¿Rebelde yo?

ISABEL SÁNCHEZ, AFP

HACE 80 AÑOS en Birán, remoto pueblito de Cuba entre colinas y cañaverales, nació Fidel Castro Ruz. Ningún letrero o señal. Nada hay que indique que, tras recorrer 800 kilómetros desde La Habana, está la finca donde el comerciante gallego Ángel Castro y la campesina cubana Lina Ruz formaron una familia de siete hijos: uno de ellos cambió el rumbo de la isla y escribió un capítulo en la historia de la América Latina del siglo XX.

A sus 85 años, Juan Socarrás se acomoda el sombrero de `guajiro` oriental y escudriña en un libro donde aparece una foto de él junto a Fidel en Birán. Juan llegó al pueblo en 1943 a trabajar para Ángel Castro, entonces un terrateniente que llegó a tener 11.000 hectáreas y un batey (poblado de cañeros) de 27 instalaciones.

La tiendita, el correo donde trabajó Juan, el bar La Paloma, el hotel, la carnicería, la escuelita, la valla de gallos... todo un pueblo en torno a la casa natal, hoy una réplica casi exacta de la que en 1954 se incendió y que Fidel había amenazado con quemar 16 años antes en un acto de rebeldía infantil. "Él tiene su genio, igual que su padre, el viejo Ángel. Cuando tenía unos 18 años, discutía mucho con un soldado de aquí de Birán, siempre hablaba en contra del gobierno de esa época y una vez le dijo: acuérdate que un día te vamos a hacer correr", relata.

Se acuerda también de cuando se enroló en 1947 en una expedición que partió de Cayo Confites pensando en derrocar al dictador dominicano Rafael Trujillo. Pero también de aquel joven inquieto que, de vacaciones en Birán de sus estudios en Santiago de Cuba, departía con los obreros, jugaba a la pelota, cazaba y nadada en el charco El Jobo. Todos en Birán lo recuerdan flaquito y alto, estudioso, decidido, caprichoso y rebelde, decidido, tímido y al mismo tiempo arrollador. Pero es su hermano Raúl, cinco años menor que él, a quien todos más recuerdan por haber pasado más tiempo en el bate y con la familia. "A Fidel política y estudio. A Raúl los gallos le encantaban, los peleaba cuando tenía 15 años. Tomaba más ron que el carajo", dice Pedro Corrales, de 74 años.

Socarrás recuerda que un día viajó doña Lina a La Habana y le confió las llaves de la tienda, sabiendo que Raúl, ya en las andanzas revolucionarias tras Fidel, se aparecería después. "Llegó preguntando si podía abrir la cerradura y si había armas en la caja del caudal", cuenta Juan. "Había balas. Tomamos tres o cuatro armas y las pusimos en una caja de bacalao y Raúl se las llevó. Le dije: `Vete que este secreto va a caer en el fondo del mar`". Poco después, Socarrás supo del asalto frustrado al Cuartel Moncada, en Santiago de Cuba el 26 de julio de 1953, dirigido por Fidel con la asistencia de Raúl. Otra historia había comenzado en la isla.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar