ENTREVISTA

"Por no lastimar a Sendic hipotecamos la credibilidad del FA"

Yamandú Orsi, Intendente de Canelones.

Yamandú Orsi. Foto: Marcelo Bonjour
Yamandú Orsi. Foto: Marcelo Bonjour

—Hace unos días dijo que "no fue feliz" el comunicado que el Frente Amplio sacó en marzo de 2016, en medio del debate por el título de licenciado que Raúl Sendic dijo tener y que finalmente no tenía, y que sostenía que tanto la oposición como los medios de comunicación estaban abocados a "menoscabar la imagen y credibilidad del gobierno" y la institucionalidad democrática. ¿Por qué no fue feliz?

—Porque me parece que el Frente Amplio se equivocó en ese primer momento. Después creo que la cosa se empezó a encaminar, con la movida que hicieron los sectores que llevaron a que el compañero tomara la decisión inédita, tanto para Uruguay como para la región, de renunciar a la vicepresidencia. Hay que estar en esos pantalones y animarse a tomar esa decisión. No todos habrían renunciado.

—En realidad hubo sectores que no fueron tan enfáticos. Sin ir más lejos, su sector (el MPP), que mantenía una alianza con la 711 (la lista de Sendic), lo salió a defender. La entonces senadora y hoy vicepresidenta, Lucía Topolansky, dijo haber visto el título y recién hace muy pocos días reconoció que esto no había sido así.

—Hubo sí una alianza con el compañero de la 711, y creo que eso fue un acierto. Yo soy compañero de muchos de los que están o estuvieron en la 711, y lo voy a seguir siendo. Incluso aprecio a Raúl, porque hay una historia y un compromiso político. El tema es que en esto de la gestión hay que aceptar cuando se cometen errores. Es algo que también me puede pasar a mí, no estoy libre de equivocarme, pero lo peor que podemos hacer es no asumirlo. Lo que yo creo que el MPP ha hecho es tratar de llegar a acuerdos generales, y lo que pasó en ese Plenario fue que el Frente intentó no lastimar al compañero, para no dañar colectividades políticas y para eso hipotecamos la credibilidad. En ese momento no se estaba hablando de corrupción, se hablaba solo de si el título estaba o no estaba; era más simple, pero capaz que para la izquierda era más sentido.

—La intendencia de Canelones está preparando una nueva unidad de transparencia, que tiene como objetivo responder con más celeridad los pedidos de acceso a la información pública. ¿Por qué se tomó esta decisión?

—Porque estamos respondiendo pero no a la velocidad que la sociedad lo está pidiendo, que la ciudadanía lo exige hoy. Si lo pensamos con la cabeza de hace algunos años, es cierto que Uruguay ha tenido en los últimos años avances en transparencia que antes eran impensados, pero estamos en otros tiempos y no se puede retroceder. No vale decir que antes no se hacía, porque la democracia madura. Hoy las imágenes de los políticos están devaluadas, es algo que está pasando y a lo que hay que prestarle atención, pero esto no se soluciona sin una vocación transparente.

—Y bregando tanto así por la transparencia, ¿cómo se lleva con casos como el de Aire Fresco y los negocios con Venezuela que golpean al MPP?

—Más allá de los casos puntuales, sea Aire Fresco o lo de Sendic, lo que creo es que los partidos tienen que aprovechar los ámbitos internos. El Frente Amplio tiene su tribunal de conducta. Yo participé en varios plenarios en los que lo que venía primero siempre era el informe del tribunal, y ahí no se salvaba nadie, se quemaba a todo el mundo, desde el militante del comité de base más chiquito hasta el diputado que fuera. Y había veteranos que hacían un informe y todos lo respetábamos muchísimo. Hay que darle un espacio mayor a esos ámbitos, porque por algo los tenés y por algo pusimos a la gente que pusimos ahí. El MPP también tiene su tribunal de conducta, hay que ir ahí y escuchar lo que nos dicen.

