Planes urgentes

"Networking" en el día menos pensado: ¿Por qué Nueva Zelanda, Indonesia y Ucrania quieren reunirse con el nuevo gobierno?

Representantes de las delegaciones extranjeras que asistirán a la ceremonia de transmisión de mando pretenden salirse de la agenda y hacer contactos con nuevas autoridades. ¿Quiénes son y qué buscan?

Sergio Bañales
Sergio Bañales dirige una agencia de viajes y es el cónsul honorario de Sudáfrica. El cargo es razón de “orgullo” y “estatus”, dice. Foto: Leo Mainé.

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Es un martes feriado de Carnaval, son más de las seis de la tarde y el portero del edificio se está yendo, pero a Sergio Bañales nada de esto lo detiene; abre la puerta de su agencia de viajes especializada en destinos exóticos, entra a la oficina vacía, mira un mapamundi que colocó en esa pared en 1985 y le tira un beso. Es su amuleto para la suerte. El beso lo dirige especialmente a África, el continente que le flechó el corazón y el bolsillo. Por amor a esa tierra a la que pocos miran se convirtió en el cónsul honorario de Sudáfrica y en el presidente de la Cámara de Comercio Uruguay – Sudáfrica.

Él mantuvo la luz prendida cuando tres años atrás la patria de Nelson Mandela decidió cerrar la embajada en nuestro país, debido a una crisis financiera que le impedía solventar ese gasto. Desde ese momento es la sede en Argentina la que se hace cargo de las gestiones locales y él organiza la logística desde aquí. El gobierno uruguayo, en cambio, no retiró su representación.

Esa actitud de nobleza diplomática es la que motivó a que la embajadora Patience Phumelele Gwala haya confirmado su asistencia a la transmisión del mando presidencial de un país con el que no la une un intercambio remarcable, ni desde el aspecto comercial, ni turístico, ni cultural.

Su presencia responde por un lado a una retribución simbólica, pero por el otro —reconoce Bañales— aprovechará el ámbito para generar un contacto con las nuevas autoridades designadas, específicamente con el nuevo ministro de Relaciones Exteriores, Ernesto Talvi, y con el de Industria, Energía y Minería, Omar Paganini.

Si bien no consiguió hacerse un lugar en sus agendas durante su estadía, Gwala está decidida a lograrlo para trabajar el potencial comercial que une a ambas naciones. Le echó el ojo al software nacional y cree que Uruguay podría exportarles algo más que carne y lácteos, mientras que Sudáfrica quiere vendernos algo más que artesanías, jugos, vinos y licores.

Bañales ya tiene separado el traje gris satinado que usará para el evento, dice que es su “conjunto para las ocasiones especiales”. Será el encargado de tantear hasta qué punto —durante esta instancia— sería conveniente quedarse con un apretón de manos o arriesgarse a entregar una tarjeta.

Hasta mañana domingo, él es quien está cumpliendo con las demandas requeridas por la Dirección de Protocolo y Ceremonial de Estado para acreditar a la embajadora. Asistió en nombre de la jefa de misión a una reunión con estos funcionarios, que le instruyeron acerca de la logística que habrá que respetar el 1° de marzo para cumplir con el minucioso cronograma milimétricamente planificado.

nicolas potrie
Nicolás Potrie, cónsul honorario de Indonesia. Foto: Fernando Ponzetto.

Para este informe El País realizó un relevamiento entre las delegaciones representantes de los países más exóticos y lejanos, aquellos cuya presencia sorprende incluso a los encargados de los hoteles que gestionan la reserva de sus habitaciones para la noche del sábado.

La mayoría de estas naciones tienen una embajada en Argentina o Brasil desde la que tramitan su relacionamiento con Uruguay —y con Paraguay, en casi todos los casos— a través de consulados que son gestionados de forma honoraria por inmigrantes o por empresarios conocedores de esos mercados. Son más de 35 y superan en número a las embajadas extranjeras en nuestro país.

Para estos cónsules, los tres actos que conforman la ceremonia de transmisión de mando representan una oportunidad para que los jefes de misión instalados en el exterior, y que no nos visitan con frecuencia, hagan contactos con las nuevas autoridades con el fin de extenderles invitaciones y de anunciarles su interés de planificar estrategias para ampliar el intercambio comercial, turístico y cultural. Otros aprovecharán el viaje y la ocasión para vincularse con sus pares extranjeros, e incluso para concretar ansiados proyectos.

