CAFÉ EXPRESS SE MUDA

Ariel Pérez, el cafetero popular: "Los youtubers son una mala influencia"

Café Express y su popular conductor Ariel Pérez están de mudanza. El ciclo que ganó cuatro Premios Iris del Público desembarcó en Oldies FM, una emisora acorde al perfil del programa. "Antes pensaban que éramos una programa de cumbia pero siempre pasamos música en inglés", puntualiza.

Ariel Pérez. Foto: Darwin Borrelli
El conductor quiere llevar su formato a la pantalla. Existe la posibilidad de realizar la versión televisiva de Café Express en la señal A+V. Foto: Darwin Borrelli

Desde aquella helada noche de julio de 2013, cuando Ariel Pérez levantó por primera vez el Premio Iris del Público, su programa Café Express no paró de crecer. El paso más reciente fue su incorporación a la grilla de la reconocida radio Oldies (90.3 FM), donde sale al aire de 6 a 10 de la mañana. Además su ciclo se retransmite cada vez por más emisoras del interior del país. El fenómeno popular mantiene su cercanía con la audiencia pero no escapa a las polémicas.

—¿Cómo fue el reencuentro con tu audiencia, esta vez por Oldies FM?

—Yo siento que estoy volviendo a casa porque empecé en Metrópolis FM, que es de la misma familia. La audiencia nos sigue y estuvo presente inmediatamente. Lo vi en los mensajes, que es la misma gente de siempre, y además se sumó gente nueva que escucha esta radio y nos está descubriendo.

—A diferencia de otras radios por las que pasaste, Oldies FM es una acorde a la música que proponés en tu programa...

—Claro. Por primera vez Café Express está en una radio que se identifica 100% con el tipo de música que pasa. Mucha gente no escuchaba Café Express porque tenía un concepto erróneo del programa por formar parte de una radio como La Ley, que el resto del día pasaba música tropical. Hasta el día de hoy hay gente que piensa que Café Express es un programa de cumbia aunque toda la vida pasamos música en inglés. Por eso estar en Oldies FM es un avance muy importante para nosotros.

—¿Seguís organizando fiestas para los oyentes del programa?

—Sí. Ahora estamos preparando la fiesta por los diez años de Café Express, que va a ser en junio con toda la audiencia. Ahí nos encontramos con un público que no sale todos los fines de semana. A la gente de 30 a 50 años le cuesta encontrar un boliche que pase música de ayer y en nuestras fiestas se baila todo.

—¿Se ven muchos besos en la pista?

—¡Sí! Se formaron varias parejas. Hasta me han invitado a casamientos de gente que se conoció en las fiestas de Café Express.

—¿Qué escuchás vos en radio?

—Cuando voy en el auto y llego a alguna ciudad me encanta sintonizar la radio local. Siempre escucho radio en el auto y Oldies FM era una de las que siempre ponía por su estilo de música. Y de vez en cuando escucho algo de Malos Pensamientos. Yo lo quiero a (Orlando) Petinatti mucho más de lo que él me quiere a mí. Hay gente que piensa que yo lo considero competencia, pero yo admiro el trabajo de Petinatti. Revolucionó la radio en los noventa. Claro que hay cosas con las que estoy de acuerdo y otras con las que no. Cuando deriva el programa hacia lo político, no sé si es lo mejor. Yo no lo haría porque genera tensión con parte de la audiencia.

—¿Tenés pensado volver a hacer campaña para ganar el Iris del Público, que se elige por votación popular?

—Sí, quiero tener el quinto Iris del Público. Tengo ganas de llegar al quinquenio y después no hacer más campaña. Los Iris me ayudaron a dar a conocer el programa, que creció mucho desde que ganamos el primero. En aquel momento hubo gente que nos sintonizó al menos un ratito para saber qué hacíamos.

—En la última edición de los Premios Iris protagonizaste un confuso episodio con los youtubers Dosogas, ¿qué pasó?

—Cuando bajé del escenario, los Dosogas nos vinieron a patotear a mí y a mi hija: la insultaron y la empujaron. Después empezaron a filmar para que yo tuviera una reacción violenta y dejarme mal a mí. Hubo violencia de género hacia una menor y nadie dijo nada. Si hubiera pasado con otra persona hubiera sido un escándalo.

—Eso ocurrió después de ganar el Iris y realizar un discurso crítico contra los youtubers, ¿recibiste mucho hostigamiento en las redes a raíz de esto?

—Nunca me arrepentí de ese discurso. Mi hijo Diego dijo que fue el mejor que hice. Hubo gente que nos insultó en las redes y si mirabas los perfiles eran chicas argentinas de 12 años. Estos chicos tienen la capacidad de influenciar a unas niñas para que ataquen a una persona con un improperios irreproducibles. No son una buena influencia para los jóvenes. Hay que estar alertas a los valores que están trasmitiendo. Lo que más me molestó fue algún programa de chimentos que alentó estos ataques. Después se rasgan las vestiduras hablando de igualdad de género... Pero la gente siempre se da cuenta.

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