HABLA DE TODO

Cami Rajchman: "Siempre me gustó cantar y ahora estoy más preparada"

La flamante líder de Blonda habla sobre su vuelta a la música y arremete contra su excompañero Fer Vázquez. "El nombre Rombai es de mi familia y él lo registró sin avisarme", dispara.

Tomás Mandel, Cami Rajchman y Facundo Garello integran "Blonda". El primer tema "Actitud tuvo mucha repercusión en internet. En estos días se graba el segundo video: Re-llename a besos.
Tomás Mandel y Facundo Garello acompañan a Cami en Blonda. Fotos: Daniel Ayala. Make up: Jorge Cruz.

Y un día Cami Rajchman volvió a la música. Muy atrás quedó ese marzo de 2016, cuando se bajó de Rombai en la cresta de la ola por sentirse responsable de fallas en la banda y por la mala relación con los representantes. Ahora, se preparó profesionalmente para volver a cantar y se reconcilió con los managers de aquel entonces. Así nació Blonda, la nueva banda que lleva su liderazgo. Cami revela el proceso que dio vida a este proyecto y se refiere a las recientes declaraciones de su excompañero y amigo Fer Vázquez, que la tildó de "falsa".  

-Presentaste la nueva banda Blonda hace unos meses, ¿por qué decidiste volver a la música?

-Yo amo la televisión, pero me estaba faltando el contacto directo con la gente. Extrañaba la devolución del público en el momento, que es lo que tiene la música y es fantástico.

-¿Mejoraste sobre el escenario en comparación a tu desempeño en Rombai?

-Estoy más preparada. A mí siempre me había gustado cantar y había tomado clases, pero en Rombai se había llegado a una exigencia que yo no podía mantener. Cuando me fui, empecé a dedicarme más a la voz. Tengo más técnica. Si canto mejor o no queda a criterio de la gente, pero ahora ensayo seis horas en un día y no se me va la voz.

-¿Te preocupa volver a exponerte a las críticas?

-Ni siquiera estando en Rombai me preocupó eso. La exposición que tuvimos fue porque estábamos en un gran éxito. Estuvimos en boca de todos y la gente podía decir cualquier cosa. Pero nada de eso fue relevante para mí.

-¿Estás con ganas de avanzar en una carrera musical a largo plazo?

-Sí, Blonda está para eso. Es una apuesta. Yo amo la música y estoy dando todo. Tengo fuerza y equipo para rato con Blonda.

-¿Cómo te llevás con la responsabilidad de ser la cara principal de la banda?

-Estoy copada, me tocó ponerme la camiseta de líder. A veces me pongo nerviosa, y si se me escapa algo me muero. También me sobrecargo, pero es entendible porque recién estamos empezando y no quiero delegar nada.

-¿En qué momento surgió la oportunidad de dar vida a este nuevo grupo?

-En verano tuve una reunión con Catriel Sagardoy y Enrique Quinteros (exmanagers de Rombai), en la que me hicieron la propuesta. Yo ya tenía ganas de volver, pero no había una oferta tentadora. Llegó ese día.

-¿Qué fue lo que te tentó?

-El hecho de que fuera un equipo ganador. Nos había ido bien en la experiencia anterior, y ellos ya me conocían.

-Pero vos te fuiste de Rombai con una muy mala relación con ellos, ¿cómo reconstruyeron el vínculo?

-Durante la experiencia anterior no habíamos tenido buena relación, pero ellos se esforzaron por conocerme y yo por entender todo lo que había pasado. Hicimos “borrón y cuenta nueva”. Ahora todo funciona perfecto, al punto de que hoy estuvieron en casa. Somos buenos socios. Antes nuestra relación estaba contaminada porque éramos tres partes. Ahora solo somos dos.

-¿Estaba contaminada por Fer Vázquez?

-Mi relación con Fer estaba contaminada por ellos, y la de ellos conmigo estaba contaminada por él. Ellos no me fumaban, y por la relación que yo tenía con Fer, para mí era mucho más accesible hablar todas las cosas con él.

-Llegaste a pelearte y llorar detrás del escenario en la noche de tu despedida en el Luna Park...

-Lloré un montón. Sufrí mucho. Casi me fui del Luna Park poco antes del show. Ese día vinieron Quique y Catriel a comunicarme cosas que yo siempre pensé que eran de ellos, pero en realidad eran sobre un contrato que yo tenía con Fernando Vázquez. En el momento yo no podía entender que Fernando podía tener algo que ver en eso. Y encima los modos que tuvieron no fueron los mejores y el momento tampoco.

-¿Por qué se demoró el lanzamiento de Blonda desde la reunión en enero hasta la presentación en agosto?

-Es que fuimos avanzando sin compromiso, y viendo si nos llevábamos bien. Hubo muchas instancias para comprobar que realmente estaba todo perfecto. Hoy cuando miro a los ojos a Catriel y Quique no tengo recuerdos de otras cosas. Estamos formando un muy buen equipo.

Cami Rajchman
Blonda prepara el segundo tema, que llevará el título Re-llename a besos.
NUEVOS COMPAÑEROS

Los "blondos" de Cami

Tomás Mandel (28) y Facundo Garello (26) son los músicos argentinos que acompañan a Cami en Blonda. Ella misma los identificó en las redes, luego se reunieron en Montevideo y la química brotó al instante. Fue tan así, que suelen alojarse en el hogar de la cantante. “Yo llego y le como toda la heladera”, bromea Tomás. Destaca que su compañera “es muy buena gente”.

