EL NUEVO MAPA UNIVERSITARIO

La Universidad apronta un lavado de cara

Las elecciones dejaron un mapa confuso con la mira puesta en el rectorado. Markarian quiere la reelección, pero otros nombres dan pelea. También cambian los decanos de seis facultades. Las urnas dieron pie a una compleja trama de especulaciones, negociaciones y alianzas.

Foto: Francisco Flores
Foto: Francisco Flores

La estrategia resulta vital. Las negociaciones y las asociaciones se vuelven cada vez más importantes; hay que lograr consenso para alcanzar los objetivos. Los de un bando se unen con los del otro, pero nunca van a dar el brazo a torcer con los eternos rivales. Los nombres de los posibles candidatos circulan por los pasillos, pero nadie se anima a confirmar nada hasta que los protagonistas no den el sí. El escrutinio definitivo de las elecciones universitarias del 9 de mayo todavía no está pronto, pero en la Universidad de la República (Udelar) llegó la hora de tomar decisiones que marcarán el rumbo de los próximos cuatro años.

Cada facultad es un mundo y las prioridades son muy distintas. Sin embargo, un cargo los une a todos y la contienda electoral ya comenzó: hay que resolver quién será el futuro rector de la Universidad. Aunque tres nombres suenan con fuerza, solo uno se animó a coquetear públicamente con la idea de ocupar por segunda vez el despacho más importante de la sede central de la Udelar. El actual rector, Roberto Markarian, reconoce que le gustaría ser reelecto, si bien todavía espera por la autorización de su médico.

—No es que tenga ningún problema grave de salud, pero sí tengo mis años (71). Hace un tiempo me colocaron un stent en el corazón —todo preventivo— y la semana que viene tengo una reunión con el médico para ver si me puedo postular a la reelección —dice.

Lo primero que pregunta el rector antes de empezar la entrevista es si otros posibles competidores confirmaron que se presentarán como candidatos. Markarian no es específico, no menciona nombres, pero es evidente a quién se refiere: quiere saber si el actual decano de la Facultad de Ciencias Económicas, Rodrigo Arim, o el de la Facultad de Medicina, Fernando Tomasina, confirmaron sus candidaturas. "¿Entonces no sabés nada?", insiste.

Aunque se lo nota ansioso, dice que está tranquilo porque todavía le quedan más de tres meses de gestión. Ya estuvo casi cuatro años al frente de la Udelar, pero uno de sus proyectos más importantes se concretará antes del 31 de julio. Quiere cambiar el estatuto del personal docente, el tercer documento de más peso para ellos después de la Constitución y la ley orgánica de la Universidad. El estatuto regula el trabajo de los profesores, la efectividad y los cargos, algo que los docentes reclaman modificar hace años.

—Ya está pronta la primera versión, la presentaremos el martes que viene ante el Consejo Directivo Central. Tiene que salir antes de que termine este período, es imperioso que salga pronto —agrega.

¿Por qué tanto apuro? El rector argumenta que habrá muchos cambios en la conformación del Consejo Directivo Central, sobre todo porque seis decanos dejarán sus cargos a mitad de año. Según él, es mejor trabajar con las autoridades que estuvieron durante buena parte del proceso y no esperar a que lleguen los nuevos integrantes. Markarian quiere sumar la reforma del estatuto docente al "resto de los logros" que dice haber alcanzado durante su gestión: el déficit cero de la Udelar y la descentralización hacia el interior son algunos de los que menciona.

Sin embargo, en la interna de la Universidad no están tan convencidos de que el rector haya cumplido con los objetivos que se trazó hace cuatro años. La reforma del Hospital de Clínicas, una promesa que hizo al principio del período, no fue cumplida y se manifiesta cierta "desilusión" de quienes apoyaron al rector en aquella contienda electoral. Tampoco se pudo modificar la ley orgánica de la Udelar, que fue promulgada en 1958, cuando el alumnado era 10 veces menor al actual: había 10 mil estudiantes y hoy hay 110 mil.

