ENTREVISTA

Andrea De Armas: "La gente está ávida de información sobre sexualidad"

La comunicadora tiene un ciclo de humor por redes y hace vivos sobre sexualidad. Habla de los medios públicos y la polémica sobre la “militancia” o no durante la gestión del Frente Amplio.

Andrea De Armas. Foto: Leo Mainé
En 2015 ingresó por concurso a Radio Uruguay, donde se mantiene en la actualidad como conductora de Informativo Uruguay del mediodía. Foto: Leo Mainé

-Llevás seis años en los medios públicos, ¿cuál es tu función en la actualidad?

-Estoy en la conducción del informativo del mediodía en la radio, con Gustavo Pérez Berrueta. Cambió de nombre; pasó de “Informe nacional” a “Informativo Uruguay”.

-En TNU también tuviste un proyecto...


-Sí. Se llamaba “Red terra” y era un programa que mostraba experiencias de sustentabilidad en todo el país. Es un tema que me gusta mucho, con expresiones como la economía circular pero desde una mirada que uno, no que divida. Me encanta ver las actividades con la consideración de menor impacto posible en el medio ambiente y en la vida de las personas. Fue una experiencia increíble hacer el programa. Hicimos 7 capítulos y quedó truncado con el tema de la pandemia. La idea es volver... incluso tengo programas que están semiarmados.

-En redes sociales tenés un perfil alto y distinto. Junto al sexólogo Darío Ibarra Casalls tienen dos ciclos.

-Sí. Lo primero que se nos ocurrió fue un formato como de sesiones. Él era la especialista y yo contaba un problema a tratar vinculado a la salud sexual y emocional. Iba todo guionado y lo mío era un rol de actriz, digamos. Tuvo mucha repercusión el ciclo y empezamos después con una serie de vivos, para permitir mayor interacción con la gente.

-¿Por qué esa temática?


-El tema de la sexualidad me acompaña siempre en mis diferentes etapas en los medios. En los programas he tenido, la columna de sexualidad era una fija. He trabajado con Ruben Campero, con Carlos Moreira, con Carolina Villalba. Todos han colaborado porque me interesa el tema. De tanto escuchar hay cosas que más o menos domino o que uno mismo va cambiando.

Andrea De Armas. Foto: Leo Mainé
Andrea de Armas junto al sexólogo Darío Ibarra Casalls, con quien tienen un ciclo en redes sociales, en especial Facebook. Foto: Leo Mainé

-En algún caso te han criticado por tener perfiles muy diferentes. Como que sería incompatible un rol periodístico al frente de un noticiero con una conducción en redes sociales de un ciclo sobre sexualidad, con toques de humor. ¿Cómo te tomás ese tipo de devoluciones?

-Eso, en Uruguay me parece un contrasentido. Los uruguayos somos lo más polifuncional que puede existir en el mundo. En todos los rubros estamos acostumbrados a hacer de todo. Somos culturalmente así. El cuestionamiento tiene que ver con los pruritos de cada persona. Es decir, que la crítica se justifica mucho más en la persona que la hace que en mí. Lo que no podemos etiquetar nos molesta un poco.

-¿Sos difícil de etiquetar?


-Tengo múltiples intereses. Cuando estoy en el informativo entiendo el aplomo con el que debe comunicar el periodista. Por supuesto que cuando leo las noticias soy distinta a cuando hacemos un vivo con Darío. El año pasado también hice un ciclo de humor por redes que se llamó “Una cuarentona en cuarentena”, donde hacía chistes sobre cosas cotidianas vinculadas al relacionamiento. Me encantó y pienso seguir con eso. Me parece genial que la gente tenga múltiples intereses y los desarrolle. ¿Por qué no?

-Los medios públicos tuvieron un cambio en el último año, con la asunción de nuevas autoridades. ¿Cómo los has vivido desde adentro?


-Hubo cambios y algunos compañeros a los que no se les renovó el contrato. Lo que hay que destacar de esta situación, que es penosa, porque se trata de amigos y compañeros, es la negociación que se dio entre la nueva directiva y el sindicato de las radios. Hubo situaciones que se tomaron en cuenta por mantener el trabajo de personas en situación más vulnerable. No se despidió a esas personas. También se hizo un llamado interno para que los trabajadores de alguna de las radios pasaran al canal. Me presenté en el canal y en la prueba a cámara no me fue bien. Pero la mayoría de quienes estaban en prensa de Radio Uruguay pasó para el canal. Así que para muchos fue muy motivante el proceso. Otras personas renunciaron y otros se fueron. En definitiva, estos meses fueron de mucha incertidumbre y la ansiedad que se genera con personas que no van a estar. Pero repito: rescato la negociación caso a caso. Uno de los casos fui yo misma quizás. Soy madre con dos hijos a cargo y se tomó en cuenta esa situación también.

-¿Cómo lo viviste a nivel interno?


-Los que trabajamos en los medios sabemos que la inestabilidad es propia del trabajo. Nuestras familias lo saben. El trabajo en los medios es muy cambiante.

-En medio de ese proceso de cambios, sobrevolaba que los motivos de ciertas decisiones eran políticas y se acusó, en términos más o menos genéricos, de “militantes de izquierda” a los comunicadores de las radios públicas. ¿Cuál es tu visión sobre este aspecto?


-Creo que si miramos a las personas que están trabajando en las radios y en el canal se trata de las mismas personas que estaban durante la gestión anterior. Yo entré por concurso en 2015, al igual que muchos de mis compañeros. Hubo muy pocas incorporaciones en el último tiempo. Eso por un lado. Por otro, lo que había eran programas donde se daban opiniones y eran eso, opiniones que se daban bajo la responsabilidad del periodista. No era algo institucional. Por eso, decir que los medios públicos son o eran militantes no es justo. Creo que en la gente se pueden formar opiniones sobre determinada figura, y decir que es “militante”, pero yo lo veo distinto. El que te ve siempre se hace ideas de vos. Ahora, de ahí a que sea algo fundado, me parece que hay una distancia. Más en estos tiempos en Uruguay, donde parece que importa más quién dice algo que eso que dice. Estamos a favor o en contra de algo solo por quién lo defiende o lo ataca desde su lugar de la grieta. Yo creo que estamos en una grieta y que está azuzada por los protagonistas.

-¿A lo largo de tu trabajo en los medios públicos, en algún momento hubo una insinuación o explicitación a ser oficialistas, por ejemplo durante el gobierno del Frente Amplio?

-Yo puedo hablar solo por mi experiencia en los informativos. En la jefatura de prensa la orden era tener las dos versiones siempre. Si tengo una versión y por algún motivo no encontraba la otra, no iba la nota. Ahí destaco el trabajo de Alejandra Casablanca, que fue la coordinadora de informativos hasta el año pasado y hoy dirige TV Ciudad. Tuvimos mil desencuentros pero ella generó ese manual en prensa. Me parece que si vos leías el portal y escuchabas los informativos, se notaba esa pluralidad de posiciones. Nunca se hizo una nota y después se bajó por presiones, por ejemplo. Me acuerdo de un caso. Yo le hice una nota a (Raúl) Sendic cuando estaba muy cuestionado y prácticamente había desaparecido de la arena pública. Lo encontré en un evento y le hice una nota de media hora. Como iba en el noticiero, pusimos al aire lo más noticioso que era la parte más compleja para sus intereses. Dicen que hubo alguien que llamó para quejarse a la radio y la nota se mantuvo on line sin cambios.

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