En definitiva, harán “networking”, concluyen varios de los cónsules consultados. Aunque saben que podría ser complejo salirse de la agenda ceremonial y concretar sus metas: “Es sabido que el día de la fiesta es difícil hablar con el padre de la novia”, plantea metafóricamente Eduardo Antonich, cónsul honorario de Croacia.

¿Un hueco en la agenda?

Al igual que la embajadora de Sudáfrica, István Sandor, el encargado de negocios del consulado húngaro, también piensa en el software celeste. Esta será su primera vez en un cambio de mando presidencial. Hungría cerró su embajada en Uruguay en 1995, pero está decidida a retomar sus relaciones comerciales con América Latina y por eso el año pasado abrió un consulado aquí. Es estrategia: nosotros les vendemos carnes, pero ellos también quieren nuestros servicios tecnológicos y consideran que podrían sernos “útiles” sus técnicas en tratamientos de agua.

Como en esta ocasión no habrá una cena de agasajo a los invitados extranjeros, Sandor sospecha que no logrará mediar palabra con Talvi, pero lo consuela la confirmación de que, aprovechando la concurrencia, logró confirmar su participación en una reunión con embajadores representantes de la Unión Europea que se realizará en Montevideo.

Ricardo Shaw, cónsul honorario de Nueva Zelanda, atendió cada una de las indicaciones que le dio el equipo de Dirección de Protocolo de Cancillería. Le explicaron cuál sería el punto de partida designado para la delegación que integra, y que allí los recogería un auto oficial. Deberán usar un pin naranja en la solapa del traje oscuro en el caso de los hombres, y en el tailleur o vestido formal en el caso de las mujeres. Deberán ubicarse en la barra baja de la sala de sesiones de la Asamblea General del Palacio Legislativo. Luego serán trasladados a la Plaza Independencia. Después cruzarán a pie hasta el Edificio José Artigas, donde verán un espectáculo artístico y saludarán al presidente Luis Lacalle Pou y al ministro de Relaciones Exteriores, Talvi.

Las indicaciones están claras, pero lo que le preocupa a Shaw es en qué momento podrá cumplir con la tarea que le asignó el embajador que vendrá especialmente desde Buenos Aires: “A toda costa quiere que lo arrime a Talvi y a Carlos María Uriarte (próximo ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca) para pedirles una audiencia porque tiene un montón de planes para hacer proyectos conjuntos”.

El interés es genuino y suena urgente: “Nueva Zelanda llegó al límite de su capacidad productiva y necesita socios. Queremos proponer una alianza productiva para incrementar las exportaciones. La idea es no competir entre nosotros y en cambio producir de forma cooperativa con Uruguay para aprovechar los mercados que ya tiene Nueva Zelanda y venderles en conjunto.”

En tanto, la delegación de los Países Bajos irá tras el nuevo ministro de Salud Pública, Daniel Salinas. René Sonneveld, el cónsul honorario de este país nórdico, cuenta que el propósito del embajador —que también se trasladará desde Buenos Aires— es contar con su presencia como orador en una conferencia que imagina a un mundo sin cigarrillos. “Uruguay creó un gran modelo para combatir la adicción y nos gustaría que él lo expusiera”, adelanta.

René Sonneveld
René Sonneveld, cónsul de Países Bajos.

Pero hay otros temas que quiere discutir en una eventual reunión con el canciller Talvi: “Estamos desarrollando un intercambio estudiantil de un año de duración y nos gustaría mejorar las importaciones de carne y arroz, pero eso no es todo. El tratamiento y cuidado del agua es un tema muy importante en el que podríamos colaborar con nuestro conocimientos, y además nos interesa charlar sobre la posibilidad de generar un tratado de libre comercio con la Unión Europea o buscar la forma de que Uruguay pueda acceder a los mercados europeos con menos restricciones”, anuncia.

Cortesía e interés.

El flujo turístico de uruguayos que visitan las playas de Montenegro es cada vez mayor. Además de una admiración por su costa, nos une una relación cultural. Ya existe un convenio entre las universidades públicas, y cada año la Cinemateca Uruguaya organiza una muestra de cine que le permite a la comunidad de unos 500 montenegrinos residentes en nuestro país acercarse un poco más al suyo.

Por eso, aunque el nuevo jefe de misión para la embajada en Argentina no puede hacerse presente —debido a que su designación es muy reciente y aún no presentó sus cartas credenciales a nuestra cancillería—, como la voluntad es demostrarle cortesía al nuevo gobierno se resolvió que sea el consejero quien viaje desde Buenos Aires. Alguien debe estar presente. Es que en las próximas semanas el cónsul honorario Mario Klisich deberá encargarse de generar una reunión con el ministro de Turismo, Germán Cardoso, y no quieren dejar de contar con un saludo previo.