A Markarian le gustaría ser reelecto para cambiar esa normativa, un factor pendiente que todavía arrastra desde la campaña anterior. Dice que el marco legal que rige a la Universidad fue pensado hace 60 años, cuando algunas carreras y posgrados que se ofrecen hoy ni siquiera existían: solo seis facultades son contempladas y hoy hay 26 servicios. Un caso claro es el de la Facultad de Ciencias, fundada en 1990, que no fue incluida en la ley orgánica y por tanto no tiene representación en el Consejo Directivo Central de la Universidad.

También cree que habría que alivianar la "burocracia" que genera la actual ley, que fue pensada para una institución más pequeña y no tiene en cuenta las carreras que se imparten en el interior. Según el rector, la Udelar necesita "una reforma que la actualice a los tiempos que corren" y le permita brindar un servicio "más eficiente" a la sociedad.

El problema es que para que los cambios se lleven a cabo habría que someter la ley a debate en el Parlamento. Antes de llegar a esa instancia, las autoridades deberían elegir qué partes quieren modificar porque todo estará en discusión: podría incluso cambiarse el artículo que estipula que la Universidad sea gratuita. Markarian dice que "es importante lograr consensos" que aseguren la "buena voluntad" de la reforma.

Unas 260.000 personas estaban convocadas a votar en las elecciones universitarias. Foto: F. Flores
Unas 260.000 personas estaban convocadas a votar en las elecciones. Foto: F. Flores

El número uno.

La elección del rector depende de la Asamblea General del Claustro de la Universidad, que está integrada por estudiantes, egresados y docentes de las 16 facultades. Si bien todavía no hay resultados definitivos, las elecciones universitarias del 9 de mayo eligieron a los 112 integrantes que designarán a la máxima autoridad de la Udelar. La historia reciente ayuda a Markarian, ya que desde la vuelta a la democracia todos los rectores fueron reelectos.

No obstante, el análisis de los votos no es tan lineal como era antes. Desde que en 2014 la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU) votó por primera vez dividida, la ecuación se complicó. Ese año la Federación se partió en tres grupos y los dos más radicales —Susana Pintos y Brigada Estudiantil— inclinaron la balanza para que Markarian fuera electo. La tercera es la Lista de los Centros, una opción más moderada que apostó por el actual decano de la Facultad de Humanidades, Álvaro Rico.

Los resultados preliminares de estas elecciones muestran que, en el orden estudiantil, la mayoría la obtuvo la Lista de los Centros: se quedó con 19 de los 32 delegados. Esta agrupación es afín al gobierno y analistas consultados por El País coinciden en que podría elegir a Arim, a quien califican como "la pata del gobierno en la Udelar". Si bien reconoce que hubo "una serie de reuniones" en las que se mencionó su nombre, el economista prefiere esperar: "Primero hay que ponerse de acuerdo sobre qué rumbo debe tomar la Universidad y recién ahí empezar a pensar candidatos", declara.

Por otra parte, cinco delegados fueron para CGU, mientras que Susana Pintos y la Brigada Estudiantil se quedaron con cuatro cada uno. No está claro a quién elegirán estas agrupaciones, ya que no están conformes con la gestión que realizó Markarian. El secretario general de CGU, Agustín Marchesano, dijo que su grupo se reunirá en los próximos días para evaluar el trabajo del rector y decidir a qué candidato apoyar.

Los analistas consultados coinciden en que Tomasina podría ser la opción de los desencantados. Los integrantes de la Brigada Estudiantil y los de Susana Pintos —simpatizantes de Unidad Popular— podrían inclinar la balanza hacia un candidato de izquierda crítica. El decano de Facultad de Medicina es afín al Partido por la Victoria del Pueblo.

En el orden de egresados, la Lista de los Centros se quedó con 12 delegados, mientras que CGU obtuvo cinco. La Brigada Estudiantil consiguió tres lugares y los nueve restantes son listas gremiales, que tienen posiciones independientes.