-¿Cómo eligieron a Tomás Mandel y Facundo Garello, los cantantes que te acompañan en Blonda?

-Aparecieron cuando los encontré en las redes. Yo elegí a un par de chicos, y algunos no entraron. A Tomás lo vi en Instagram porque hace años que sube videos cantando. Es muy querible. Y a Facu lo encontré porque llegué a un amigo de él, que es muy guapo. Yo no sabía si buscaba cantante o novio (risas). Le pregunté “vos cantás?”, y me dijo que no, pero que tenía un amigo que podía cuadrar en la banda. Ese era Facu, que cuando lo descubrimos fue como encontrar un tesoro. Él estaba enfermo y me mandaba videos en los que no podíamos identificar si cantaba bien o no, pero le metió tanta onda que me gustó. Yo le decía a Catriel “te juro que nos va a convencer”. Yo no los conocía a él ni a Tomás, pero vinieron y se quedaron unos días en casa. Probamos y se dio. Hubo muy buena onda.

-¿Pasó algo con alguno de ellos?

-Noo, ¡cómo podés pensar eso!

-¿Cómo estás viendo el género de la llamada cumbia cheta? Hay quienes dicen que tiende a desaparecer.

-Yo estoy a favor del trap y de los nuevos sonidos, pero a la gente en el boliche le gusta escuchar cumbia. Y no es que se está escuchando menos, sino que me parece que están haciendo menos shows. La situación del país y de Argentina hace que ya no se contraten tantas bandas. Se usa menos eso de llevar bandas a los boliches. Hubo una época en la que había fiestas que eran capaces de pagar aviones privados para que una banda llegue a tocar en más de un local durante la misma noche. Eso no pasa más. Y sinceramente, también pienso que tiene que ver con el asesinato a Márama-Rombai. Desde ese momento, las bandas se animan menos a sacar este tipo de canciones. Flaquean en pensar qué sacar porque no saben si pega un estilo u otro. Yo pienso que la banda que quiere hacer cumbia y no se anima porque piensa que se murió, ¡que la haga! No maten al género. De mi parte seguirá existiendo hasta el día que yo no la quiera cantar más, no hasta el día que me lo impongan.

-¿Con Blonda quisiste resurgir los sonidos de la primera camada de cumbia pop?

-Con (la canción) Actitud quise sonar un poco parecido a lo que sonaba en el 2016, pero no fue por parecerme a Rombai.

-Fer Vázquez te acusó de copiar la música de Rombai y el latiguillo “de fiesta”.

-Fernando Vázquez no se puede quejar de nada porque yo me porté como una reina con él. No me quedé con nada que no me perteneciera, no sé qué problema tiene conmigo. Además, el nombre Rombai lo inventé yo, y ni siquiera yo, porque es de mi tatarabuelo. Yo propuse ese nombre y hay diez millones de notas en las que se dice eso. Fernando ni siquiera sabe de dónde surgió el nombre porque nunca se aprendió el cuento. Si le preguntás cómo surgió el nombre Rombai, todavía no lo sabe contestar. Que me haya hecho la jugarreta de ir a registrar el nombre que me pertenecía a mí y seguir con la banda, es problema suyo.

-¿Él registró el nombre de la banda por su cuenta sin avisarte?

-Nunca me avisó. Me hizo una jugada sucia. Cuando me fui de la banda, tampoco me habló de pagarme el nombre ni nada. Supuestamente es de él porque decidió que se iba a llamar así... ¿Pero cómo se te ocurrió, boludo? ¡No sabe ni de dónde salió el nombre! El nombre es mi familia, y Fernando Vázquez no sabe ni de dónde viene.

-También dijo que sos falsa.

-Si hay algo que no soy es falsa. Él capaz que entendió que soy falluta porque cuando estaba en Rombai le decía las cosas que no me gustaban de Quique y Catriel, y ahora estoy trabajando con ellos. Si me lo dice por eso, lo recontra entiendo. Pero yo soy transparente, no considero que sea falsa.

-¿Estás dolida?

-No. Me hubiese gustado tener otra instancia para hablarlo. Yo a Fer lo quiero mucho. Viví cosas increíbles con él, y por más que con Blonda nos vaya bien, yo no cambio a un amigo por otro como quien cambia una figurita por otra. Yo no sustituyo. A Fer lo quiero y lo admiro un montón porque es muy talentoso. Y en cuanto a lo personal, lo defendí siempre. Cuando había gente que salía a hablar mal de él, yo le daba para adelante. Pero hay cosas que son indefendibles. Todo el mundo se fue de su lado. Cambia el equipo cada tres minutos. Entonces, ¿falsa yo? No.

-Después de que te criticó, ambos coincidieron en Desayunos Informales, donde vos trabajás. ¿Cómo fue ese encuentro?

-Yo había hablado con el equipo de Desayunos Informales para que se quedaran tranquilos de que iba a hacer mi trabajo y que lo que tuviera para hablar lo iba a hacer detrás de cámaras. Después del programa le pregunté cómo se había sentido, porque capaz que había pensado que yo lo iba a confrontar. Me respondió: “pff, súper”. Está sobrado. Él tendrá ese talento para hacer de cuenta de que nada pasó, pero yo no. Él fue una persona súper importante en mi vida.

-¿Qué pensás del nuevo Rombai?

-La canción está muy buena.

-¿Te sorprendió la demanda laboral que Agustín Casanova le inició a Fernando?

-Es un mambo en el que no me quiero meter. Ellos nunca fueron amigos, pero eran buenos compañeros. Me da lástima que las cosas terminen así.

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