AGENTE ENCUBIERTO

Lo que nos dejó la Copa

El agente quedó conmovido con la pronta eliminación de Uruguay de la Copa América. Varios colegas amigos se perdieron la oportunidad de conocer un poco más Estados Unidos. Otra vez será... Si bien la decepción fue grande para muchos, para otros fue un alivio que terminara rápido para Uruguay.

El agente quedó conmovido con la pronta eliminación de Uruguay de la Copa América. Varios colegas amigos se perdieron la oportunidad de conocer un poco más Estados Unidos. Otra vez será... Si bien la decepción fue grande para muchos, para otros fue un alivio que terminara rápido para Uruguay.

Es que, en el país donde se descuenta que la tecnología y medios juegan a favor, a veces ocurre lo contrario. En casa de herrero cuchillo de palo. Por lo pronto, un periodista que se alojó en el mismo lugar que la Selección, volaba de la calentura el domingo al constatar que el cableoperador contratado por ese hotel no transmitía los partidos de la Copa América. Para peor, justo esa noche ocurrió el escándalo protagonizado por el juez uruguayo, que sancionó un gol con la mano de un futbolista peruano, que derivó en la eliminación de Brasil. Obvio que después vio las crónicas en medios digitales, pero se perdió toda la novela en el campo de juego. "Cómo puede ser que en el hotel donde está la Selección y todos sacan pecho de la organización no se vean los partidos del torneo que juega", bramó el experiente comunicador. Y con razón.

Otro que estuvo en EE.UU. con la celeste a full fue Martín Kesman. El heredero del Mariscal estuvo on fire los últimos días, con polémicas hasta con Luis Suárez que se quejó de sus críticas.

Sin embargo, poco se supo de un cruce caliente del hermano de Nani en radio con el periodista argentino, Ari Paluch, que lo llamó para hablar sobre la eliminación ante Venezuela. La charla transcurrió en buenos términos, hasta que el heredero de Alberto empezó a justificar cada una de las últimas frustraciones que vivió la Selección en los torneos más importantes. El tono de la charla alcanzó su punto más álgido cuando abordaron el tema Suárez, y Kesman empezó a defender cada uno de sus actos. Puñetazo al acrílico del banco de suplentes, incluido.

Harto de tanta excusa, Paluch, terminó abruptamente la nota y luego manifestó su sorpresa por la visión de Martín que, vale aclarar, siempre se confesó un fanático de la selección. Para el final, una perla: ¿quién es la diosa local que pide 800 dólares a cambio de una noche de placer?

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