Los docentes tienen 48 votos, por lo que son la mayoría en la Asamblea General del Claustro. En este orden todos los postulantes se presentan a través de la Asociación de Docentes de la Universidad de la República (ADUR), el sindicato de los profesores universitarios, pero aun así hay corrientes partidarias en las distintas listas y todavía no está claro cómo quedó delineado el mapa de fuerzas. Por eso, el dirigente Alejandro Bielli considera que "es muy pronto" para anticipar qué candidatos reunirán apoyo de los claustristas. A su juicio, cada uno elegirá en función de las necesidades de su facultad.

Ahora hay que negociar, sobre todo porque nadie tiene mayoría. Federico Kreimerman, que fue delegado del Consejo Directivo Central de la Udelar por el orden de estudiantes y luego por el de egresados, cree que los resultados preliminares de las elecciones muestran un "mapa confuso" en el que no está claro quién podrá ser elegido rector. Tampoco es un hecho que las agrupaciones que en 2014 apoyaron a Markarian vuelvan a hacerlo en esta ocasión. "Hay mucha gente enojada con su gestión. No tiene ningún apoyo seguro de nadie todavía", dice Kreimerman.

El problema de los sufragios observados en el resultado

Los resultados definitivos de las elecciones universitarias esperan por los votos observados y por correspondencia. Si bien algunas facultades ya tienen un mapa prácticamente definitivo, en algunos casos sí podría haber cambios a partir del escrutinio final. La ministra de la Corte Electoral Ana Lía Piñeyrúa dijo que hay "un número muy importante de votos observados", aunque no precisó cuántos son. Los resultados definitivos estarán disponibles en los próximos días. Piñeyrúa sostuvo que el conteo se está desarrollando con celeridad, sobre todo porque en esta ocasión se digitalizaron la mayoría de los datos. También destacó el papel que jugaron los funcionarios públicos, que participaron de las mesas y ayudaron a que hubiera más centros de votación. Una ley que se promulgó este año permitió que los funcionarios públicos participaran de la jornada, al igual que lo hacen en otras elecciones. "La ley se presentó en noviembre y se aprobó en marzo, la pedaleamos con legisladores conocidos y salió", agregó. Esa norma también permitió que los mayores de 75 años no fueran a votar, algo que antes era obligatorio y terminó redundando en una menor concurrencia este año.

Una interna difícil.

La elección del rector no es el único desafío que afronta la Udelar este año, ya que seis decanos dejarán sus cargos en agosto. Las facultades de Ciencias Económicas, Ciencias Sociales, Derecho, Ingeniería, Medicina y Química deberán elegir autoridades en los próximos meses.

En las elecciones universitarias se sometieron a votación los nombres que formarán parte de la Asamblea del Claustro de cada facultad, cuyo rol esencial será la designación de los futuros decanos. Este cuerpo tiene 35 integrantes: 10 estudiantes, 10 egresados y 15 docentes. Aquí, donde el voto de cada delegado vale lo mismo, también son necesarias las alianzas.

En la Facultad de Ciencias Económicas todavía no hay nombres de posibles candidatos para suceder a Rodrigo Arim. La votación dejó como resultado "un escenario parejo" entre la FEUU y CGU, según el integrante de ADUR Gonzalo Salas. Los docentes todavía no discutieron a qué candidato apoyarán, pero sí está claro que se reunirán con todos los decanables y escucharán sus propuestas. "Junio va a ser un mes importante para que emerjan las candidaturas y recién ahí va a empezar la campaña", dice.

Salas considera que la investigación es un asunto pendiente en Ciencias Económicas. La mayoría de los departamentos de la Facultad —con excepción de Economía— no invierten muchas horas en desarrollar conocimientos, explica el docente. También aspiran a que el salario de los profesores mejore porque "no es competitivo" con respecto a las demás ofertas del mercado laboral.