—¿Está bien que Sendic se presente en la próxima elección?

—No sé. La decisión será de su sector. No puedo negar su vocación militante. Me hubiera gustado que como Frente Amplio lo ayudáramos más.

—¿Cómo caen en sus compañeros de partido y sector estas críticas que le hace al Frente Amplio?

—Esto tiene que ver con el lugar en que uno está. Hay lógicas que operan según el lugar, la lógica del Parlamento es distinta a la que uno puede tener en la intendencia. Yo no digo cosas en caliente, las pienso, incluso hasta cuando hablé del homicidio en mi barrio.

—Puso en Twitter que "hay gente mala", que "son ellos contra nosotros" y recibió muchas críticas, incluso del diputado Alejandro "Pacha" Sánchez, que es del MPP.

—Sí, pero no lo dije en caliente, es algo que pensé y que pienso. Y con la misma fuerza que planteé lo del homicidio, planteé el reconocimiento a los que laburaron para que eso se pudiera investigar. En las primeras manifestaciones que se hicieron en mi barrio insultaron al comisario, y a mí me consta que esos tipos están haciendo lo mejor que pueden para buscar responsabilidades.

—¿Pero decir que hay gente mala y que son ellos contra nosotros no va un poco en contra del ideario izquierdista, aquello de que una persona es sus circunstancias?

—Sí, bárbaro, las personas son sus circunstancias, son malas porque las circunstancias las llevaron a eso, pero cuando se la agarran con un laburante me pega de forma muy particular. Estoy del lado de aquel que se levanta todos los días a trabajar, a mantener a su familia, a hacer el sacrificio, de ese que a veces se queda sin laburo, se cae, se levanta, y sigue adelante. Puedo entender al tipo que comete un hurto por necesidad. Pero no acepto, no contemplo, no me banco que la vida del otro le importe un bledo. O que haga un hurto para comprarse mejores championes o para seguir en el círculo de las adicciones.

—¿Fracasaron las políticas sociales del Frente Amplio?

—No, no fracasaron, hay buenos resultados a la vista, lo que nos quedó fue un capítulo pendiente en el núcleo duro de aquellos que están por fuera de todo. El planteo del Pepe (Mujica) sobre la internación compulsiva capaz que hay que volver a ponerlo sobre la mesa.

—¿Está de acuerdo con eso?

—No sé si es el camino. No le encuentro la vuelta. Pero creo que tenía una cuota de razón. No tenemos derecho a que la gente siga así en la calle.

—La oposición y vecinos canarios han denunciado un corrimiento del delito desde Montevideo a Canelones, ¿esto es así?

—El problema es que los delincuentes se repliegan, se van moviendo de los lugares donde el ministerio implementa el PADO. Pero en Canelones no hay situaciones como la de Casavalle.

—¿Qué opina de los vecinos de Toledo que tras una serie de delitos decidieron salir a patrullar con chalecos antibalas y gas pimienta?

—No estoy para nada de acuerdo. Es el principio de un proceso que puede terminar mal. Están al borde de poner a la gente contra la gente. Hay líneas que no se pueden pasar, no se puede dar un mensaje de descrédito de las instituciones. Yo creo en las instituciones.

Orsi le desea suerte a Vidalín con UPM

La entrevista a Orsi sucede en una oficina contigua al Congreso de Intendentes. En medio de la charla irrumpe el jefe municipal de Durazno, del Partido Nacional, Carmelo Vidalín.

—A ver si me puedo escapar. Si vos entrás te hacen caer. Hay unos productores de cine que dicen que van a ir a Canelones a filmar y que quieren una reunión con vos y con Antía (de Maldonado). Van a hacer una película de Monzón. Yo me voy. Tengo una reunión con la gente de UPM. Trataré de encontrar a la virgencita.

—Chau, Carmelo. ¡Duro con eso! —le dice Orsi.

Vidalín negocia con UPM los pormenores de la nueva planta de celulosa en Durazno.

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