MIRADAS

Barbie Vélez decía "no" y era "sí"

En el laberinto de espejos, todos los rostros parecen reales… pero ninguno lo es y al mismo tiempo todos lo son. Las máscaras, los disfraces y la cosmética mediática forman parte del ajedrez de las comunicaciones que Nazarena y Barby Vélez, la madre y la hija, suelen elucubrar para imponer sus campañas y potenciar todo lo que puedan sus contratos e intereses.

POR LUIS VENTURA

Y, una vez más, lo hacen a cualquier precio, Ellas no dudan a la hora de las decisiones, aún cuando la tragedia y el escándalo puedan invadirlas, ellas aprietan el acelerador a fondo cuando otros desmoronarían y siguen sin dudar. Lo único que les importa es el objetivo final.

Después de haberlo negado con énfasis, de haber eludido la pregunta, sin que se les mueva un pelo entregaron la confirmación del amor escondido de la bella Barbie con Lucas Rodríguez, el hijo del trágicamente desaparecido productor y esposo de Nazarena, Fabián Rodríguez. Lo hicieron a una revista con interacción comercial: la misma que instaló los moretones maquillados de la joven modelo en sus brazos, sugiriendo el tema de violencia de género con el que se manoseó, ida y vuelta, a la Justicia.

Porque todo quedó en nada después horas y horas de expedientes y abogados. Federico Bal fue quien dio la primera versión de que Barbie tenía un vínculo muy especial con el hijo del marido de su madre. Eso termina siendo verdad entregada alegremente por el tándem Barbie y Nazarena a la publicación que sigue manejando y generando la campaña que a ellas les interesa y conviene.

Está todo bien, pero que después no hablen de dolor, de sentimientos heridos, de ternuras lacrimógenas cuando a ojo veloz se puede constatar que todo forma parte del negocio que se arma como un rompecabezas, y cuanto más morbo, en el que no quedan afuera muertes, infidelidades, agresiones y bochornos, es mejor para potenciar aún más los personajes y las historias que se quieren imponer y terminan siendo publicadas con total naturalidad como si todo fuera normal y lógico.

¿Dónde quedaron aquellas firmes desmentidas rechazando cualquier posibilidad de romance para armar hoy la tapa de una revista que confirma todas aquellas mentiras? La realidad de hoy es que Barbie Vélez está en pareja con Lucas, el hijo del Fabián Rodríguez, y que Federico Bal también lo está con Laurita Fernández cuando todos se cansaron de ocultar debajo de la alfombra sus amores escondidos. Hoy todo se enmascara que está bien, que todos son fenómenos y te revolean las culpas a vos por pensar mal. Por eso siempre mirá con un tercer ojo estos culebrones que más que historias son negocios de quienes los promueven con manos y dedos invisibles.

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