GERARDO ROMANO

"Envejecer es un golpe al ego"

El actor argentino vuelve al Auditorio Nelly Goitiño el 17,18, 19 y 20 de mayo para presentar su monólogo Un judío común y corriente. Habló del "fracaso rotundo" del gobierno de Macri, del aborto, del feminismo, de la marihuana y hasta del Mundial.  Defendió a Cristina Kirchner y a Juan Darthés. 

Foto: Francisco Flores.
Contó que la verborragia lo ha hecho perder "público, cariño y trabajo". Foto: F. Flores.

—Empezaste clases de teatro a los 30, ¿recordás haber usado la actuación antes con otros fines?

—Todas las personas actúan en la vida para provocar cosas que convengan a sus intereses. Comer un sándwich, conseguir un papel, que me aumenten el sueldo, tener sexo: todo es una actuación. Y no lo digo yo, lo dice Marlon Brando que algo entendía de esto.

—El suceso de la obra Posdata, tu gato ha muerto te abrió las puertas de la TV, ¿te hicieron sentir menos prestigioso por ser galán de telenovelas?

—Ser galán de telenovelas desprestigia un poco, y la televisión también. Es mucho mejor ser protagonista, galán o no, de una película donde el cuidado y la calidad son superlativas.

—Incluso fuiste tapa de Playboy en 1993, ¿todavía te sentís un sex symbol?

—Lo hice por plata. Es medio ridículo decir a esta altura del partido que me siento un sex symbol, pero tengo vida sexual, no estoy caduco.

—¿Fue un golpe al ego que te dejaran de convocar para ser galán?

—Envejecer es un golpe al ego. La autoestima se siente denegada y uno empieza a aislarse naturalmente para no sufrir embates. Los gays tienen menos dificultades para envejecer porque están más acostumbrados a ser excluidos.

—¿Te aislaste vos también?

—Y… no voy a escapar a las reglas generales del envejecimiento.

—Integrás el elenco de El Marginal y con 41 años de carrera dijiste que ese rol es lo más perfecto que hiciste, ¿por qué?

—Porque la productora Underground que encabeza Sebastián Ortega tiene mucha capacidad, discernimiento, seriedad, responsabilidad, y salta pulcritud en la manera de trabajar. El autor y director Adrián Caetano es muy solvente y entendido.

—La serie se llevó el Martín Fierro de Oro en 2017, ¿te importan los premios?

—Vienen bien los premios, pero no es que se me va la vida en ellos. Cuando me gané el Martín Fierro a Mejor Actor (Zona de Riesgo, 1992) llegué a casa, había un borracho y drogado en la puerta, me lo pidió y se lo regalé esa misma noche.

—¿Qué lugar ocupa el monólogo Un judío común y corriente en tu carrera y por qué lo seguís haciendo?

—El más alto lugar. Está arriba de la montaña porque es el trabajo más difícil, comprometido y exigente que he hecho. Logré llegar a él después de 40 años de carrera donde recorrí lugares que me permiten estar ahora psíquica y físicamente en un escenario solo frente a 500 personas sin cagarme encima.

—La verborragia es una de tus principales características, ¿la considerás una cualidad?

—En el debe y el haber me termina resultado una cualidad. Prefiero conservarla y perder todo lo otro.

—¿Qué te ha hecho perder?

—De todo: público, cariño y trabajo.

—Contaste que un tipo te gritó bobo en la puerta de un banco y que si hubieras tenido unos años menos te hubieras peleado, ¿eras de agarrarte a piñas fácil?

—Sí, era. Es verdad. Frente a un Banco de Galicia pasó un tipo y me dijo, "bobo" "¿Cómo?", le retruqué. "Bobo", insistió "¿Qué?" "Bobo" "¿A mí me dice?" "Sí". "Bueno, es tu pensamiento", le dije y seguí caminando. Lo podría haber golpeado a pesar de mi vejez, pero no le pego a nadie hace décadas y voy a seguir no haciéndolo porque es uno de los aprendizajes de la vida. Cuando veo un tipo canoso peleándose físicamente siento mucha vergüenza del ser humano.

—No te cae bien Luis Brandoni, ¿hay mucha gente que no simpatice en el medio?

—Por ahí no me simpatiza Alfredo Casero porque me parece muy agresivo y confuso.

—Del gobierno de Mauricio Macri solo rescataste las ciclo vías y la poda de árboles, ¿no ha hecho nada más?

—El resto son todos fracasos rotundos, como la lucha contra la inflación, la devaluación, el tarifazo, la desocupación, la falta de asistencia y de apoyo a la cultura. Y la profundización de la grieta. Son todos errores.

—Se destaparon muchos casos de corrupción en el gobierno anterior, ¿crees que el kirchnerismo aún sigue vivo?

