EMMA STONE

5 cosas que no sabías de...

Emma Stone es la reina de las listas. Fue la mejor de las actrices emergentes, es la más destacada de las menores de 30 y la que consigue una mejor taquilla. Tiene apenas 28 años pero ya conquistó al público con su simpatía y espontaneidad.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Emma Stone

1. CRECIÓ EN UN PUEBLO ABURRIDO

Dejó Arizona pero ahí quedaron sus mejores recuerdos

Emily Jean Stone (conocida como Emma) nació hace 28 años en Scottsdale, un pueblo de Arizona, en Estados Unidos. Dijo alguna vez que es un lugar tan aburrido que ir al río o ver películas era lo único divertido que se podía hacer. Hasta los 12 años se educó en su casa. Cuando comenzó a ir al liceo se topó con los talleres de actuación. Le gustó tanto que participó en 16 obras a lo largo de tres años. De esa época guarda su mejor recuerdo: esperar que llegue la lluvia junto a su padre, sentados en el porche de su casa comiendo maní caliente. Esta, es la imagen más pura que tiene del amor "antes de que el amor se convirtiera en algo complicado". A pesar de esa calma, sufría ataques de pánico que la inmovilizaban.

2. ACTUAR LE CURÓ EL PÁNICO

Necesitó años de terapia. Actuar la ayudó a superar los ataques

Emma Stone no tiene miedo de hablar de sus debilidades. Sorprendió a sus colegas y admiradores cuando confesó en una nota los miedos que sufría de niña. De esos problemas psicológicos la rescataron la terapia y la actuación, por eso le gusta decir que lo que más quiere en la vida es hacer reír a los desconocidos que la van a ver al cine y al teatro. Obsesionada por tener una carrera como la de sus admiradas Carole Lombard, Paulette Godard, Lucille Ball o Diane Keaton, preparó una presentación en Power Point para convencer a sus padres de que se mudaran con ella a Los Ángeles para probar suerte. Su madre aceptó. Recién instalada y con 15 años concursó en un reality de talentos del canal de música VH1 en el que ocho actrices luchaban por quedarse con un personaje para la serie The New Partridge Family (2005), de la que finalmente solo se filmó el piloto.

Luego participó como actriz invitada en series como Medium, Malcolm in the middle y Lucky Louie. Y decidió cambiarse de nombre.

3. TUVO QUE CAMBIAR DE NOMBRE

En 10 años de carrera besó a casi todos los galanes

Cuando fue a inscribirse en el Sindicato de Actores el nombre Emily Stone ya estaba tomado. Entonces optó por usar un seudónimo: Riley. Con este nombre figuró en sus primeros créditos. Sin embargo, luego lo cambió por el apodo que le puso su madre: Emma. En 2007 cambió su color rubio natural por el pelirrojo, y consiguió el personaje de Jules en la exitosa comedia adolescente Superbad.

Según la prensa es una de las actrices qué más galanes besó en 10 años de carrera: Edward Norton, Joaquin Phoenix, Ryan Gosling, Colin Firth, entre varios. Aunque, su primer beso en la pantalla fue con Jonah Hill. En el rodaje de Spider-man conoció al amor de su vida: el actor Andrew Garfield, con el que lleva cinco años saliendo a pesar de haber terminado la relación en dos ocasiones. "Actuar con Emma es espontáneo. Presente. Terrorífico. Vital. La única manera en que debería ser el actuar con alguien", dijo él.

4. ES LA REINA DE MUCHAS LISTAS

Su nombre compite siempre

"Soy una persona tímida que, de repente, es invitada a un grupo de debate y no hay manera de hacerla callar", lanzó para describirse a sí misma. Desde que apareció en la pantalla Emma se convirtió en la reina de las listas. A lo largo de los años cada vez se acerca más a los primeros podios: como una de las mujeres más bellas, más sexys, con mejor sentido del humor al actuar, más taquilleras, mejor actriz sub 25, sub 30, sub 35, mejor actriz emergente...y el listado sigue. Aunque su fama parece intocable ha dicho que tiene miedo de caer de ese lugar. Por eso decidió debutar en Broadway con una versión de Cabaret. "Había sentido miedo del desafío por demasiado tiempo y ahora ya casi no está", aseguró.

5. SE MUESTRA MUY UNIDA A SU MADRE

Madre e hija comparten el mismo tatuaje

Emma Stone y su madre suelen compartir anécdotas con la prensa. Por ejemplo contaron que la ronquera que hace tan sexy la voz de la actriz es en realidad fruto de los cólicos que sufría cuando era bebé, ya que tanto llorar le habría lastimado las cuerdas vocales. Madre e hija son tan unidas entre ellas que comparten un tatuaje idéntico que llevan en el mismo sitio (muñeca derecha, lado inferior). Es una pata de pajarito negro, que hace referencia a la famosa canción de Los Beatles Blackbird, y que ellas se tatuaron en 2008 cuando la mayor fue diagnosticada con cáncer de mama. Desde ese momento, ambas son muy activas en actividades de lucha para prevenir esta enfermedad.

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