ENTREVISTA

Carlos Bardakian, el nuevo comentarista de Radio Oriental

Tras casi 20 años en la emisora, el periodista deportivo asumió como comentarista de Javier Máximo Goñi luego de la salida de Pablo Karslian. “Es un orgullo”, dice

Carlos Bardakian. Foto: Darwin Borrelli
Carlos Bardakian. Foto: Darwin Borrelli

-¿Cómo definirías tu estilo de comentarista? ¿Cuál es la función que crees debe cumplir el comentario en las transmisiones?

-Acompañar a Goñi implica ciertas características de salida al aire. Como distintivo, las transmisiones suelen ser potentes, con fuerza y dinámica. Por esa línea general vamos todos. Luego, desde lo conceptual, jamás en este tiempo Goñi ni nadie me ha marcado lineamientos en cuanto a la opinión. Podemos compartir o disentir en los conceptos. Mi comentario es con opinión porque hay que decir algo; no se puede ir por el camino del medio en este rubro. Manteniendo el respeto, cualquier opinión es válida. Espero jamás caer en la equivocación de hablar de la vida personal de un deportista. Nuestra materia de trabajo es el rendimiento en la cancha o las decisiones técnicas o dirigenciales, pero nunca invadir la privacidad.

-¿Qué tipo de partidos te gustan para comentar?

-Los partidos de la selección tienen el sentimiento puesto además. Comentar a la selección implica una exigencia doble en cuanto, más allá de la subjetividad de toda opinión, procuro que el color de la camiseta no eclipse el equilibrio periodístico. Más allá de eso, los partidos de la selección y los clásicos son los más lindos de comentar. Pero también hay otro tipo de partidos interesantes. En este tiempo me ha tocado ir a todas las canchas y me acuerdo de partidos memorables. Por ejemplo, cuando a Fénix le tocó jugar por la permanencia estaba lleno de gente en el Capurro y fue una jornada muy disfrutable para trabajar.

-Fuera de la actividad profesional, ¿eres de mirar fútbol todo el tiempo?

-Trato de equilibrar un poco y desconectarme del fútbol en mi casa. Pero tratándose de partidos importantes, miro sí.

-¿Practicaste fútbol a nivel profesional?

-Sí, fútbol de salón. Jugué en UGAB y como juvenil llegué a la selección uruguaya de fútbol de salón. Participé de un sudamericano juvenil que terminamos vicecampeones. La pasión por el fútbol está desde siempre. Se dice que el periodista primero intentó ser jugador de fútbol y luego se volcó al micrófono. En mi caso, el periodismo siempre me gustó. Incluso en el liceo hacíamos trabajos de investigación.

-¿Cuál tu visión de la situación política de la AUF?

-Creo tener identificado cuál es el problema de fondo. No soy ni pro ni anti Tenfield. Pero me parece que en este momento el fútbol uruguayo es rehén de una lucha de intereses y de poder. El único camino que se debiera transitar es el de la tolerancia y que las partes, Paco Casal y Diego Lugano, deberían tener la apertura de sentarse a negociar, como lo hacían en otros tiempos cuando hubo un vínculo hasta de amistad. Creo que ese el camino. Porque si esto sigue de esta manera, con esta guerra, el fútbol uruguayo se va a ir desangrando y cuando quieran sentarse a dialogar, puede ser muy tarde. Ningún camino radical es el correcto y las dos partes están muy radicalizadas. Espero que ese diálogo surja en algún momento, facilitado por algún tercero que pueda oficiar de mediador.

-¿Ves cercano ese escenario?

-Por ahora no. Pero ojalá se vislumbre una salida en el corto plazo. Cuando surgió la intervención a la AUF, para mí sin mayor fundamento jurídico, Andrés Scotti dijo que pensaba que un diálogo entre la partes era posible. Espero que sea así. No me imagino un fútbol uruguayo sin Tenfield, pero también entiendo que ha dado pasos en falso. Lugano está muy radicalizado y ha dado también pasos en falso. Debería aparecer alguien que pueda ser mediador. Es cierto que esa figura no se ve con claridad en este momento. Y por eso se dan los coletazos que vimos. Se suspendió un partido amistoso hace unos días. Ahora no se sabe cuándo empieza el campeonato o si se va a parar en la mitad. Se habla mucho pero en la acción y en la cordura seguimos fallando. Yo creo que los derechos de los jugadores se deben atender pero el camino de la intransigencia no me parece el correcto.

-¿Como comentarista te gusta el análisis de los fenómenos políticos en el deporte?

-Me gusta más la cancha y la pelota, pero un periodista debe abarcar todas las áreas. Mucho más en este país, donde la política tiene un papel preponderante. Muchos de los temas recientes los he seguido y muy de cerca.

-¿Cuál es tu visión del fenómeno de distancia que están poniendo los futbolistas respecto a los medios y que determina que cada vez den menos notas?

-Los tiempos cambiaron. Cuando yo hacía estudios centrales, seguía la información de los jugadores uruguayos en el exterior, y me acuerdo que cuando Suárez empezó a hacer goles en Holanda, lo contactaba habitualmente. Era llamarlo y ponerlo al aire. Conversábamos con él y no había tantas complicaciones como hay ahora. Obviamente que las figuras crecen y que además hay más medios, entonces la demanda de notas se incrementa. Lo entiendo, pero la otra parte debería considerar que escuchar la palabra del protagonista o verlo es parte de la cosa. El hincha valora eso. Me consta que los secretarios de prensa de los equipos grandes hacen un trabajo encomiable. Es muy complicado pactar notas en un panorama donde hay muchos programas, pero se debe mejorar. Tenemos que conseguir una mejor sintonía entre el periodista y los protagonistas, sobre todo los jugadores de fútbol. Tampoco una cosa que no le permita al futbolista disfrutar del tiempo libre, pero hoy hay una distancia grande.

-Hace 10 años al final de los partidos, la mayoría de los jugadores hablaba con las radios...

-Es verdad. De todos modos, la dinámica actual no sé si avalaría eso. Me pasa con los comentarios. No se puede hacer un comentario de 20 minutos. Tiene ser todo mucho más dinámico porque el oyente pide eso.

-Quizás por ese silencio de algunos protagonista, se da que los dirigentes tienen cada vez más espacios en los medios...

-Seguramente. No es por descarte, pero al haber tantos medios y la necesidad de escuchar testimonios, los periodistas acuden a los dirigentes. Me parece que en el fondo se conspira contra el producto. Porque se debe hablar más de fútbol; se discute poco de técnica y táctica de fútbol.

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