—Se destaparon casos de corrupción en el gobierno en gran medida. El ministro de Trabajo (Jorge Triaca) tiene en negro a su empleada, le dice conch... y queda grabado. No renuncia, ni el presidente le pide la renuncia. El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, tiene su plata en el exterior y dice que no la trae porque no confía todavía en Argentina y el gobierno hace dos años que está. El presidente Macri y sus ministros tienen sociedades off shore.

—¿Volverías a votar a Cristina Kirchner?

—Sí.

—Muchos famosos han salido a hacer campaña a favor de la despenalización del aborto, e incluso Moria Casán contó que se practicó dos en su juventud, ¿estás a favor de la ley?

—Por supuesto. Respeto a la mujer y no puede ser que las religiones que son ejercidas patriarcal y machistamente por hombres que no pueden embarazarse decidan lo que las mujeres tienen que hacer con su cuerpo y hagan la entelequia del asesinato de una persona, cuando no es una persona, sino un embrión, y está dentro del cuerpo de una mujer, que no es la madre sino la gestante. Cuando nazca será la madre y el chico estará protegido de un homicidio.

—Hace varios años te instalaste en Laguna del Sauce, ¿te salva la cabeza ese lugar?, ¿te protege?

—Sí, me protege. Estar en Argentina con el caos que se vive y lo agresivo que resulta el oficialismo para mí es un padecimiento. Estar en Uruguay es una ficción.

—Y te permite estar en contacto con la naturaleza…

—Uh, me encanta. Muchas horas de mi vida las paso regando. Y planto.

—¿Marihuana también?

—No la planté yo pero tuve unos albañiles trabajando y uno me mandó un whatsapp después de que terminó que decía, "te dejé una plantita en tal lugar". Fui a buscarla y ahí estaba.

—¿La probaste?

—No la probé, la regué pero no porque fuera una droga, sino porque es un ser vivo y necesita agua.

—¿Te interesa la política uruguaya?

—Claro que me interesa. Tengo una hija uruguaya, casa en Uruguay, muchos amigos, parientes, examantes y vengo a hacer teatro acá.

—¿Cómo ves a Uruguay hoy?

—Bien, prolijo, como siempre. Con mejor calidad de vida y convivencia que en Argentina por mucho.

—¿A quién le ves pasta para presidente en Uruguay?

—De la gente nueva, no sé. A mí Tabaré Vázquez no me volvió loco pero hubo cosas que me gustaron. Me parece una persona seria, responsable y honesta.

—¿Y Raúl Sendic?

—Parecía que era alguien querido pero no sé el grado de imputabilidad que tiene. En los países periféricos hay mucha acusación de corrupción agitada por las corporaciones neoliberales que van socavando a los gobiernos con actitud populista: le pegan a Correa, a Cristina, a Lugo, a Lula.

—¿Y crees que Sendic entra dentro de esa misma bolsa?

—Es que las acusaciones de corrupción vienen desde la creación de nuestras patrias y eran el elemento utilizado por el establishment para sacarse de encima a gobernantes progresistas que afectaban sus intereses.

—Desde que nació tu hija Rita cambió tu mirada hacia la mujer, ¿te volviste menos machista?

—Obvio, o por lo menos estoy más atento al machismo residual que uno tiene impregnado por años y años de sociedades que eran mucho más machistas hace muy poco. Bueno, hasta hace muy poco la sociedad era muy una mierda. La homosexualidad fue delito en Inglaterra hasta el año 1950. Ayer. El voto femenino en Argentina está desde 1943; el divorcio lo aprobamos treinta años después que ustedes. La despenalización del aborto todavía está en discusión.

—¿Qué opinás de los movimientos feministas y sus reclamos?

—Me parece que es la revolución social mundial histórica más importante que puede haber, incluso superior a la revolución proletaria. Y puede ser mucho más contundente porque no son proletarios del mundo unidos segmentando la sociedad, sino que es la mitad de los vientres de la vida plantándose frente a los hombres ¿Quieren que sigamos con esta historia?, ¿quieren seguir teniendo sexo?, ¿procreando? Pónganse las pilas.

—¿Estás de acuerdo en que exista una ley de acoso callejero?

—Sí, es injusto que porque un hombre es más fuerte que una mujer pueda decirle, "qué haces, te chupo toda", si ella no tiene ganas de escucharlo.

—Fuiste compañero de Juan Darthés en Dulce Amor, ¿crees que se ensañaron con él?

—Creo que fue muy injusto cómo lo incendiaron mediáticamente. Es un buen tipo. Debe de haber vivido un calvario.

—Por último, si se llegaran a enfrentar Argentina y Uruguay en el Mundial de Rusia, ¿por quién hincharías?

—Hincho por Argentina pero si pasara esa hipótesis estaría muy atento al corazón de mi hija. Si el corazón de mi hija estuviera con Uruguay, el mío también lo estaría.

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