El fin del sistema de habilitaciones

Del trámite imposible a los permisos exprés

Las autoridades admiten desconocer cuántos servicios de salud funcionan sin autorización, pero quieren mejorar el número y agilizar los procesos. Duplicarán la cantidad de inspectores, inaugurarán una página web en la que se deberán iniciar los trámites y aumentarán las visitas a los centros.

El fin del sistema de habilitaciones
Foto: Ariel Colmegna.

Los medios se llenaron de noticias sobre irregularidades en la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) en los últimos meses. Además de casos de presunta corrupción que involucran a jerarcas actuales y anteriores del organismo, la cobertura también incluyó contradicciones que ocurren en el principal prestador de salud del país. Una de ellas: ninguna de las farmacias públicas tiene la habilitación del Ministerio de Salud Pública (MSP), por lo que dispensan medicamentos sin los permisos correspondientes.

ASSE no es el único que está bajo la lupa de las autoridades sanitarias. Son cientos los CTI, los blocks quirúrgicos, las maternidades, las clínicas privadas, las salas de internación, entre otros establecimientos, que no cuentan con la autorización estatal. Son tantos que Raquel Rosa, la directora general de Salud del MSP, no sabe a ciencia cierta cuántos son. En el gobierno buscan cambiar esta realidad y elaboraron un plan de acción que permitirá agilizar los trámites en los próximos meses, con el objetivo de terminar este período con la mayor cantidad posible de servicios de salud habilitados.

¿Cuándo empezaron los cambios? Según supo El País, el ministro de Salud Pública, Jorge Basso, estaba preocupado por este tema y decidió fortalecer la División Habilitación Sanitaria en marzo, enseguida después de que el presidente Tabaré Vázquez pidiera la renuncia de todo el directorio político de ASSE. Las autoridades anteriores del organismo debían regresar a sus puestos originales y Basso le pidió a Richard Millán, ex gerente general del prestador público, que en vez de volver a la Intendencia de Montevideo (IM), pasara a dirigir el proyecto para aumentar los permisos en los servicios de salud de todo el país, tanto estatales como privados.

La división empezó a trabajar enseguida y lanzará el programa este martes. Se incluirá una plataforma web en la que los interesados en comenzar los trámites de habilitación deberán iniciar sesión. Allí estará toda la información centralizada y permitirá ver qué documentos tienen que presentar antes de conseguir los permisos completos. Rosa explicó que este nuevo sistema —que ya estaba previsto antes de la llegada de Millán— recaba todos los datos históricos que se tienen sobre los prestadores, algo que "en la época de los expedientes enormes" era imposible. "Los distintos departamentos del ministerio tenían los papeles por separado, pero ahora estará todo en un mismo lugar. También nos permite a nosotros saber en qué momento del proceso se encuentra cada uno", agregó.

El plan también significará duplicar la cantidad de inspectores, que actualmente se sitúa en 28. El ministerio realizó convenios con la Facultad de Medicina, la de Química y la de Enfermería, por los que los estudiantes avanzados de todas estas carreras podrán postularse para inspeccionar servicios. Habrá 20 nuevos "inspectores junior", como los llamó Rosa, que percibirán un sueldo nominal de $ 30.000 y se encargarán de visitar los lugares de baja complejidad. Los nuevos funcionarios recibirán capacitación del MSP y, de encontrar irregularidades, deberán avisarles a sus superiores para que ellos inspeccionen entonces los centros.

También se abrirá un llamado en las próximas semanas para contratar a seis personas más que vigilen los establecimientos de mediana y alta complejidad, como los CTI o los blocks quirúrgicos. Estos trabajadores se anexarán a los "inspectores senior", por lo que deberán estar recibidos y su salario será de $ 60.000.

La paga de los fiscalizadores es un problema desde hace tiempo. De hecho, una nota publicada en Qué Pasa en 2016 informaba que los inspectores de la Dirección General Impositiva (DGI) les duplicaban el sueldo a los del MSP, y que la plantilla venía disminuyendo por eso. Rosa explicó que "por temas presupuestales resulta imposible" mejorarles la remuneración mensual, pero las autoridades resolvieron eliminar la exclusividad como un requisito excluyente. Los funcionarios podrán trabajar en varios lugares pero deberán presentar una declaración sobre eventuales conflictos de intereses.

"Como ministerio que somos tenemos ciertos topes que no hemos podido cambiar. Seguramente habrá menos exigencias, con el cuerpo inspectivo anterior había ciertas restricciones vinculadas a la dedicación total. Si hacen explícito que hay un conflicto de intereses, lo que va a pasar es que no actuarán en las inspecciones que involucren los otros lugares donde trabajen", sostuvo la directora.

Hay que mantener el nivel.

¿El nuevo programa de habilitaciones significa menos exigencias? Rosa quiso transmitir tranquilidad y sostuvo que, por encima de todo, siempre se ponderará la calidad de los servicios de salud. Aseguró que hay muchos centros que no obtuvieron los permisos porque "tienen un enchufe a cinco centímetros de donde debería estar", por lo que las autoridades tratarán de ser más flexibles en estos casos. A estos lugares se les otorgará un permiso de funcionamiento, que no es lo mismo que la habilitación completa, pero dará garantías de que el establecimiento cumple con la mayoría de las condiciones que le solicita el MSP.

"Si más adelante hacen una obra, tendrán que cambiar el enchufe de lugar. Pero si el proceso asistencial es bueno y el enchufe en cuestión no afecta en nada, no tiene sentido trancar una habilitación por eso", agregó.

La idea del ministerio es "premiar las buenas prácticas asistenciales" y agilizar los trámites de los centros que demostraron funcionar bien. Estos servicios recibirán visitas esporádicas cada dos años y tendrán facilidades para renovar los permisos, que caducan cada cinco años. Sin embargo, si alguien denunciara que las condiciones cambiaron en ese lugar, la autorización podría ser revocada de forma inmediata.

En contrapartida, las autoridades aumentarán las visitas a los centros que deban trabajar más para alcanzar la autorización. Los nuevos inspectores también recibirán ayuda de las direcciones departamentales del MSP, con el objetivo de realizar un mejor seguimiento de estos establecimientos. Y si bien hay intenciones de incrementar las habilitaciones, la posibilidad de clausurar lugares, aclara Rosa, "por supuesto" que sigue vigente.

La jerarca explicó que el proceso que inicia este martes "es continuo", sobre todo porque los permisos caducan y deben renovarse. A su vez, que se le otorgue el aval a un servicio no significa que siga trabajando de forma correcta, por lo que son importantes las visitas aleatorias. "Estos sistemas de habilitación tienen que actualizarse y que logremos mejorar la cantidad de establecimientos habilitados no quiere decir que podamos echarnos para atrás y decir ya está. Porque en cinco años, o menos, nos quedamos en cero".

El desafío de mejorar los residenciales

Un dato publicado en marzo de este año dejó al descubierto una preocupante realidad: Telemundo informó que solo 18 de al menos 980 residenciales de ancianos tenían la habilitación del Ministerio de Salud Pública (MSP). Esa información generó revuelo en el gobierno, que se propuso elaborar un programa para aumentar la cantidad de permisos otorgados. Raquel Rosa, directora general de Salud del MSP, explicó que ya son 20 los establecimientos habilitados y hay otros 120 que cuentan con un permiso de funcionamiento. ¿Qué significa esto? Si bien en esos centros se trabaja bien, no llegaron a cumplir con todos los requisitos que les pedía la cartera. La autorización es mixta, ya que también tiene incidencia el Ministerio de Desarrollo Social (Mides), que otorga una "certificación social".

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