Música

Las canciones de Leandro Dansilio, un suburbano

Leandro Dansilio editó un gran disco que lleva su nombre. Aquí una charla con este cantautor inspirado en sus experiencias de habitante de la periferia.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Leandro Dansilio. Foto: Marcelo Bonjour

Leandro Dansilio tiene 27 años, creció en Sauce, y mientras realiza esta entrevista uno de los días más calurosos de diciembre y en pleno centro de Montevideo, le parece comprender que la música que hace tiene bastante que ver con su primera ciudad y con la adoptada: "es típico, es la condición del habitante suburbano, eso de estar viviendo medio adentro y medio afuera, de estar en una ciudad en la que no estás integrado del todo. Quise hacer una descripción de esas experiencias que me tocaron de la forma más honesta posible". Este intento tomó la forma de 12 hermosas canciones.

Hace seis meses la banda Bruno Stroszek anunciaba su disolución y Leandro Dansilio, guitarrista y uno de sus compositores, lanzaba un disco que lleva su nombre en la plataforma de difusión virtual Bandcamp. Es uno de los materiales mejor logrados e interesantes del 2014 pero la falta de atención mediática lo mantuvo en silencio, en una especie de periferia que parece estar vinculada al origen mismo de su música.

Dansilio creció en una ciudad a 30 km de Montevideo "con complejo de pueblo chico y con la particularidad de no estar lo suficientemente aislada de la capital entonces toda actividad que vos desarrolles la terminás desarrollando en Montevideo". En Sauce era uno de los pocos que sabía tocar guitarra y más o menos bien la batería; eso lo convirtió en un músico precoz. "En bandas y en vivo empecé a tocar a los 11 años y desde entonces siempre integré grupos musicales. Tocaba en pubs locales y de Montevideo, siempre con gente más grande porque todavía no se había dado la explosión de que todo el mundo podía tener una guitarra, no era tan accesible, y como yo era el único con batería si había gente queriendo hacer una banda no le quedaba otra que buscarme a mí".

Hijo de un médico aficionado a la música y seguidor de un hermano inquieto por estas novedades, recuerda que a los 8 años se fascinó por la movida grunge que llegó tarde a este país. "La primera colgadera enorme que nos agarramos fue con Nirvana, Sonic Youth y Smashing Pumpkins. Pasábamos todo el día tratando de copiarlos". En la adolescencia ese espacio lo ocupó un músico uruguayo con un estilo completamente distinto: Eduardo Darnauchans. "Nos juntábamos a escuchar su música todos los días por eso ahora a mí me pasa algo extraño, me marcó mucho y creo que si sale en lo que hago a esta altura es algo que yo ya no puedo manejar".

En el 2005 hubo un pequeño auge de bandas en Sauce y se formó Nene, "con la que llegamos a tocar varias veces en Montevideo, nos relacionamos con bandas de acá, grabamos y editamos un disco. Era la época de My Space, recién empezaba la movida del sello colectivo Esquizodelia y nos sentíamos emparentados con lo que se estaba gestando". Nunca pudo definir el tipo de música que hacían, "nos colgaba el noise y la psicodelia pero también escuchábamos mucho a Darnauchans y a Fernando Cabrera entonces el resultado era una especie de mezcla de balada uruguaya con ruido de fondo." Al mismo tiempo integró Los Dinámicos con gente aún mayor y que componía temas instrumentales influenciados por el rockabilly. Este proyecto grabó un primer EP que Dansilio se encuentra mezclando.

Instalado en Montevideo estudió Edición de Sonido y en la Escuela de Música hasta que la cambió por la carrera de Antropología. En 2011 junto a otros cuatro músicos integró Bruno Stroszek, una banda surgida en 2011 y que a comienzos de año editó el EP Vísperas, recibió elogios y luego se separó. En este tiempo fue que empezó a hacer sus canciones.

Cantar solo.

"Para mí es algo completamente nuevo, lo más disfrutable es que te permite tomar decisiones sin pensar en cómo lo va a interpretar el resto de tus compañeros de banda. Fui acumulando canciones, lo que pasa es que uno asume determinado rol dentro de una banda y yo nunca fui cantante, me costó verme así, tuve que meditarlo porque a mí nunca me gustó mi voz y no era algo que tenía arraigado. No me parecía que valiera la pena armar un proyecto con mis canciones hasta que vi que había encontrado una forma medio general de decir las cosas". Los temas fueron surgiendo de a poco. Algunas canciones tienen 5 años, otras se compusieron a punto de grabar el disco. "A medida que van apareciendo los temas los grabo con el celular, con un micrófono o con lo que sea y hago una maqueta de ese tema. Para este disco junté maquetas, pensé los arreglos, cómo iba a sonar el disco y lo grabé en pocos meses". Por necesidad y por elección Dansilio fue un hombre orquesta: ejecutó todos los instrumentos (guitarra acústica con cuerdas de nylon, guitarra eléctrica, teclados, alguna participación de percusión, melódica y charango), grabó y mezcló, tareas que siempre tuvo a cargo en las bandas que ocupó. "Traté de armar una atmósfera pero siempre minimalista, quería que los arreglos no fueran complejos", solo contó con la colaboración de dos voces para coros.

Sobre la forma de componer explica que "el origen suele ser un ritmo con dos o tres acordes de guitarra y eso me guía para ver a dónde va el tema, si será una balada o no, una cosa más o menos melancólica. Eso me sugiere una melodía y la melodía una temática para las letras, y entonces: a encontrar las palabras"

Las letras y la forma de cantarlas que varía en cada tema, a veces recurriendo a un juego de voces intercambiadas, otras arrastrando las sílabas o resaltando la forma de pronunciar una consonante, son las etapas más complejas. Las músicas, afirma, aparecen todo el tiempo.

Varias de estas canciones son baladas (especialmente la irónicamente poética El zapato del niño en la foto), otras se acercan más al folk, siempre en un plan acústico con ambientes hipnóticos y espectrales más o menos melancólicos aunque nunca tristes, y guiados por bellísimas armonías de guitarra. La primera referencia que surge es la del Darnauchans más trovador.

Las letras de Dansilio tienen la particularidad de tomar sentido con el amparo melódico y cuando termina la canción es difícil encontrar la forma acertada de describir su temática, quizás porque tienen que ver con ese microcosmo de experiencias de suburbano que menciona su autor, pensamientos surgidos en desplazamientos, personajes de pueblo, contradicciones emocionales de un habitante de dos tierras o, en sus palabras "porque hablan de mí participando en situaciones siempre de forma periférica".

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)