Emilia Attías

La actriz DJ

Emilia Attías pasó por Montevideo e hizo vibrar al multitudinario público de la fiesta Red is red organizada por Johnnie Walker. La actriz ofició de dj y dio rienda suelta a su pasión por la música electrónica. “Me encanta Uruguay, es un lugar maravilloso”, elogió. En diálogo con Sábado Show se refirió a sus particulares hábitos alimenticios, su pareja con el ‘Turco’ Naim y el peso de ser una ex “casi ángel”.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Emilia Attías en la fiesta Red is Red.

—¿Cómo es tu experiencia con el oficio de dj?

—Es algo que me divierte un montón. Me llamaron un día para ser dj, me preparé y lo hice. Después empecé a estudiar sobre eso y lo fui practicando en otros lugares. Ya lo hago desde hace tres años y me sale muy fluido porque siempre escuché mucha música. Manejar el vuelo de la gente a través de la música no es algo menor.

—¿Te gustaría profundizar esta faceta artística?

—Todo lo que es música me encanta pero tengo una carrera muy plantada como actriz, que me apasiona mucho. La música no es para pifiar, requiere mucho estudio y crecimiento, hay que dedicarle la vida entera. Me hubiera gustado hacerlo pero mi vida se dio por otro lado.

—¿Se instaló una moda en Argentina de convocar chicas lindas y talentosas de la televisión para ser dj?

—La tendencia de las "dj celebrities" pegó en Argentina pero es mundial. Me parece muy noble, porque muchas veces a los artistas nos llaman para ir a un lugar simplemente como "presencia", y eso a mí me costaba, me incomodaba. Ahora voy a lugares en los que siento que doy algo, y la gente me ve pero además disfruta de lo que estoy haciendo. No es que una va, se para y lo hace así nomás. Hay que tener un poco de oído para enganchar la música, además de saber manejar los programas. Después cada uno va encontrando su estilo: si agrega efectos, si baila, si es más cool.

—Además de actriz, sos cantante, bailarina y modelo. ¿Cómo fue construir una carrera tan multifacética?

—Se fue dando, no me lo propuse. Me fueron llegando cosas que no estaban planeadas, las agarré y las hice. Se fue un poco por las ramas, pero tengo una raíz troncal de actriz y no me muevo de ahí. Creo que eso lo construí con seriedad y he evolucionado. Todo lo demás son ramas que toco y después vuelvo a mi centro. Me animo a experimentar para conocer ámbitos nuevos, hay que ser valiente y animarse.

—¿Sentís que todavía se te asocia al público juvenil por el éxito que significó Casi Ángeles en tu carrera?

—Creo que fui una referente muy fuerte de los adolescentes hace unos años. Casi Ángeles fue una marca muy contundente en mi generación. La gente crece pero yo sigo siendo como el ícono de su adolescencia. Ya pasó el tiempo, he hecho cosas que me despegaron de eso como actriz, pero comprendo la referencia. Es algo lindo, no me molesta. Ese público acompaña siempre.

—¿En algún momento sentiste el peso de la responsabilidad que implica ser un referente de jóvenes?

—En su momento no lo sentí. Yo tenía 21 años, no estaba tan lejos de la edad que tenía nuestro público. Vivía el proyecto como algo personal y con responsabilidad pero sin hacer énfasis en que yo era una referente de gente tan cercana a mi edad. Eso escapaba a mi conciencia. Ahora que soy más grande, soy más consciente, y creo que sentiría esa responsabilidad sobre los hombros.

—Estás incursionando en la gastronomía con un restaurante propio junto a tu marido el Turco Naim, ¿de qué se trata ese emprendimiento?

—Es un bar de tapas cerca de la cancha de River que se llama Poe. Tiene una carta muy amplia y una coctelería espectacular. Es todo casero, hecho en casa. Yo no como carne roja pero los cortes de carne son lo más elogiado.

—El año pasado trascendió que practicás una alimentación especial, incluso se habló de una dieta exótica. ¿Qué hay de cierto en eso?

—Eso fue a partir de que me preguntaron cómo cuidaba mi cuerpo y hablé de más. Me alimento normalmente pero conté que me gusta el tofu, el seitán, y entonces salieron a decir "qué comida rara que come Emilia", y de ahí surgió "la dieta de Emilia Attías". Tengo un cuerpo fibroso por genética y en aquel momento estaba bastante flaca porque entrenaba seis veces por semana. No como carne roja ni pollo, pero sí pescado, pizza, pasta y me mato con los dulces. Siempre como igual, liviano, pero por un tema de gustos, no por cuidarme.

—¿Cómo es trabajar con tu marido?

—Hermoso. Cuando tenemos proyectos juntos yo disfruto de él como artista, y él disfruta de mí. A eso se le suma lo lindo de la confianza que nos tenemos. En el negocio sí somos "Emilia" y "Naim", y tenemos discusiones de marido y mujer que son muy graciosas, pero también vivimos cosas lindas. Lo disfrutamos como algo familiar y no desde el trabajo.

—¿Es difícil llevar 10 años de relación siendo tan joven y en un medio como en el que trabajan?

—A nosotros no nos afecta el medio. En todos los ámbitos se conocen hombres y mujeres todo el tiempo, la vida es así. La permanencia se basa en el tipo de relación que cada uno quiera tener. Para mí no es un esfuerzo, soy muy romántica, me gusta el amor en la pareja. Tenemos una relación muy simple, muy natural, y trabajamos para mantener la pareja muy activa.

Cambiame la música.

Mientras se prueba como Dj, Attías avanza con su carrera actoral en proyectos de peso. Encabeza "OrguYo" junto a Leticia Brédice en teatro, y tiene previsto estrenar el film "Contrasangre" en breve.

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