CURIOSIDADES

Cinco cosas que no sabías de Michael Bublé

El cantante canadiense de 41 años es el heredero de Frank Sinatra. Michael Bublé lanzó siete discos y ganó cuatro Grammys. El esposo de Luisana Lopilato hizo los primeros shows en clubes nocturnos y así superó la ansiedad social.

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Foto: Archivo El País

1. FRANK SINATRA ES SU ESTIGMA

Dicen que es el heredero pero Bublé no lo siente así

Las comparaciones son odiosas pero inevitables. Cada vez que le insinúan lo mucho que se parece a Frank Sinatra, el canadiense responde que no habrá otro igual. "Sé que nunca seré Sinatra. Yo solo quiero se Michael Bublé". En sus primeros álbumes hacía varios covers de este genio de la canción. Es más, grabó Call me irresponsible en el mismo estudio donde Sinatra registró ese hit y al ingresar se emocionó al grado de que demoró unos minutos en poder empezar a cantar.

Igual su crooner favorito no es Sinatra, sino Bobby Darin. Dice que nadie cantó las "baladas vaqueras" como él. "Tenía la sutileza de Bing Crosby y el timbre de Sinatra. No ha vuelto a haber nadie como él". Bublé sabe que algún día otros artistas "aguantarán la impertinencia" de que los comparen con él.

2. TEME NO VENDER ENTRADAS

Primero está la carrera y después las regalías por discos

Michael Bublé sigue una premisa: pone por delante construir una "trayectoria longeva y fructífera" y muestra profesionalismo en su trabajo. Después sí viene la venta de discos. Llegó a decir a sus fanáticos que no compren su último álbum, que primero lo escuchen, vean si es de su agrado y recién ahí corran a la disquería.

En julio de 2013 dio diez conciertos en un estadio londinense para veinte mil personas. Bublé no quería agendar tantas fechas porque tenía miedo de lograr venderlas. Su manager insistió en poner seis shows y los tickets se agotaron en tres minutos. "Me dijeron que si ponía a la venta veinte shows se vendían. No sé qué está pasando. Soy de la vieja escuela".

Su ídolo máximo es Elvis Presley y la razón por la cual lo adora es porque nunca daba bises. No volvía a salir al escenario y dejaba al público con ganas de más. "Implicaba mucho autocontrol porque el sentimiento natural es salir y dar todo lo que tienes. En este negocio sin nada de misterio hay mucho de error", reflexionó el canadiense.

3. INSEGURO, INFIEL Y MENTIROSO

Lo superó con años de terapia y cuando encontró el amor

El éxito no le daba felicidad. Las inseguridades le hacían sentir un gran odio interno. Reconoce que fue malo. Era celoso, inseguro e infiel. Mentía tan bien que el resto no identificaba cuándo decía la verdad. La primera vez que le rompieron el corazón supo que si no cambiaba terminaría solo. Un día se miró al espejo e hizo el clic: para que una mujer se enamorara de él primero tenía que quererse a sí mismo. Entonces arrancó terapia.

Conoció a la actriz argentina Luisana Lopilato y su vida cambió. Empezaron una relación vía mail, se casaron y formaron una familia. A ella le dedicó el disco To be loved y dijo que era su musa inspiradora. Antes de que naciera Noah, su primer hijo, contó que nunca había cambiado un pañal, pero cuando se enteró de que su mujer estaba embarazada la amó aún más. Hace unas semanas al pequeño de tres años le diagnosticaron cáncer de hígado y Bublé le dijo a un amigo que no volvería a cantar hasta que Noah esté recuperado y bien.

4. NO TOMA DECISIONES POR DINERO

Cree que el arte trasciende lo monetario

Bublé aceptó ser el rostro de Rolex porque la marca le transmitía "clase, compasión y elegancia". Cuando lanzó el perfume By Invitation se involucró en todo el proceso. Fue al laboratorio y probó sabores para crear el aroma. La primera en catar esta fragancia fue su madre. Llegó a su casa, se la dio, la probó y pasó el test.

"Para mí era mucho más que lanzar un perfume, era ser parte del movimiento artístico de crear inclusive la botella, el paquete". Se involucró de esa forma porque solo vende un producto si lo considera genial. "Si uno toma decisiones artísticas basadas en el dinero suceden cosas podridas".

5. CANTA POR ROMÁNTICO

Quería ser famoso para poder besar más

La música le apasiona desde los cinco años y no concebía la vida sin ella. Su abuelo Demetrio le inculcó el amor por el jazz y le enseñó a cantar tarantella. Pero con 14 años su motor para hacerse famoso no fue su gran vocación por el arte, sino que le entusiasmaba la idea de ser una celebridad para besar chicas.

"Era un romántico, quería estar enamorado. Nunca había besado a nadie y esas canciones me brindaban imágenes maravillosas", dijo. No en vano el hilo conductor de todas sus melodías es el amor. Desde esa temática expresa su sentir.

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