Santiago Bottino

Actor de mundo

Montevideano, trabajó como carpintero y soldador. Con una charla casi casual que tuvo con Ricardo Darín en Argentina, lo decidió. Juntó el dinero y se fue a España, donde estudió con Nancy Tuñón y fue compañero de Javier Bardem. Hoy reside en México donde desarrolla su carrera como actor y modelo.

Bottino.
Foto: Daniel Ayala

—¿Cómo fueron tus comienzos en el mundo de la actuación?

—Trabajaba en una productora en Argentina como "tira cables". Y gracias a ese empleo conocí a Ricardo Darín. Fue en un bar en Mar del Plata. Tuvimos una buena charla y por sus consejos me decidí a esta hermosa profesión.

—¿Te ayudó?

—Detectó mi inquietud y me aconsejó bien. Yo quería ser eso… actor

—Sin embargo, tu carrera empezó en el modelaje.

—Sí y por una gráfica de Lutfthansa. Allí empezó todo. Fue mi boleto a Barcelona y comencé a estudiar actuación con Nancy Tuñón. En paralelo, crecí como modelo y avancé en mi formación; tuve mis primeros proyectos "Ingrid" (largometraje), y luego buenas películas, obras y directores...

—¿Has estudiado con Javier Bardem?

—Sí, si… Fue un entrañable compañero de estudio en Escuela Juan Carlos Corazza en Madrid. Ahora ansío rodar en 2019 con él. Hay un guión fuerte sobre el régimen de Cuba, lugar donde estudié cine pese a ello. Ya estamos prontos para el casting.

—¿En cuántos castings has participado?

—Miles. Para todo tipo de papeles y en muchos países. Me pasé la vida triangulando entre México, España y Estados Unidos.

—¿El modelaje es un trampolín para el cine?

—No... el modelaje es un rubro que no te vincula al cine. Quiero decir: fue así porque yo lo tomé como un trampolín para ese fin. Hay un imaginario colectivo que cree lo contrario, quizá por la exposición o por los viajes.

—Vivís en México, ¿por qué?

—México es nuestro albergue. En estos últimos años, la industria creció y se nota a diario en las calles. Su gente es profesional y muy cordial.

—¿Qué crees que queda de aquel niño nacido en Punta Carretas?

—Queda todo. Lo que soy es aquel más lo que adquirí con el tiempo que llevo detrás de mis sueños. De adolescente fui soldador, carpintero, impresor, pintor, jardinero y hasta vendedor... hice de todo con la mira de conseguir el pasaje hacia mis sueños. Uruguay es país demasiado pequeño para un actor.

—Es cierto que a Colm Meany (reconocido actor irlandés) le regalaste la casaca de tu equipo de fútbol de la infancia "Defensores de Carretas"?

—En realidad intercambié "La Viola" por la casaca de rugby de Irlanda. Fue gracioso escucharlo decir: "Carretas a Hollywood".

Estudios de actor

Santiago Bottino ha pasado gran parte de su vida estudiando actuación. Lo hizo en España, México, Cuba y Estados Unidos. Por un corto tiempo, también residió en Argentina. "Uruguay es un pequeño país para un actor", asegura.

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