábamos con Cata en el casamiento de Natalie Yoffe y le comenté a (el productor) Diego Sorondo, que siempre está generando cosas, que debería hacer una obra con periodistas deportivos como previa del Mundial. Me dijo "La hago y vos sos uno de ellos". Yo solo le daba la idea pero ya me metió para adentro. Invitó a Martín Kesman, Federico Paz, Sergio Gorzy, Alberto Sonsol y al actor Leo Pacella, que es un fenómeno. Todo se da en un hospital donde estamos cubriendo la noticia de un jugador importante de la Selección que se lesionó antes de un Mundial, algo que siempre pasa. Es una comedia con un libreto de Fernando Schmidt y nosotros hacemos de nosotros mismos. Le va a ir muy bien. La idea es pasarla bien y que la gente se divierta pero sin hacer el ridículo.

—¿Cómo te imaginás arriba del escenario?

—Sé que en la primera y segunda función no la voy a pasar bien, pero después me voy a soltar.

—¿Cómo estás viendo las manifestaciones feministas de los últimos meses, siendo que formás parte de un ámbito muchas veces catalogado de machista como el periodismo deportivo?

—Lo veo con respeto y con preocupación por las cosas que pasan. Tengo tres hijas mujeres y pienso en ellas. Lo que me da más temor es la violencia de género. No hay cosa que te pueda hacer sufrir más que una hija la pase mal. Sobre la desigualdad laboral y otras cosas que se ponen arriba de la mesa, cada uno tiene su visión. Siempre se dice que el ámbito del deporte es muy machista y que se le da poco lugar a la mujer, y desde algún lugar puede que sea así. Por más que hay mujeres trabajando en el periodismo deportivo, son pocas y siempre las mismas. A los medios les cuesta darles oportunidades a chicas nuevas. También hay ventajas porque al no haber tantas mujeres, si sos buena, tenés buena presencia y te destacás, es más fácil llegar. El hombre tiene una competencia más dura en el deporte porque somos muchos.

—¿Cómo ves episodios como el de Alberto Kesman, que fue repudiado por feministas por el saludo que publicó en el Día de la Mujer?

—Es increíble que cada uno tenga que pensar tanto cada cosa que dice y tener cuidado de ser auténtico. Hay mucha sensibilidad. Me da miedo y bronca. Yo tengo cuidado de las cosas que escribo porque a veces las redes son crueles. Uno publica una cosa y la gente lee otra porque tiene un preconcepto de uno. Eso es bravísimo porque contra el preconcepto no se puede ir.

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