PAROS Y DESERCIÓN

Los "miles" en disputa

Wilson Netto dijo en septiembre que “miles” abandonaron la educación por los paros docentes. Dos meses después, en la ANEP solo pueden mostrar cifras que avalan parcialmente aquel disparo de Netto a los gremios. Aun así, sea por los paros o no, lo cierto es que hay miles de desertores.

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Tras la frase de Netto, en Secundaria se preguntaron cuál es el número ya que no hay medición.

Juan Martín estudiaba primer año de Informática en la UTU, equivalente a cuarto de Secundaria. En su clase había 26 alumnos en marzo. Hoy están terminando 19. Dice Juan Martín —que es uno de los que abandonaron los cursos—, que las desvinculaciones se fueron dando a lo largo del año. Tres o cuatro de los desertores realmente "no hacían nada" por salvar el año. En cambio, otros tres "querían subir las materias y se esforzaban", pero "se vieron afectados por los paros" que realizaron los docentes entre julio y agosto en reclamo de más recursos.

Según cuenta, la mayoría de sus profesores faltó durante esas semanas, por lo que los alumnos también dejaron de ir. Pero hubo unos pocos profesores que siguieron yendo y avanzaron con el programa como si estuvieran a aula llena. "Los (alumnos) que iban eran poquitos, entonces los que no iban se perdían los temas", explica el exestudiante.

Juan Martín dejó la UTU hace cerca de un mes, a pesar de haber sostenido su asistencia durante casi todos los días en los que hubo paro. Lo suyo fue simplemente por "desmotivación". "No me gustaron las materias del tronco común", argumenta. Si lo piensa bien, admite que los paros incidieron "un poco" en su deserción, sobre todo porque fueron determinantes en aquellas asignaturas en las que ya le iba mal.

"Miles".

A fines de septiembre el presidente del Consejo Directivo Central (Codicen) de la ANEP, Wilson Netto, dijo que a partir del mes de julio y como consecuencia de los paros docentes, "miles" de estudiantes habían abandonado la educación media (es decir, Secundaria y UTU).

"He mencionado miles y doy cuenta de que son miles, desde julio en adelante, tratando de disociar aquello que pasa habitualmente en el sistema, de elementos que provocan una profundización", afirmó el jerarca en rueda de prensa, en lo que significó un distanciamiento de los sindicatos de profesores en medio del duro conflicto en el que se embarcó el gobierno a causa del proyecto presupuestal.

En ningún momento Netto especificó cuántos eran esos miles que habían dejado el sistema por los paros, aunque siempre se mantuvo firme en sus expresiones, y aprovechó a destacar que la ANEP está trabajando con el Mides para lograr el retorno de los estudiantes al sistema. Mientras tanto, en los pasillos del Codicen y específicamente en el Consejo de Secundaria, empezó a repetirse una pregunta: ¿Cómo sabe el presidente del Codicen que miles abandonaron si no hay medición alguna?

Distintas fuentes de los organismos de la enseñanza coincidieron en señalar que el jerarca en realidad no tenía una cifra siquiera aproximada sobre la cantidad de alumnos que habían abandonado, más allá de la información que le podía llegar por el diálogo con docentes o el contacto con los centros de estudio. Secundaria no tenía, a esa altura del año, ninguna forma de lograr un dato global de deserción, y menos aún un dato discriminado por motivos.

Los especialistas advierten que el abandono golpea todo el año al sistema educativo, y en el liceo, luego de las vacaciones de julio, siempre hay un pico de abandono. Muchas veces en ese momento los alumnos consiguen trabajos provisorios que luego conservan, o por otros motivos deciden no regresar al aula. Visto eso, decir que "miles" abandonaron por los paros pareció no ser otra cosa que un ataque del jerarca para deslegitimar a los gremios docentes.

El dato.

Durante dos meses, El País procuró acceder a la información dada a conocer por Netto. Primero se preguntó al Codicen cuántos eran esos miles de jóvenes que habían abandonado los cursos. Tras idas y vueltas, los voceros del organismo dijeron que Secundaria era la institución que podía responder al respecto. Así, la solicitud se trasladó a ese Consejo.

Se consultó en la oficina de la directora, Celsa Puente. Cuando ella se enteró de la inquietud, se comprometió a entregar la información en cuatro días. Pero eso no ocurrió. Llegado el momento, la jerarca respondió que las respectivas inspecciones liceales aún no habían enviado la información a la oficina central, por lo cual no tenían la cifra.

Tras la insistencia, Puente derivó el asunto al consejero Javier Landoni. El jerarca, que en la administración pasada trabajó en el Codicen junto a Netto, advirtió que no sería fácil llegar a una cifra acabada sobre el tema. Finalmente logró aportar una cifra parcial: 6,4% de los alumnos de Montevideo y San José abandonaron después de las vacaciones de julio. Es decir, de 70.720 alumnos inscriptos en Montevideo y 7.271 en San José, hubo 4.991 que se desvincularon en esas fechas. Equivale al 2,2% de los liceales de todo el país.

En Secundaria no tienen cifras que permitan saber si efectivamente hubo un pico asociado a que fue un año marcado por los paros. En el resto de los departamentos, si bien no se pudo acceder a la cifra precisa, la desvinculación no supera el 3% de la matrícula.

"El año fue atípico —no digo que no—, pero habría que hacer una comparativa (con otros años)", dijo Landoni. El consejero advirtió que "hay infinidad de factores" que pueden llevar al "desenganche", incluidos los paros.

Landoni aseguró que es "prioridad" atacar la desvinculación de los liceales, y en ese sentido mencionó varias iniciativas.

Según informó hace algunas semanas El Observador, fue en los centros de UTU donde hubo más adhesión docente a los paros. Unos 6.006 profesores faltaron entre el 17 y el 31 de agosto, lo cual equivale a 52,27% de ausentismo. Esto provocó que se perdiera el 37,63% de las 216.122 horas docentes que tiene el subsistema. Dejaron de dictarse 81.327 horas de clase en todo el país.

El porcentaje de horas perdidas en UTU es mayor al que se registró en Secundaria (36,2%), incluso cuando la huelga en los liceos de Montevideo fue más extensa.

En septiembre, cuando escuchó las declaraciones de Netto, el dirigente de la Asociación de Docentes de Educación Secundaria de Montevideo, Emiliano Mandacen, opinó que era un "disparate" y emplazó al jerarca a exhibir sus cifras. Ayer, consultado por El País, Mandacen prefirió no hacer comentarios sobre los datos aportados por Secundaria y argumentó que es "un tema para tratar en profundidad".

Los pasos que da Secundaria ante alumnos que faltan

Según las autoridades de Secundaria, hay un protocolo para prevenir y evitar la desvinculación estudiantil. Cuando un alumno empieza a faltar reiteradamente, los adscriptos informan al equipo directivo y a los docentes referentes. "Se analizan estrategias de acercamiento a la familia, entre ellas convocar a entrevista, localizar adultos referentes para los estudiantes en situaciones de padres separados, familias extendidas, hogares desestructurados, etc.", plantea el protocolo. "Se trabaja con la policía comunitaria, y en casos especiales algunas instituciones se vinculan con los jueces de la localidad", prosigue. También está previsto articular con el Mides, el MSP, la Junta de Drogas y las ONG del barrio. Asimismo, si los hay, se recurre a acuerdos firmados por los padres con compromiso de asistencia. Según Secundaria, los equipos inspectivos trabajan para delinear estrategias de abordaje. No hay cifras disponibles sobre alumnos que se hayan reintegrado tras estos esfuerzos.

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