De cara a las elecciones internas

Tras el sueño de un escrutinio veloz

La Corte Electoral evaluó el voto electrónico, pero lo consideró muy caro. Pese a las fallas de 2014, para las internas usarán otra vez máquinas del Plan Ceibal. Facultad de Ingeniería está testeando el software con el que esperan tener los resultados a medianoche.

Foto: Marcelo Bonjour
Foto: Marcelo Bonjour

A la Corte Electoral le quedó una herida abierta tras las internas de 2014. Los errores y las demoras que se sucedieron en el conteo de votos no los quiere volver a repetir, y por eso se ha “devanado los sesos” para mejorar el sistema. Así lo señala su presidente, José Arocena, que promete que esta vez los resultados estarán sobre la medianoche.

Se manejaron varias posibilidades. Se pensó en instaurar el voto electrónico, pero era demasiado caro y tenía la di- ficultad de que se necesitaba instruir a la población con tiempo suficiente pa- ra que llegara al cuarto secreto sin du-das. Pero después de tanto pensar, y pe-se a la mala experiencia ocurrida hace cinco años, decidieron volver a utilizar máquinas del Plan Ceibal para agilizar el conteo.

Y están convencidos de que el resultado será mucho mejor.

Lo que pasó.

Dos semanas después de las internas de 2014, el Plan Ceibal sacó un comunicado advirtiendo que no volvería a prestarle las computadoras a la Corte Electoral para las presidenciales. Aducía que las 7.000 máquinas que le había cedido para la noche de los comicios debían ser entregadas a estudiantes. Al mismo tiempo deslizaba que los problemas en el conteo de votos no eran su responsabilidad, ya que el software no había sido creado por ellos y las dificultades de conexión para transmitir los resultados no había sido su culpa.

Las elecciones habían sido el 1° de junio. El 2 de junio, ya entrada la madrugada, los errores obligaron a suspender el escrutinio. Se retomó la tarea recién en la mañana del 3, cuando todavía faltaba contabilizar el 21% de los circuitos de votación (lo que incluía un poco menos del 50% de los de la capital). La falla estuvo en las ceibalitas que registraron problemas de conexión, según declararon desde la Corte en su momento.

Para esta elección la Corte Electoral ha tomado una serie de recaudos para que la situación no se repita. El Plan Ceibal habilitó 10.000 táblets, de las que usarán 7.500 (una por mesa de votación) y otras 2.500 quedarán de repuesto por si se presenta algún inconveniente. Y hace meses que diseñaron un software que está siendo testeado por la Facultad de Ingeniería.

En las elecciones de 2014 se usaron ceibalitas pero no hubo un buen resultado. Foto: M. Bonjour
En las elecciones de 2014 se usaron ceibalitas pero no hubo un buen resultado. Foto: M. Bonjour

Lo que pasará.

Una vez se cierren los circuitos, los funcionarios de cada mesa comenzarán a contabilizar los votos. Mientras uno irá anotando los resultados en las actas en papel (como se hizo siempre), otro lo irá haciendo en la táblet.

Si al finalizar el conteo el resultado que está en los papeles coincide con el de la táblet, los datos serán enviados directamente al centro de cómputos. Esto ahorrará un paso intermedio, que se daba cuando las actas en papel eran enviadas a los centros de digitación, donde otros funcionarios se encargaban de subir la información al centro de cómputos.

“Toda la noche del domingo al lunes se hacía la digitación. Había un funcionario que digitaba los datos y otro que los validaba. Ahora todo esto se termina en la mayoría de los casos. Porque si el reporte electrónico que hace la mesa es igual al manual, ya está chequeado, no hay validación posible; la mesa misma es la que lo valida y lo pasa directo a los servidores”, explica Arocena.

En caso de que el reporte no sea igual en los papeles que en la táblet, se toman como válidos los datos en papel, pero estos sí se envían al centro de digitación. Allí se ingresarán al sistema y también se corregirán posibles errores.

“Lo bueno de todo esto -sigue Arocena- es que el porcentaje de errores de conteo en las mesas siempre es muy bajo. Este sistema nos va a permitir tener en el escrutinio primario, el que se hace en la misma noche de la elección, entre 97% y 98% de los votos; capaz que podemos llegar al 99%. Salvo que haya elecciones muy peleadas, estos datos ya servirán para saber quiénes son los ganadores”.

Arocena explica que el uso de táblets, además, simplifica a la hora de anotar los votos: mientras que el que ingresa los datos a la táblet lo hace solo digitando el número de cada lista, el que anota en los papeles tendrá al menos 13 planillas distintas, una por partido.