En Ciencias Sociales están a la espera de los resultados definitivos. Antonio Cardarello, profesor del Instituto de Ciencias Políticas de la Facultad, señala que por primera vez el Centro de Estudiantes de Ciencias Sociales (Cecso) no obtuvo la mayoría en el orden estudiantil en el claustro, por lo que deberá negociar con otro grupo de izquierda llamado Antinomia. Los docentes en esa facultad procuran llegar a un acuerdo sobre qué candidato apoyar, por lo que antes de la elección del decano harán una asamblea.

Cardarello explica que en Ciencias Sociales se trata de alternar las autoridades en función de la disciplina en la que se desempeñen. El actual decano, Diego Piñeiro, está especializado en Sociología, por lo que "es de esperar" que tome la posta un candidato de Ciencias Políticas. Un nombre que suena como posible sucesor es el del politólogo Adolfo Garcé.

En Derecho está muy polarizada la decisión y tampoco hay mayorías. La FEUU, representada por Frezelmi, tiene 11 miembros en el claustro, y CGU se quedó con 14 delegados. Como ninguno de los dos grupos mayoritarios reúne los 18 que necesitaría para imponer su candidato, el terreno quedó propicio para negociaciones y alianzas con las agrupaciones independientes que obtuvieron el resto de los lugares. En esa facultad todavía no hay nombres de posibles decanables que puedan suceder a Juan Andrés Ramírez, que asumió de forma interina luego del fallecimiento del decano Gonzalo Uriarte.

El Centro de Estudiantes de Derecho (CED), gobernado hoy por Frezelmi, suele hacer un "plebiscito" para elegir su propio candidato a decano. Agustín Cedrés, integrante del CED, explica que esta elección interna debería reflejarse luego en los votos de los 10 claustristas que representan a los alumnos. "Les decimos qué resolvimos los estudiantes y ellos tienen que respetarlo. Solo una vez, en 2002, los delegados por CGU no hicieron caso al resultado del plebiscito y se terminó eligiendo a otro decano", dice.

En la Facultad de Ingeniería quedó un claustro conformado, en su gran mayoría, por listas gremiales. En el orden docente, ocho claustristas pertenecen a la Asociación de Ingenieros y otros dos corresponden a una agrupación de ingenieros informáticos. Los estudiantes eligieron seis delegados de Susana Pintos, tres de la Lista de los Centros y uno de Brigada Estudiantil. Los docentes votaron nucleados a través de ADUR y todavía no hay nombres de posibles candidatos para suceder a María Simon.

La oferta de posgrados y la implementación de un nuevo plan de estudios son dos desafíos que tiene la facultad, según el docente Federico Kreimerman. El profesor considera que los cursos después de la carrera son muy caros, por lo que no todos los egresados pueden acceder a ellos. "También tenemos la Rendición de Cuentas a la vuelta de la esquina y nos interesa ver si finalmente se conseguirá el 1% del PIB para investigación", agrega.

La Facultad de Medicina tiene una situación muy particular, porque hay más de 6.000 votos observados. En egresados no hay números claros ya que 4.000 personas sufragaron en centros de votación de Montevideo cuando en realidad debían hacerlo en el interior. El movimiento Susana Pintos ganó cinco claustristas en el orden de estudiantes, mientras que Brigada Estudiantil se quedó con tres delegados y dos fueron para la agrupación Independientes. En docentes ganó la lista 1R, que forma parte de ADUR.

La reforma del Hospital de Clínicas es prioritaria en Facultad de Medicina. Los estudiantes también reclaman que se achiquen los grupos, sobre todo en primer año, ya que no hay lugar en las clases para todos los inscriptos. Los nombres que se manejan para suceder al actual decano, Tomasina, son el de Miguel Martínez y el de Hugo Rodríguez Almada.

En Facultad de Química hay un solo decanable: Álvaro Mombrú. No hubo más postulantes porque la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) otorga subsidios económicos a los docentes por productividad, lo cual termina oficiando como desestímulo para que los profesores elijan hacer política universitaria. Al no haber competencia, el sucesor de María Torre será él.

Con el recambio de decano vienen los reclamos.

Facultad de Ciencias Económicas
Facultad de Ciencias Económicas. Foto: D. Borrelli

Actualidad.
La Facultad de Ciencias Económicas tiene como máxima autoridad a Rodrigo Arim. Los docentes admiten que el decano hizo cambios durante su gestión, le reconocen la buena implementación del nuevo plan de estudios y que se haya duplicado la cantidad de egresados.

Desafíos
Un reclamo de los docentes es que los posgrados en Ciencias Económicas sean más accesibles. Reclaman que la oferta a nivel profesional mejoró en los últimos años, pero los cursos académicos (que se ofrecen a los investigadores de la facultad) no satisfacen la demanda.

Facultad de Ciencias Sociales
Facultad de Ciencias Sociales. Foto: archivo El País

Actualidad.
El actual decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Diego Piñeiro, se especializó en Sociología. Algo frecuente en esa facultad es que las autoridades alternen en función del área en la que se desempeñan, para que todas las carreras sean tomadas en cuenta. Esperan que el próximo decano sea de Ciencias Políticas.

Desafíos.
Los profesores reclaman más recursos para desarrollar la investigación y la extensión universitaria, una actividad que permite llevar los conocimientos que adquieren en facultad al resto de la sociedad. Los estudiantes solicitan grupos más pequeños y más flexibilidad en horarios.

Facultad de Derecho
Facultad de Derecho. Foto: Darwin Borrelli

Actualidad.
El mandato de Gonzalo Uriarte en la Facultad de Derecho terminó de forma repentina en septiembre de 2017, a partir de su muerte. Quien asumió de forma interina fue Juan Andrés Ramírez, pero en la institución sabían que menos de un año después concluiría su gestión.

Desafíos.
Los docentes reclaman que se reforme su carrera, sobre todo porque la mayoría no son efectivos aunque hayan trabajado mucho años. También debería instrumentarse un nuevo plan de estudios de Abogacía y de Traductorado. Piden incentivar investigación y extensión.

Facultad de Ingeniería
Facultad de Ingeniería. Foto: Fernando Ponzetto

Actualidad.
La actual decana de la Facultad de Ingeniería, María Simon, fue electa casi por unanimidad en 2014. Si bien podría presentarse a una reelección este año, no está claro que vaya a hacerlo y tampoco es un hecho que obtenga el caudal de votos que logró hace cuatro años.

Desafíos
Los egresados de Facultad de Ingeniería reclaman que bajen los precios de los posgrados. Los profesionales deben pagar miles de dólares por los cursos y no siempre acceden a ellos. También hay reclamos de los estudiantes por falta de organización en los horarios.

Facultad de Medicina
Facultad de Medicina. Foto: Francisco Flores

Actualidad.
La principal prioridad en Facultad de Medicina es la reforma del Hospital de Clínicas. La obra insume US$ 100 millones, pero el único ingreso extra para el centro llegó después de que se le otorgara una parte del subsidio que antes iba a la cerveza. Por ese rubro entran US$ 3 millones anuales

Desafíos.
El reclamo es que las reformas en el Hospital de Clínicas se concreten de una vez, pero el dinero suficiente no aparece. La directora del centro de salud, Graciela Ubach, dijo meses atrás que el nuevo subsidio no alcanzaba y debían "reajustar" los planes de obra.

Facultad de Química
Facultad de Química. Foto: archivo El País

Actualidad.
Los subsidios por productividad que entrega la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) terminan por desestimular la alta participación en política universitaria. Solo hay un decanable, Álvaro Mombrú, que se prepara para suceder a la actual decana de la facultad, María Torre.

Desafíos.
Un reclamo de los egresados de la Facultad de Química es que se fomente aún más la investigación. Los estudiantes reivindican que se flexibilicen los horarios de los cursos, sobre todo en los últimos años, para que los alumnos que trabajan puedan asistir a clase.

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