TESTIMONIOS

Enviados coperos

La mayoría de los comunicadores uruguayos en Brasil coinciden en que se vive poco clima de Copa América. Los partidos se juegan con estadios casi vacíos y en las calles nadie está palpitando con las instancias del Torneo, algo llamativo para un país tan futbolero como el norteño. 

Karina Vignola cubre la Copa América para VTV.
Karina Vignola cubre la Copa América para VTV

Federico Buysan. 

“Desde lo futbolístico, lo más llamativo es la ausencia de público en los estadios. Uno piensa que al llegar a un país futbolero como Brasil, se iba a encontrar con estadios repletos y en el primer partido de Uruguay hubo 13.000 entradas vendidas. En Porto Alegre fue distinto con los uruguayos. Lo otro que me sucede cada vez que salgo del país es darme cuenta de lo barato que es comer y moverse y lo caro que está Uruguay”.

Eduardo Rivas.

“En Belo Horizonte había nulo ambiente de Copa. Se vio reflejado en las tribunas. Era un estadio enorme que parecía aún más grande con las tribunas vacías. Me parece que es un tema a resolver y que se está yendo de las manos. Hay mucha inversión en el espectáculo del fútbol y la faceta televisiva, pero la gente no está yendo a las tribunas. Lo otro grave es la, para mí, incorrecta utilización del VAR, de forma desproporcionada. Los jueces parecen títeres de una cámara de video”.

Roberto Moar.

“Salvo cuando jugó Brasil, se dio muy poco clima en las ciudades que he visitado. No se nota una efervescencia por el torneo. Llegamos a los estadios con absoluta tranquilidad, lo que contrasta con otros grandes eventos donde el despliegue es enorme y no se puede acceder con facilidad a los estadios. También me llama la atención el clima de disfrute que se vive la selección. Rara vez los vi tan distendidos y unidos, lo que nos da más confianza”.

Karina Vignola.

“Me extraña el poco clima de Copa que hay en Brasil . No hay nada en la calle distintivo, muchos brasileños nos decían ¿ya arrancó la Copa? El día que jugó Brasil en su debut las calles de Belo Horizonte estaban como un día más. Los estadios vacíos. En el primer partido de Uruguay había 13.000 personas y tiene capacidad para 60.000. Los pocos Uruguayos que había en el estadio hicieron el show la fiesta y luego los jugadores la terminaron de romper”.

Damián Herrera.

“Los estadios son impactantes, aunque no hay mucho clima por el momento. El partido Uruguay - Ecuador fue el que menos entradas vendió. A medida que avance el torneo, supongo que irá cambiando el panorama. En lo cotidiano, es muy grato venir a Brasil, con la alegría y la amabilidad de la gente. Estoy disfrutando mucho y más por cómo le está yendo a Uruguay. Esperemos seguir así y que se corone el trabajo de este tiempo”.

Martín Charquero.

“Lo que más me llamó la atención es la frialdad de los brasileños hacia la Copa. La inmensidad de Brasil hace que la Copa parezca no importarle al ciudadano común. Es un país tan fanático de fútbol que yo esperaba otro efecto. No voy a decir igual que en el Mundial 2014, pero parecido. En Río de Janeiro, lo único referido a la Copa es ir a Maracaná, que no es un paseo muy turístico. En el resto de la ciudad, no hay banderas ni carteles. Supongo que el día de la final va a explotar, pero por ahora nada”.

Javier Máximo Goñi. 

“Quienes integran el fútbol (árbitros incluidos) no reaccionan ante la implementación del Var a las apuradas en la Copa América. Me lo adelantó Javier Castrili en Moscú de que los jueces terminarán siendo “títeres robotizados” del Var. Se está verificando. No se concentran y están nerviosos. Se apoyan en lo que les ordenen. La vida es a tiempo real. El fútbol también. Este nuevo deporte va en contramano. Nadie reacciona acá en Brasil”.

Sergio Gorzy.

“Después de haber ido a todas las Copas del Mundo desde 1978 y casi todas las Copas América, es la primera vez que se toma a Uruguay como favorito. Incluso antes del debut 4 - 0 frente a Ecuador. Eso me sorprende: que la prensa y el público toma a Uruguay como favorito. Incluso aquellos que no confían y piensan que a Uruguay le puede ir mal, lo hacen desde ese favoritismo. Dicen que puede “decepcionar”; es decir que creen que está más. De todos modos, la gran mayoría lo da como favorito”. Los precios son parecidos a los de Uruguay, pero se da el problema de las tarifas de hoteles que cuando juega Uruguay aumentan por la demanda. También alquilar vehículo resulta caro".

Rafa Cotelo.

"Lo más llamativo es la poca atención que despierta en los brasileños la Copa. Algunos ni están enterados. Por las calles no se ve una bandera, un afiche, una mascota. La televisión tampoco parece prestarle mucha atención. El campeonato local se estuvo jugando hasta el día anterior. En un país tan futbolero, me llamó mucho la atención eso. Por otro lado, es sorprendente lo dividida y enojada que está esta sociedad consigo misma. Está claramente partida en dos por la posición hacia (Jair) Bolsonaro y su gobierno. En cuanto a los precios, al igual que en Montevideo, hay lugares más caros y otros más económicos. En los buffets se come bien y a precio. En cuanto a la seguridad, hay mucha presencia policial y militar, lo que a mí personalmente me genera miedo. Están con una actitud muy violenta”.

Alejandro “Lali” Sonsol

Muchos brasileños no tienen ni idea de cuándo hay partido o quién juega. No le dan corte a la Copa América. Me pasó mucho de preguntarle a choferes de Uber o de taxi y no saben. Por otro lado, es curioso cómo ha sido recibido Uruguay en las ciudades en las que estuvo. Cada vez que hay un entrenamiento o algo, es recibido por chiquilines brasileños en la puerta del hotel para sacarse fotos o autógrafos. También nos recibe con mucho cariño la gente cuando por la calle o en restaurantes nos preguntan de dónde somos y decimos “Uruguay”. Se ve que el brasileño, en general, al uruguayo lo quiere. Los precios están bien, un poco más barato que en Uruguay. La seguridad están muy bien, aunque nos han recomendado no caminar solos de noche”.

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