Sí, son 13. Lo que sucede es que en las elecciones internas no se elige solo a los candidatos que van a disputar las presidenciales. Si esto fuera así las únicas fuerzas políticas con competencia serían Frente Amplio, Partido Nacional y Partido Colorado, que son los que tienen precandidaturas múltiples. Sucede que también se vota a los miembros del Órgano Deliberativo Nacional y los Órganos Deliberativos Departamentales de cada una.

Plan de trabajo para evitar errores

UTE Conex fue otra vez, al igual que en 2014, el encargado de hacer el software para las próximas elecciones internas. La diferencia radica en que esta vez está siendo testeado por la Facultad de Ingeniería, que viene trabajando desde marzo de 2018.

“Sabemos que hubo problemas en la anterior elección y para evitar que esto vuelva a pasar convocamos a un equipo multidisciplinario para trabajar en conjunto”, dice el presidente de la Corte, José Arocena. Además de UTE Conex, Facultad de Ingeniería y la Corte, en este equipo participan Antel (que generará una red especial para la noche de la elección, que Arocena dice será inviolable y servirá solo para trasladar los datos al centro de cómputos), el Plan Ceibal (que además de prestar las táblets se ocupará de instalar el software) y la Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento (Agesic, que chequeará la inviolabilidad del programa). El software se usará solo para las internas. UTE Conex diseñará otro para las elecciones nacionales, que también servirá para el esperable balotaje.

Los 13 partidos habilitados son los cinco con representación parlamentaria: Frente Amplio, Partido Nacional, Partido Colorado, Partido Independiente -que ahora será el lema de la coalición formada por Pablo Mieres, Fernando Amado y Esteban Valenti, llamada La Alternativa- y Unidad Popular; tres más que vienen de la anterior elección: Partido de la Concertación -la alianza de blancos y colorados, que no está previsto que se presente a la interna y que si no lo hace o no consigue al menos 500 votos dejará de estar habilitada-, Partido Ecologista Radical Intransigente y Partido de los Trabajadores; y otros cinco que son nuevos: Partido de la Gente, Partido Verde Animalista, Abriendo Caminos, Partido del Orden Republicano y Partido Digital.

Hay otros tres partidos más que esperan por el aval de la Corte. Para presentar un partido se necesita una declaración de principios y las firmas del 0,5 por mil de los habilitados a votar, lo que equivale a unas 1.350 adhesiones. En total, habrá más de 1.000 listas para la elección.

“La verdad es que es un desparrame -dice Arocena-, una especie de descentralización exagerada de las oportunidades de votos. En el fondo todo esto se debe a que están peleando un lugar en la convención de su partido, y a que se están preparando para pelear un sitio en las cámaras de Senadores o Diputados. El 30 de julio hay un partido que se juega más allá de quiénes son los precandidatos".

Las elecciones serán el mismo día en Argentina
Las mesas de votación cerraron a las 18:00 horas. Foto: AFP

Las elecciones en Argentina y Uruguay serán el mismo día: el 27 de octubre. También coincidirá la fecha de un posible balotaje -algo que parece bastante probable en ambas márgenes del Río de la Plata-, el 24 de noviembre. En las internas no habrá coincidencia. En Uruguay serán el 30 de junio y en Argentina, el 11 de agosto.

Son unos 115.000 los uruguayos que viven en ese país, y en las últimas elecciones han sido muchos los que han viajado el mismo día de los comicios en Buquebus para venir a votar. Incluso la empresa ha puesto precios especiales para que pudieran hacerlo.

Sin embargo, el presidente de la Corte Electoral, José Arocena, advierte que esto no tendrá incidencia en el resultado final. “Yo no creo que haya tanto problema; el tema son los que tienen doble ciudadanía, pero no sé cuántos puede haber. Y el ciudadano que esté en esa situación optará por venir acá o votar allá. Yo creo que son unos pocos miles. Francamente, no me parece que eso incida en el resultado”, sostiene.

Evaluaron plan de voto como el de Venezuela.

La empresa Smartmatic, especializada en tecnología electoral, presentó a la Corte Electoral una propuesta para introducir el voto electrónico en Uruguay. Es la misma que puso este sistema en Brasil y Venezuela. “El proyecto es muy interesante, pero las dimensiones son muy importantes, no se puede instaurar de un día para el otro”, señala el presidente de la Corte, José Arocena.

El plan les llegó a mediados de 2017. Proponían la creación de 7.500 urnas electrónicas (una por mesa de votación), las que tenían un costo de US$ 1.300 cada una. Implicaba unos US$ 10 millones.

“Eso, más otros gastos de implementación, sumaban unos US$ 15 millones, y a eso había que agregarle todo lo que era capacitación. Porque para hacer un cambio así se necesita una campaña publicitaria importante que le enseñe a la gente a votar”, sostiene Arocena. El plan fue descartado para esta elección, pero se volverá a evaluar para la próxima. A su juicio, el cambio -en caso de hacerse- se debe empezar al inicio de la próxima legislatura.

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