montalbano

El comisario siciliano más famoso

Desde 1999, el estreno de cada capítulo paraliza Italia. El Comisario Montalbano es muy peculiar, sabe resolver sus casos ajustándose a la ley, pero yendo más allá de ella si es necesario. También se caracteriza por ser un amante del buen comer y un lector voraz… y por tenerle miedo al dentista.

Comisario Montalbano
En América Latina, la serie se emite por Europa Europa.

El Comisario Montalbano apareció por primera vez en 1994, en la novela La forma del agua. Andrea Camilleri (93 años), su creador, cuenta que un año antes le surgió la necesidad de contar una historia basada en un hecho que había ocurrido un tiempo atrás. La posibilidad de narrarlo en clave de novela negra fue lo que más lo sedujo. Y sabido es que en novelas de este estilo, por lo general siempre hay un investigador que lleva el hilo del asunto.

Fue así que nació el Comisario Salvo Montalbano, un hombre en ese entonces de 45 años de edad. “Debía ser un hombre inteligente, fiel a su palabra, reacio a los heroísmos inútiles, culto, buen lector, que razonara con sosiego y que careciera de prejuicios. Un hombre al que se pudiera invitar tranquilamente a una cena familiar. Un hombre que cuando quería entender una cosa, la entendía, como escribí ya en el primer libro. Tenía pensados dos nombres: Cecè Collura y Salvo Montalbano, ambos muy comunes en Sicilia. Elegí ponerle Montalbano en agradecimiento a Manuel Vázquez Montalbán”, cuenta el padre de la criatura.

Vázquez Montalbán es el escritor español creador del detective Pepe Carvalho, otro investigador amante de la literatura y la gastronomía. Camilleri también explica que la elección del nombre de su personaje es además un homenaje al sur de Italia, donde los apellidos “Salvo” y “Montalbano” son muy comunes.

Montalbano vive en la localidad de Vigata, en la provincia de Montelusa, dos nombres inventados que en realidad corresponden a Porto Emédocle y la provincia de Agrigento respectivamente. Es un ávido lector de novelas policiales, siendo los suecos Maj Sjöwall y Per Wahlöö sus autores preferidos. Su otra gran pasión es la comida y siempre busca hacerse tiempo para disfrutar de algún típico plato siciliano. Entre ellos se encuentra una variante de la lasaña de berenjenas con una salsa de tomate y vino tinto, “la pasta ncasciata”.

En el terreno laboral es un profesional muy sagaz, respetuoso de la ley que no duda en saltear si el caso a resolver lo demanda, y muy poco ortodoxo en su proceder, lo cual le trae problemas con su superior, Luca Bonetti-Alderighi. Sus principales colaboradores son el subcomisario Domenico “Mimi” Augello, el inspector Giuseppe Fazio, el agente Galluzo, y el agente y telefonista Agatino Catarella. Las dificultades de lenguaje de este último complican bastante al Comisario. Además, están Ingrid Sjöstrom, su amigo Nicolo Zito y el Dr. Pasquano. Salvo no tiene computadora en su escritorio y se resiste al uso del celular.

En el terreno amoroso, mantiene una relación con altibajos con Livia Burlando, que vive en Génova, lo que explica que el vínculo sea algo complicado. De su pasado, apenas se sabe que quedó huérfano de madre siendo niño y que vivió con su padre en una Alemania que le negaba la entrada a algunos bares a “perros y sicilianos”.

¿La curiosidad? Montalbano no le teme a nada… salvo al dentista, visita que preferiría no tener nunca que realizar.

Con todas esas características, el personaje sedujo a los lectores de Camilleri, quien al año siguiente lo incluyó en la novela El perro de terracota. “Empecé a recibir decenas, centenares de cartas que me invitaban, más o menos perentoriamente, a seguir escribiendo sobre Salvo Montalbano”, cuenta el autor italiano, siciliano como su investigador.
De ahí en más, no pudo parar y ya lleva publicadas veinticinco novelas y seis compilaciones de cuentos con este personaje como protagonista. Desde principio de los 90, las novelas del Comisario ocupan el Top Ten de los más vendidos en Italia, con un promedio de ventas de 60 mil copias por aventura solo en ese país. La saga ha vendido más de diez millones de ejemplares en todo el mundo.

El salto a la TV.

Un personaje tan exitoso no iba pasar desapercibido para la televisión y fue así que en 1999 el Comisario Montalbano dio el salto a la pantalla chica. Con guiones supervisados por el propio Camilleri y la dirección de Alberto Sironi, la serie de la RAI ya va por du decimosegunda temporada, lo que se traduce en un total de veintidós capítulos que han llegado a más de veinte países. Por estos lares, se la puede ver en la señal Europa Europa (viernes y domingos, a las 11 y a las 20 horas).

“El comisario de la ficción fílmica refleja bastante fielmente al comisario de mis libros”, ha dicho Camilleri sobre un personaje que es interpretado por Luca Zingaretti (57 años), un actor que con el tiempo se hizo muy amigo del novelista. Por ejemplo, hace muy poco el escritor recitó de memoria en un teatro de la ciudad siciliana de Siracusa su texto Conversación con Tiresias, ya que está casi ciego. Sentado en primera fila estaba Zingaretti, quien para estar allí hizo un paréntesis en el rodaje de los dos nuevos capítulos de la próxima temporada de El Comisario Montalbano, a estrenarse en 2019. El actor, nacido en Roma, fue el mejor pagado de Italia en 2009, con un cachet de 300 mil euros por capítulo de esta serie.

