ENTREVISTA

Coco Sily quiere mudarse a Uruguay: "Argentina está muy difícil, no se aguanta más"

En los últimos meses, el cómico asistió a los Premios Iris de El País y Enjoy y presentó su show en Montevideo, Punta Ballena y Punta del Este. Sueña con mudarse a Uruguay y es pesimista sobre la situación argentina: "Es la peor situación: un gobierno que no avanza y una oposición que no reacciona".

Coco Sily.
Coco Sily.

Fernando "Coco" Sily suele viajar a Uruguay para encontrarse con amigos y presentar sus espectáculos. El domingo pasado, actuó en el Teatro Cantegril de Punta del Este para ofrecer La Nueva Supercátedra. El actor cuenta con un público fiel que lo sigue para escucharlo disparar contra las prácticas de “la modernidad” y defender el viejo estereotipo del macho argentino. Él advierte, sin embargo, que esta posición no lo aleja del discurso feminista. “Me veo afectado con esta revolución, en el mejor sentido”, destaca en diálogo con Sábado Show. Habla sobre Uruguay, el feminismo, el gobierno de Macri y su pelea con Alfredo Casero.

-Habías dicho que tenías la idea de mudarte a Uruguay, ¿sigue en pie?

-Sí, cada vez que viajo a Uruguay hago reuniones con gente de la industria en Montevideo y tiramos ideas a ver si en algún momento se da la posibilidad de instalarme en Uruguay, para lo que tendría que tener algún trabajo. Hay ideas dando vueltas, pero no son para ahora porque sigo haciendo radio y televisión en Argentina. Como proyecto a largo plazo, vendría feliz a vivir a Uruguay, en especial por su calidad de vida.

-¿Es solo por venir a Uruguay o también para escaparte de Argentina?

-Las dos cosas. Allá no se aguanta más, la Argentina está muy difícil. Si me preguntan si tengo ganas de salir un poco de eso, sí. Y tengo la suerte de que el lugar del mundo al que me gustaría ir no es ni Francia ni Estados Unidos, sino Uruguay que apenas está a un río de distancia. Tengo un vínculo muy fuerte con este país por mi infancia y por tener muchos amigos.

-¿Es más difícil ponerse a escribir nuevos shows para defender el estereotipo del “macho” en tiempos de feminismo?

-No. Yo caigo rápidamente en ese lugar desde que la revolución feminista cobró tanta trascendencia. Pero La Cátedra del Macho no tiene ningún contenido que afecte al discurso feminista. Yo hablo sobre costumbrismo, cosas que nos suceden a los hombres y cómo nos vamos quedando afuera por culpa de la modernidad. Como juego teatral, el enemigo siempre fue la modernidad, el metrosexual y esas cosas. Es un espectáculo que yo escribí hace nueve años, cuando la connotación de la palabra “macho” tenía otro sentido.

-¿Y qué te ha pasado en lo personal con la irrupción de este discurso?

-Yo me veo muy afectado con la revolución feminista, pero en el mejor sentido de las palabras. A mí me gusta mucho lo que está pasando. He sufrido una deconstrucción importante, esencialmente por mi hija de 25 años que es militante feminista y una pareja que tuve y también era militante. Yo me veo superdeconstruido, pero el espectáculo no. Es algo que me pasó a mí en lo personal, pero no al espectáculo porque no había nada para cambiarle. No había ningún contenido que pudiera sonar raro.
-¿En ningún momento sentiste que podías quedar asociado al estereotipo machista que condenan estos colectivos?

-No. Referentes feministas como Malena Pichot me han venido a ver y me dicen que yo “satirizo” a ese personaje, como que me río de ese estereotipo. El espectáculo no tiene un contenido ideológico. Y no bajo línea, mi única pretensión es que la gente se ría.

-¿Cómo te impactó la denuncia a Juan Darthés por violación, con quien compartiste elenco en 099 Central?

“Cuando me enteré de lo que pasó, me sorprendió sobremanera. Yo no tenía mucha relación con él en la tira, pero el trato siempre fue supercorrecto. Tomábamos café mientras esperábamos para grabar. Lo que pasó con él es gravísimo. Ya tiene una condena moral y social. En mi imaginario esa condena de no poder salir a la calle y de tener la mirada de sus hijos es peor que cualquier otra cosa. Él debe estar viviendo una situación infernal. También pienso en ella, y la situación que vivió debe haber sido un infierno.

-Se te ha visto en los últimos meses pelearte públicamente con tu colega Alfredo Casero, ¿los cruces responden solo a diferencias ideológicas o el enfrentamiento viene de alguna antigua pelea mano a mano?

-Mano a mano no porque no me dura un round. Lo que hay es un antagonismo ideológico clarísimo. La gente sabe que yo soy peronista, pienso en las causas populares y me gustan los proyectos reindustrializadores y distributivos. Él está conformado por una cosa muy de derecha y neoliberal, pero berreta porque no lo veo con contenido. La pelea empezó cuando él asoció un crimen con un país que yo adoro como Uruguay. Escribió: “No vayan a Uruguay porque sucedió tal cosa”. Me pareció una agresión sin sentido, y por eso le respondí. Y ahora le volví a contestar por unas declaraciones que hizo sobre Enrique Pinti. Le dijo “gordo bobo”, “culo chato” a uno de los tipos más buenos con los que trabajé.

-¿Antes de estos episodios no tenías nada en su contra?

-No, a mí me parece un tipo hipertalentoso. Sabe hacer humor y algo con lo musical que es muy admirable. Creo que lo desbordó el ego. Buscó un lugar de protagonismo que no tenía desde lo artístico y lo encontró de esta forma. Lo peor que le pasó fue darse cuenta de que no llega a ser Capusotto. Eso le debe doler.

-¿Te ha pasado, como contó Enrique Pinti, de tener que cambiar hábitos por la crisis económica actual?

-A mí no, pero miro mi entorno y veo que mis hijos no tienen futuro. Yo tengo una continuidad de trabajo y gasto mucho más que antes y gano menos que antes. Sin embargo, soy un privilegiado porque con lo que gano vivo en una realidad absolutamente cómoda. Pero yo no miro mi propio ombligo, miro para afuera y veo cada vez más desocupados y más personas revolviendo basura y durmiendo en la calle.

-¿Qué falló en el gobierno de Macri?

-Que hubo inoperancia y soberbia. No son personas de la política, entonces no tienen la cintura como para enderezar el barco antes de que caiga por el precipicio. Son tipos muy técnicos que creen en lo que están haciendo, aunque ya hayan pasado tres años y medio. Se está por terminar el mandato y los números de la situación argentina son terribles. Estamos muy cerca del 2001.

-¿Volverías a votar a Cristina Fernández, pese a haberte alejado públicamente del kirchnerismo hace un tiempo?

-No lo sé, pero no votaría al macrismo ni a nada que lo represente. Me gustaría que el peronismo tuviera una alternativa progresista que piense en los que menos tienen, y quisiera que la conformaran dirigentes nuevos. Cristina es un cuadro importantísimo, pero yo me distancié.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)