Desde Brasil llegará la delegación de Jamaica, y procedentes de Argentina vendrán las de Eslovaquia, Austria, Bulgaria, Suecia, Noruega y Armenia, que según supo El País mantendrá encuentros con autoridades oficiales y miembros de la colectividad.

En tanto, Brett Hackett, el embajador de Australia para Argentina, Uruguay y Paraguay, ya tuvo días pasados tres reuniones con las nuevas autoridades, una de ellas con el presidente electo Lacalle Pou. Desde la embajada transmiten que la charla fue genérica, pero que habría un interés de desarrollar intercambios culturales, educativos y comerciales.

También se harán presentes los representantes de Tailandia, Malasia, Singapur e Indonesia, cuya embajadora, Niniek Kun Naryatie, prolongó su estadía hasta el próximo lunes para inaugurar un centro de atención para marineros en Montevideo. El mismo se hará cargo de atender los casos de ciudadanos indonesios que llegan heridos, enfermos y en algunos casos fallecidos en los barcos que recalan en el puerto.

Uruguay abrió el año pasado su embajada en esta nueva potencia económica que integra el G–20, un gesto apreciado por el gobierno asiático. Nicolás Potrie, el cónsul honorario, dice: “Uruguay quiere afianzar el intercambio con el sudeste asiático y este fue el primer paso. Hasta último momento intentaron venir varios ministros como un gesto de retribución, pero no solo eso: también porque quieren dar la señal de que se quiere incrementar el comercio con nuestro país, de que miremos un poco más allá de China”.

Por el momento la balanza comercial es pequeña y deficitaria para nosotros —US$ 30 millones de importaciones contra US$ 10 millones de exportaciones—, pero Potrie anticipa un gran potencial para ampliar el intercambio comercial y cultural ensanchando la venta de productos agroalimentarios, celulosa, granos, carne y lácteos. “Mi tarea es conseguirle al embajador una audiencia con el futuro ministro de Educación y Cultura (Pablo da Silveira) y con el de Industria (Paganini)”.

Otro caso a destacar es el de Ucrania, que será representado por una delegación encabezada por el viceministro de economía y comercio y el de agricultura, junto a la encargada de negocios de la embajada en Argentina.
Ucrania es un país joven y Uruguay fue uno de los primeros en reconocer su independencia”, explica el cónsul honorario Diego Guadalupe. Y agrega: “No me llamó la atención la presencia de los ministros debido a que en su proceso de profundizar las relaciones con nuestro país ya enviaron varias delegaciones, se firmó un tratado de amistad y cooperación y un acuerdo de extensión de los visados turísticos”.

Este cónsul adelanta que está en camino un tratado de extradición que permitirá que los Estados puedan requerir a sus ciudadanos que mantienen causas penales pendientes, así como también plantearán proyectos para incrementar la actividad comercial y las inversiones entre los dos países.

Fueron los ucranianos los que fabricaron las turbinas de la represa de Salto Grande, por eso Guadalupe confía en que su experiencia en tecnología aeroespacial, el desarrollo de su industria de hierro, su producción de maquinaria agrícola y sus productos surgidos de un territorio que posee un 80% de tierra negra extremadamente fértil, podrían tener un lugar en nuestro mercado. “La política internacional entiende que Uruguay, como centro del Mercosur, es un lugar importante”, concluye.

Ahora habrá que esperar qué tanta suerte tienen estas delegaciones que suelen sernos distantes para dar el primer paso hacia la tan añorada cercanía.

hotelería

Un respiro para la hotelería, pero menos de lo esperado

Como sucedió en las transmisiones de mando anteriores, los hoteles cercanos a la Plaza Independencia son los elegidos para hospedar a las delegaciones extranjeras. El que tiene mayor número de reservas es el Radisson. Para la ocasión, el hotel cinco estrellas actualiza las banderas de todos los países visitantes y prepara regalos para los presidentes y sus esposas, en los casos en que así se lo hayan indicado. Es cancillería quien cubre el pago de una noche de hotel para cada delegación. En el NH Montevideo Columbia registraron unas 20 reservas, tres veces menos que cuando asumió José Mujica. Las delegaciones que dormirán allí son las de Chile, Ecuador, Argentina, Perú, México, Colombia, Venezuela y Costa Rica. No solicitaron ningún dispositivo de seguridad adicional, pero sí reservaron una sala de congresos. Por último, desde la cadena Holiday Inn advierten que recibieron menos reservas de las que esperaban. Tampoco tuvo pedidos de seguridad.

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