Cada temporada se compone de entre dos y cuatro capítulos de dos horas cada uno. La estructura del relato es bastante clásica: hay un crimen que resolver del que van apareciendo pistas que Montalbano siempre logra interpretar antes que sus sufridos colaboradores y en el final el protagonista explica a alguien (los culpables, su prometida, sus colaboradores) lo que ha ocurrido. Todo eso acompañado de una destacada banda sonora compuesta por Franco Piersanti, colaborador habitual de Nanni Moretti y Gianni Amelio, entre otros.

El estreno de cada temporada de la serie paraliza Italia. Uno de sus episodios, El campo del alfarero, llegó a superar en 2001 a la emisión especial de Gran Hermano en la que se batía el récord mundial de encierro de un participante, 140 días.

Si bien es su máxima creación, Camilleri confiesa que no le gusta la forma de ser del Comisario. “No me es simpático. A lo más que llego es a soportarlo”, dice.

Repercusiones.

El éxito de El Comisario Montalbano dio nacimiento en 2013 a su precuela, El joven Montalbano (también emitida por Europa Europa), protagonizada por Michele Riondino (39 años). También fue éxito de audiencia en Italia, con dos temporadas (2013 y 2015) y un promedio de siete millones de espectadores por episodio, ganando su franja horaria.

Escrita por el propio Camilleri, con la colaboración de Francesco Bruni, se basa en algunos relatos que el escritor siciliano incluyó en su serie literaria. La acción transcurre en la Sicilia de los primeros años de la década del 90 y cuenta los inicios de Montalbano en su profesión, cómo llega a Vigata y cómo se vincula con sus futuros colaboradores. Desde esa época ya muestra sus dotes para resolver complicados misterios.

Por allí una derivación que podría considerarse lógica de una serie exitosa. Pero la cosa va mucho más allá del mundo cerrado de la ficción. Por ejemplo, en 2013 el cómic del ratón Mickey en Italia realizó una parodia del Comisario.

Y ni que hablar de lo que se desprende de los gustos y escenarios que frecuenta Salvo. En Ragusa se pueden contratar decenas de Tours de Montalbano, que incluyen las locaciones donde se graba la ficción además de los reductos gastronómicos que frecuenta el personaje. Por caso, El restaurante Enzo, donde suele almorzar, existe realmente en Punta Secca, una aldea de Santa Croce Camerina (Ragusa).

Y después están los libros de gastronomía que recopilan las recetas de los platos típicamente italianos que suele degustar el personaje. Este acostumbra reservarse un tiempo para almorzar y dar una caminata por el muelle, ritual que aprovecha para reflexionar sobre el caso de turno.

Final escrito.

En materia editorial, en junio de este año Camilleri publicó El método Catalanotti que, en apenas dos semanas, fue la novela más vendida en Italia. Al Comisario Montalbano le toca investigar la muerte de Carmelo Catalanotti, un director teatral aficionado y usurero que somete a los actores a un régimen tiránico para conseguir las escenas que sueña.
Camilleri ya anunció que la próxima novela de Montalbano se titulará Riccardino y que llegaría en 2019. Y, pensando en la despedida, el novelista contó que tiene escrito el caso final que deberá resolver Salvo, el cual está guardado en un cofre de seguridad de la editorial que suele publicar sus relatos, para salir a la luz una vez que él ya no esté, ya sea por muerte o por pérdida de lucidez.

“El final lo tengo ya escrito, hace casi doce años”, confesó el escritor en entrevista con la agencia Télam. “Pero es un final sin derramamiento de sangre. Tampoco se jubila: es lo máximo que puedo decir. Nació de un encuentro en París con Jean Claude Izzo, un escritor francés que murió muy joven, y Manuel Vázquez Montalbán... hablábamos de cómo terminaríamos nuestros personajes. Izzo habló de que lo iba a hacer herir gravemente, Manolo contó una historia complicadísima. Cuando me tocaba a mi justo sonó el teléfono, atendí y cuando volví ya estaban hablando de otra cosa. Pero por suerte, porque ellos dos murieron y yo quedé. Así que razonando sobre esto me vino a la cabeza una forma verdaderamente original de terminarlo. Cuando sienta que no puedo escribir más de Montalbano porque me enojé o llegué al límite de edad o al Alzheimer, ahí llamo al editor y le digo ‘publíquenlo, buenas noches’”.

En mayo de este año, en entrevista con el diario español El Mundo, el autor accedió a contar un poco más y reveló cómo arranca el libro despedida:
“Montalbano llega a la escena de un crimen. El muerto está en mitad de la calle, la zona ha sido cortada. Pero la gente se asoma a las ventanas y a los balcones para ver lo que está ocurriendo. Y cuando Montalbano llega al lugar del delito siente un coro de voces desde arriba:
-Ha llegado el Comisario Montalbano.
-¿Pero es el Montalbano de la televisión?
-No, es el Montalbano verdadero.
Así comienza la última novela de Montalbano, esa en la que muere. Y por eso digo que es una metanovela porque es un enfrentamiento entre el autor, el personaje literario de Montalbano y el Montalbano televisivo”.

Un desenlace, a primera vista, acorde a un trío que lleva muchos años de exitosa convivencia.

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