NOTA DE TAPA

Fabiana Leis se prepara para recibir a Lacalle Pou: "Me parece súper buen mozo"

La secretaria de Presidencia habla de sus expectativas hacia el nuevo gobierno y denuncia una situación "complicada" con un funcionario cercano a José Mujica. "Había mucho baboseo", recuerda.

Fabiana Leis.
"Una amiga me mostró que mi novio estaba en Tinder y me separé", revela. Make up y prod. general: Verónica D’Andrea. Peinado: Meraki Hair Studio. Pestañas Verónica Ruy

-¿Cómo vivís los días previos a la asunción de Luis Lacalle Pou desde tu lugar como secretaria de Presidencia?

-Muy bien, con muchas expectativas. Son días de cambios, sobre todo para los cargos de confianza. Tengo mucha inquietud de conocer a mi nuevo jefe, que es un encargado de confianza de Luis.

-¿Qué concepto tenés de Lacalle Pou?

-La gente joven trae cambios y aporta cosas nuevas. Yo espero que él pueda solucionar la situación de la seguridad y la crisis en la educación. Me parece una persona sumamente capaz. Lo estamos esperando y ojalá haga lindos cambios para el país. Me gustaría conocerlo.

-¿Te parece un hombre atractivo?

-Sí, es súper buen mozo. Pero es un hombre casado. Su mujer es delicada, fina y hermosa. Es más bella en persona que en las fotos.

Fabiana Leis
"Tabaré (Vázquez) nos felicitó y agradeció uno por uno. Mujica, en cambio, no saludó a nadie cuando se fue. Eso fue una ordinariez de su parte", expresa. 

-En la última semana publicaste una foto junto a Tabaré Vázquez, ¿cómo fue ese encuentro?

-Un día nos dijeron que bajáramos a la recepción que iba a venir el presidente a despedirse. Fue una sorpresa. Nos saludó uno por uno y nos felicitó por nuestro trabajo durante los cinco años del mandato. Como funcionaria quedé muy feliz de que el presidente venga a agradecernos en persona. Cuando se fue Mujica no saludó a nadie. Eso fue una ordinariez de su parte. Tabaré, en cambio, es un señor con todas las letras.

-Vos tenías buena relación con María Auxiliadora Delgado, ¿cómo te impactó su fallecimiento?


-Ese día que vino Tabaré a saludarnos nos emocionó a todos porque la mencionó. Yo me puse a llorar. Para los funcionarios de Presidencia, María Auxiliadora no era la primera dama, sino una compañera más. Era una persona hermosa. Siempre se acordaba de nosotros, nos agasajaba y nos traía alfajores o donas caseras. Yo la veía siempre porque tenía su oficina en el mismo piso que yo. Nunca me había pasado de recibir un trato tan sincero de una primera dama. Su fallecimiento fue muy triste porque no lo esperábamos.

-¿Cómo recordás la explosión mediática que tuviste en 2014, cuando fuiste portada de medios del mundo que te presentaban como secretaria de Mujica?

-Fue de lo más lindo que me pasó. Yo estaba haciendo teatro con (Carlos) Perciavalle, y él le dijo a la revista Noticias de Argentina que yo era la secretaria vedette de Mujica. Así empezó todo y explotó. A veces me pongo a ver videos de los programas de Chile en los que estuve y no lo puedo creer.

-¿Por qué no pudiste retener ese nivel de exposición?


-Porque todo es pasajero en la vida. Son momentos. Yo creo que lo supe aprovechar bien. Precisaba comprarme el auto y con todo lo que hice en aquel momento me lo pude comprar. Además, se terminó el gancho era Mujica, y cuando salió que me querían sumariar me cortaron el chorro (risas).

-¿Qué pasó con aquella amenaza de sumario por presentarte como secretaria de Mujica?

-No me podían sumariar porque yo nunca dije que era secretaria de Mujica. Yo decía que era secretaria de Presidencia, y después los medios titulaban con Mujica porque era lo que vendía. Igualmente yo tenía un as bajo de la manga. Había un personaje que estaba bastante pesado, denso. Y con todas las mujeres que salen a hablar de acoso, yo podría haberlo hecho...

-¿Vos sufriste acoso trabajando en Presidencia?

-Era una situación complicada. Yo siempre fui muy clara con él, pero de su parte había mucho baboseo. Era una persona que ya tenía fama de mujeriego. Además, está casado. Cuando lo conocí, me miró de arriba a abajo, me dio su tarjeta y me dijo “llamame”. Me acuerdo de que venía a una oficina y me llamaba por interno. Yo le avisaba a mi encargado y él tenía que venir conmigo a la oficina porque se ponía muy denso. Era como una mosca que siempre andaba revoloteando.

-¿Era alguien con mayor jerarquía que vos?


-Sí, estaba en un cargo bastante alto y era una figura muy vinculada a José Mujica. Después desapareció. Cuando me amenazaron con hacerme el sumario, hablé con esa persona. Le dije “esto es bien claro: si se meten conmigo van a salir a relucir algunas cosas y se va a complicar la movida”. Me la jugué.

-¿Lo amenazaste?


-No sé, solo le dejé las cosas claras. Le dije que yo iba para adelante y no me importaba nada. Después bajaron el tema del sumario y él no me volvió a escribir.

-¿Cómo siguió tu vínculo con los medios uruguayos tras tu repercusión internacional?

-En Uruguay es terrible. Los canales siempre ponen a las mismas figuras. Les pagan un sueldo y los ponen en todos los programas. Aburre y se hace muy difícil ingresar a un canal. Yo estoy haciendo el segmento Conociendo mujeres reales en el programa Con Verónica, pero porque Verónica D’Andrea es mi amiga y es una comunicadora generosa.

-¿Hay otras que no lo son?


-Sí, hay otras que son celosas y no quieren dar entrada en sus programas. A mí me pasó de compartir la conducción de la alfombra roja de los Premios Iris con una conductora que no me dejaba hablar. Fue María Gomensoro. Me dio bronca porque es una persona que tiene años en esto. Ni siquiera pude decir el chivo del vestido que tenía puesto. Me molestó mucho esa actitud y después nunca más fui a Consentidas las veces que me invitaron.

-Has dicho que tenías como asignatura pendiente convertirte en madre, ¿cumplir ese sueño es una prioridad el día de hoy?

-A esta altura de mi vida no sé si lo voy a poder cumplir. Me preguntan por qué no tengo un hijo sola, pero a mí no me interesa eso. Yo quiero tener un hijo en un contexto familiar.

-Hace pocos meses te separaste de Rodrigo, tu reciente pareja. ¿Por qué no funcionó?

-Los hombres están bastante bandidos. Vi unos mensajitos y ese tipo de bobadas. Por ejemplo, un día una amiga me mandó una captura para mostrarme que él estaba en Tinder. Se lo hizo mientras estábamos juntos. Lo llamé y le dije de todo. Esas aplicaciones me parecen patéticas. Y su actitud me dio la pauta de que la pareja estaba fallando. Yo ya padecí ese tipo de faltas de respeto, y no están buenas...

-¿Cómo llevás la soltería?


-A mí me gusta estar en pareja, pero ahora estoy disfrutando estar sola. Hago lo que se me canta, como dejar el perro arriba de la cama.

-¿Tu mascota era motivo de discusión en la pareja?


-Sí, al principio era fantástico pero después no quería al perro en la cama.

-¿Tenés tatuado a tu perro en la muñeca derecha?


-La verdad es que me tenía que borrar el tatuaje de Gustavo, otra expareja. ¿Qué mejor que hacerme algo nuevo que sí tiene un significado que va a ser para toda la vida? Me hice a Cristóbal, mi primer perro. Lo amo.

-Trabajás con Verónica D’Andrea, hermana de tu exnovio Gustavo, ¿cómo es esa relación?

-Yo siempre me llevé mejor con Verónica que con él (risas). Somos mejores amigas. Mi separación con su hermano no afectó en nada mi vínculo con ella. Con mis suegros de ese momento sí me dejé de ver. Aparte después tuve otro novio y no quería que me vieran en Facebook, así que los eliminé. Pero con Vero siempre tuvimos como una complicidad de hermanas.

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