ENTREVISTA

Coco Sily se compró casa en el balneario nudista de Chihuahua y habló con Sábado Show

El comediante argentino que sueña con vivir en Montevideo y Buenos Aires ya se compró casa en un balneario nudista de Punta del Este.

Coco Sily.
Coco Sily, con casa en playa nudista y ganas de instalarse en Montevideo. Foto: Archivo

Coco Sily es uno de los comediantes argentinos más activos de la actualidad. Para el es una bendición tener tanto trabajo en medio de la crisis argentina. Radio, televisión y teatro no le son esquivos a Coco Sily que hace años viene a Uruguay a hacer temporada con su espectáculo La catedra del macho, que el mes próximo cumple una década de iniciado. Hace pocos días se enamoró de un terreno en la playa nudista de Chihuahua (Punta del Este) y decidió comprarlo para comenzar a crear el sueño de vivir en Uruguay y Argentina. Igual, Coco aclara que media hora antes de bajar a la playa piensa mandar “un enano que recorra la playa anunciando que en media hora baja el gordo, para que nadie se sienta mal”. Sobre su carrera, su infancia en Montevideo y su sueño de trabajar en Uruguay habló este conocido comediante con Sábado Show.

—¿Te venís a vivir a Uruguay?

—Hace mucho tiempo que tengo ganas de irme a vivir allá, ya lo he hecho público, y me encantaría, no en este momento porque tengo una cantidad de trabajo importante, pero es mi sueño.

Coco Sily. Foto: Leo Mainé
Coco Sily. Foto: Leo Mainé

—El primer paso es esta casa que te vas a construir en el balneario de Chihuahua.

—No sé si es el primer paso. Me compré la casa allá porque en el lugar donde la compré que es una rareza porque es una playa nudista, vayan rajando cuando me vean. Pero es una playa hermosa que lo tengo soñado. Y si me voy a vivir allá, es para irme a vivir a Montevideo.

—Tampoco irse a vivir a una playa nudista.

—No, allá ya le dije a los muchachos que si me pongo en bolas aviso por si quieren rajar. Claro, media hora antes mando un enano que recorra la playa avisando: miren que en media hora aparece el gordo desnudo, para que nadie se sienta mal.

—¿Te imaginabas tener casa en una playa nudista?

—Esencialmente no me imaginaba, pero me pasó que me enamoré del lugar, es una locura de hermoso. Y hablando en serio, no sé si me voy a poner en bolas. Me encantó el lugar, me pareció de una belleza geográfica enorme, y fue una oportunidad porque era una casa con vista al mar que es mi sueño y pude comprar. Ahora estamos empezando a imaginarnos una casita ahí, pero lo de Uruguay tiene que ver más con vivir en Montevideo y ver si se puede llegar a ir y volver, manteniendo cierto dinamismo entre Buenos Aires y Montevideo, ese sería mi sueño.

Coco Sily
Coco Sily, una figura recurrente en la temporada de Punta del Este. Foto: Difusión

—Tampoco es abandonar todo para venirte para acá.

—Claro, no es dejar Buenos Aires, es estar cada vez más tiempo allá por lo cual tengo que armar cierta estructura de laburo que cuesta. Estamos viviendo momentos difíciles, pero si lo llego a lograr, no lo dudo.

—Me imagino que Buenos Aires no ha de ser el mejor lugar para estar ahora, con la situación que están viviendo.

—Sí, está difícil, pero es una ciudad hermosa, yo lo amo y soy porteño de pura cepa, pero no es un buen momento para estar. Igual la casa no tiene que ver con esto, tiene que ver con mis raíces y mi infancia.

—Cuando eras chico venías mucho a Montevideo, ¿no?

—Sí, yo pasaba mucho tiempo en Montevideo, porque mi papá trabajaba la mitad del año en Buenos Aires y la otra mitad en Montevideo, y eso me hizo curtir Uruguay desde muy chiquito y tener muchas amistades. Entonces, no es que surge por esta crisis, viene por un deseo que llevo de toda la vida.

—Y sería una manera de materializar ese sueño que tu padre inició.

—Si claro. Y es otro Montevideo, porque es muy distinto al Montevideo que yo visitaba. El crecimiento que ha tenido Montevideo, es otra ciudad. Está tan linda y ha tenido un gran crecimiento para el lado de Carrasco. Cuando venía de chico esa zona eran las afueras de Montevideo y ahora toda esa zona está emparejado casi que hasta Atlántida. Me acuerdo que íbamos a Atlántida y volver a Montevideo era todo un viaje, y ahora es nada.

—¿Y cómo queda el teatro, la radio o televisión con esta intención de vivir en dos ciudades?

—Tengo la suerte que desde hace tres años que hago temporada allá y me va muy bien. Hago bastantes shows en Punta del Este, este año también hice varios shows en Montevideo, entonces va generando, estás sembrando la idea. No es la idea de hacerlo ya porque tengo un programa de radio que le va muy bien en Buenos Aires que cumple 10 años en una radio muy escuchada como es la Pop, tengo un programa de televisión como La peluquería de Don Mateo, no es que mañana me quiera ir a vivir a Montevideo, estoy construyendo un sueño y de a poco lo estoy alimentando.

—También es tener un plan de retiro.

—Un futuro en cuanto a calidad de vida, por suerte hace mucho que estoy trabajando. Lo que uno busca ahora es eso, los chicos son grandes y también aman Uruguay, ahora nos vamos a fines de diciembre y estamos hasta febrero, y ellos lo disfrutan como yo. Más allá del futuro económico, que tengo que conseguir algún laburo, ver de hacer giras por el interior de Uruguay, ver si sale algún programita de televisión o de radio, porque lo que estoy buscando es calidad de vida.

—Pero tenés varios trabajos al mismo tiempo.

—Me considero un tipo bendecido, porque tengo una cantidad de trabajo importante. Y en estos tiempos de crísis hacer radio, televisión y teatro con continuidad es una bendición. Entonces no puedo andar haciéndome el Brad Pitt y largar todo. Aparte amo Buenos Aires. Pero el sueño es tener un apartamentito en Montevideo, ir y venir.

—Y manteniendo el mismo tipo de humor.

—No tiene por qué cambiar, y es el mismo humor en Montevideo que en Buenos Aires. Lo vengo probando en distintos lados. Ahora en noviembre festejo los 10 años de la cátedra, así que todo está más que probado y reprobado en todos lados.

—Llevás 10 años haciendo La Cátedra del macho, ¿cómo se mantiene un espectáculo así en la cartelera porteña por tanto tiempo?

—Es raro, por eso digo que es una bendición. Fue maravilloso el proceso de hacer la Cátedra y cómo sigue funcionando. Y si me preguntás cómo fue, no tengo la más puta idea. Es la magia y solo hay que saber agradecer y que me haya pasado. Estuve hace poco en Paraguay y también funciona, y por eso me siento bendecido.

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